Pérez se gana el privilegio de disputar el juego decisivo

KANSAS CITY - Un 2014 revestido de viajes constantes de las ligas menores a los Gigantes que tuvo como desenlace momentos clave en la postemporada y hasta una muy dolorosa experiencia, culminó para Juan Carlos Pérez donde aspira a estar por muchos años: como jardinero titular en el Béisbol de Lujo.

El veloz pelotero de la tierra del merengue fue instalado como guardabosque izquierdo de los Gigantes para el séptimo y decisivo encuentro de la Serie Mundial de 2014 y para mayor mérito fue colocado allí no solamente por su excelente trabajo con el guante.

"Por ambas razones", contestó el dirigente de los Gigantes, Bruce Bochy, a una pregunta de LasMayores.com sobre las razones por las que se jugó la carta de Pérez para completar su outfield con el jardinero central Grégor Blanco y el derecho Hunter Pence. "En el sexto juego aportó otro hit. Lo pensé y me dije que lo ideal sería que tuviéramos nuestra mejor defensa posible en el terreno.

"Puede hacer varias cosas con el bate, bien sea conectar un imparable, ejecutar un toque de bola y nos brinda velocidad", analizó Bochy. "Hice el cambio no solamente por su defensa, sino porque también le está tirando mejor a la bola. Tendremos a 'Ishi' [Travis Ishikawa] en la banca".

Usualmente, Ishikawa, quien decidió la Serie de Campeonato de la Liga Nacional al dejar en el terreno a los Cardenales de San Lusi con un cuadrangular en el quinto partido, había sido alineado en la mayoría de los juegos de la Serie Mundial por sus características de ser un bateador zurdo de relativa fuerza, pero obviamente Pérez le ha probado a Bochy que también puede ser una alternativa con el madero, algo que trató de demostrar a lo largo de la campaña regular.

Para el momento de comenzar el séptimo juego de la Serie Mundial, Pérez bateaba para .227 en la postemporada de 2014, campaña en la que subió y bajó en seis ocasiones diferentes a los Gigantes de su sucursal de Triple "A". En las Grandes Ligas bateó para .179 y con Fresno promedió .316 en la Liga de la Costa del Pacífico.

En pleno calor de los playoffs, Pérez, de Santiago, República Dominicana, ha sabido ganarse ese honor a fuerza de tablazos productivos. El más importante fue su doblete remolcador de dos carreras en el quinto partido del Clásico de Octubre, un turno que selló una victoria de San Francisco por 5-0 en un cotejo que hasta entonces lucía bien cerrado.

Ese batazo lo pegó Pérez apenas un par de horas más tarde de conocer la terrible noticia del fallecimiento de su compañero de equipo en las Aguilas Cibaeñas y excelente amigo Oscar Taveras, quien fuera gran promesa de la organización de San Luis.

Una vez termine de defender la franela de los Gigantes, Pérez se reportará precisamente a las Aguilas Cibaeñas para seguir puliendo su juego en la temporada invernal dominicana 2014-15 a fin de tratar de ganarse la oportunidad de quedarse una temporada completa en las Ligas Mayores en 2015.