Bumgarner tiene una cita crucial en el Juego 5 en S.F.

SAN FRANCISCO - Encargarse de la lomita en una situación en la que bastaba una faena sólida suya para poner a los Gigantes de San Francisco un poquito más cerca de la gloria ya era una especie de costumbre para el zurdo Madison Bumgarner en la Serie Mundial. Y había cumplido con creces con la misión encomendada.

A sus 21 años y 91 días de nacido, trabajó ocho episodios en salsa blanca en el cuarto juego de la Serie Mundial de 2010 frente a los Rangers de Texas para que los Gigantes tomasen ventaja de 3-1.

En el segundo partido de la Serie Mundial de 2012 apenas permitió dos imparables y ponchó a ocho en siete innings sin tolerar anotaciones para acercar a los Gigantes a dos triunfos de la barrida sobre los Tigres de Detroit.

Ahora le toca salir al centro del diamante en una situación totalmente diferente, como lo es tratar de poner adelante a su equipo, con la Serie Mundial igualada 2-2 y se siente confiado de que pueda responder afirmativamente a ese reto.

"No hay pánico", aseguró el zurdo de oro de los campeones de la Liga Nacional. "Obviamente, hay un sentido de urgencia, pero pánico no lo hay. Mucha gente ha estado en una peor situación que la que enfrentamos ahora y hemos salido airosos con una victoria. Tenemos muchos tipos que saben lo que se necesita hacer".

Uno de esos tipos es precisamente el hombre que abrirá el último partido de 2014 en AT&Park y si responde como lo hizo en el primer juego celebrado en Kauffman Stadium volvería a colocar a su equipo en una situación privilegiada, como lo hiciera en las dos aperturas de las Series Mundiales de 2010 y 2012.

"Uno no puede preocuparse de las cosas que no puede controlar", filosofó Bumgarner, que impresionó al permitir solamente una carrera en siete episodios de lujo en la apertura de la actual Serie Mundial. "Uno lo que tiene que hacer es asegurarse de salir al terreno física y mentalmente preparado para jugar buena pelota fundamental".

La noche del martes pasado, Bumgarner fue el encargado de poner a los Gigantes en un buen camino, hilvanando de paso una marca de 21.2 episodios seguidos sin permitir carrera a principios de su carrera en la Serie Mundial, una marca apenas superada por el legendario Christy Mathewson con 28 en la aurora del Siglo XX con los Gigantes de Nueva York.

Un cuadrangular del venezolano Salvador Pérez con dos outs en el séptimo episodio fue la única mancha en su noche esplendorosa. Al preguntársele si deseaba compartir públicamente qué había aprendido de esa noche que le pudiera ser de utilidad en el quinto juego, contestó a LasMayores.com con una respuesta clara y contundente: "No".

Así de simple suele ser Bumgarner con sus respuestas. De vez en cuando se le sale una frase original como "no quiero que nadie sepa lo que está pasando dentro de mi cabeza", pero es un tipo bien claro en sus metas de ser hombre de equipo, sin importarle los números alcanzados.

"Sería bien chévere, pero ese no es mi objetivo", comentó secamente cuando se le preguntó en la temporada cómo se sentiría si pudiera lograr hazañas como sus compañeros de rotación Matt Cain y Tim Lincecum, de lanzar un juego perfecto o dos partidos sin hits ni carreras, respectivamente. Eso sí. Demostró en la víspera de su apertura en el quinto juego de la Serie Mundial de 2014 que puede salirle al paso contundentemente a cualquier comentario controversial de la misma manera como suele resolver cualquier jaqueca que se le presente en la lomita.

"Nunca dije nada de eso", aseguró, cuando apareció públicamente que él supuestamente había dicho que abriría el cuarto juego de la Serie Mundial de 2014 en lugar de su compañero Ryan Vogelsong.

Pese a que en ese momento los Gigantes tenían una desventaja de 2-1, una de las razones esgrimidas por Bochy para dejar a Bumgarner para un quinto juego era que el zurdo había trabajado demasiado en la recta final de la campaña y la postemporada en sí.

"No hay manera de saber eso", contestó al respecto Bumgarner. "Me siento tan bien como lo he hecho todo el año, lo cual es afortunado para mí. Todo comenzó a salir a pedir de boca en los dos meses más recientes".

Su apertura del domingo sería la última de una temporada en la que se incrementó su número de entradas lanzadas, pero no cree que eso lo afecte ahora.

"Ya pasamos por esto en 2010, cuando pienso que trabajé como 75 entradas más de los que había tirado antes", detalló Bumgarner. "No creo que eso tenga nada que ver. Trabajo duro y me cuido y creo que eso es lo importante".

Los que sí pudieran tener que contestar interrogantes bien difíciles van a ser los bateadores de los Reales si el Bumgarner del quinto encuentro es remotamente parecido al del primero.