Will Clark recuerda sismo en Serie Mundial de 1989

SAN FRANCISCO, California - Will Clark recuerda cada instante del día en que un terremoto interrumpió la Serie Mundial de 1989, desde la carrera a jardín central que acababa de realizar durante los calentamientos hasta el temor y el caos que sucedieron en el estadio después de la tragedia.

El ex estelar primera base de los Gigantes, ahora parte de otra Serie Mundial como coach con su viejo equipo, apenas logra asimilar que han pasado ya 25 años desde que el Candlestick Park se cimbró justo antes del tercer juego de la llamada Serie del Puente de Bahía ante los Atléticos de Oakland.

Mientras Clark corría por los jardines aquel 17 de octubre, de hecho pudo ver venir el sismo de magnitud de 6,9. Las torres de iluminación comenzaron a mecerse y una onda viajó alrededor de las gradas y la fachada del estadio en forma de boomerang.

Aún piensa en ello regularmente, y también en el dolor de haber sido barridos una vez que la Serie Mundial reanudó 10 días después.

"Vívidamente", dijo el domingo Clark desde una esquina del dugout del AT&T Park mientras los Gigantes salían a realizar una práctica de bateo previa al quinto juego de la serie. "Son muchos recuerdos los que uno tiene y dice, `Por Dios, fue muy traumático'. El haber pasado por eso y haber estado en el terreno y en la comunidad durante esos 10 días, es algo que recordaré por siempre".

Un Candlestick lleno a su máxima capacidad de 62.038 espectadores lucía en mejor estado que las áreas circundantes y fue evacuado sin problemas. Cuando las noticias de los daños y la devastación causados por el sismo de Loma Prieta empezaron a llegar al Candlestick, Clark y sus compañeros supieron inmediatamente que no jugarían por un buen rato. La prioridad de Clark fue bajar a su familia de las gradas.

"Cuando uno lo piensa, creo que sabe exactamente cuándo y dónde estaba y lo que sucedía alrededor de uno", señaló Clark. "Créanlo o no, los días posteriores no los recuerdo muy bien, pero durante el evento sabía exactamente lo que estaba sucediendo".

A la fecha, a Clark le duele la eventual pérdida de Isiah Nelson III, el policía de San Francisco responsable de dirigir la evacuación en Candlestick ese día. Nelson no murió ese día, pero en abril del siguiente año, a los 36, cuando su motocicleta se impactó contra un muro de concreto en la autopista Interestatal 280 mientras regresaba de una inspección de seguridad en el estadio.

"Eso es algo que sigue siendo conmovedor para mí", dijo Clark. "Prácticamente él se encargó de toda la situación en el Candlestick. Lo dirigió todo. Hasta la fecha es algo muy emotivo para mí. Éramos buenos amigos y siempre estaba en el estadio".

Luego que la serie a ganar cuatro partidos terminó justo en la mínima cantidad, Clark organizó una carne asada al siguiente día para aquellos que seguían en la ciudad, luego realizó trabajo comunitario para ofrecer ayuda en los esfuerzos de limpieza y apoyo moral.

Clark, ahora de 50 años, ha sufrido desde entonces el paso del Huracán Katrina en su natal Louisiana. A inicios de mes, se presentó en el Candlestick y le resultó surreal ver cómo los viejos asientos estaban siendo retirados de un inmueble ahora en desuso.

Todos los recuerdos llegaron de golpe.

"Cualquier desastre como éste afecta a todos de alguna manera", comentó Clark. "Uno conoce a alguien o al amigo de un amigo. Es algo que uno no olvida y lo trae consigo donde quiera que vaya".