Plena confianza entre los Gigantes en igualar la S.M.

SAN FRANCISCO - Aunque los Gigantes de San Francisco perdieron el tercer juego de la Serie Mundial en su propio patio, los integrantes de un vestidor curtido de peloteros con experiencia adoptaron ese revés como si esos fuera gajos del oficio y tienen plena confianza de que podrán igualar la contienda el sábado.

"Es importantísimo que los dos siguientes juegos van a ser en casa", comentó el jardinero central de los Gigantes, el venezolano Grégor Blanco, a una pregunta de LasMayores.com "Fue un gran juego, un tremendo trabajo del cuerpo de pitcheo de ambos equipos, pero alguien tenía que perder.

"Para mañana [sábado] ni siquiera vamos a pensar en el juego [del viernes], ni en la Serie Mundial en general, vamos a concentrarnos en ganar", agregó el veloz guardabosque de los campeones de la Liga Nacional.

La derrota de los Gigantes está revestida de matices históricos porque tenían seis triunfos consecutivos en partidos de Serie Mundial celebrados en AT&T Park. En contraste, el cuerpo de relevo de la novena dirigida por Bruce Bochy cuenta ahora con una excelente efectividad de 1.45 en sus seis cotejos recientes.

"El pitcheo de ambos equipos hizo el trabajo, hay que darle crédito a ellos", dijo el tercera base de los Gigantes, el venezolano Pablo Sandoval. "Esta es una serie impredecible. Tenemos confianza de que vamos a seguir jugando como usualmente lo hacemos. Vamos a salir mañana a jugar pelota, a divertirnos como siempre". Al irse de 4-0 en el partido del viernes, Sandoval vio interrumpirse en 25 juegos seguidos embasándose en la postemporada una de las cadenas más impresionantes de la historia de la pelota -el récord lo tiene su paisano Miguel Cabrera, con 31-, pero aseguró que eso no le preocupa para nada.

"No importa, esas cosas no me preocupan, lo único que me interesa es ganar juegos", proclamó el cuarto bate de los campeones de la Liga Nacional.

Lo que sí preocupa un poco a Sandoval es que no se siente bien de salud, pero le comentó a LasMayores.com que "me empezó a pegar la gripe desde Kansas City, no me siento bien, pero yo no voy a usar eso como excusa".

Su vecino en los vestidores de los Gigantes, el poderoso Michael Morse, también se siente aquejado por la gripe, pero le da gusto contribuír a la causa de su equipo con un doblete como emergente y a la vez tiene plena confianza de que los Gigantes pueden empatar la serie el sábado.

"Ellos [los Reales] tienen probablemente el mejor cuerpo de relevo de la Liga Americana y hay que darles crédito por la victoria que lograron, pero estaremos preparados para salir a combatir mañana de nuevo", manifestó Morse frente a su vestidor. "He aprendido en el tiempo que llevo en este equipo que nunca baja la cabeza, que no se da por vencido y que no se puede descartar a nuestros peloteros en ningún momento, pase lo que pase.

"La belleza de la pelota es que siempre hay un mañana y tenemos plena confinza de que ese mañana van a salir mejor las cosas para nosotros", agregó Morse, comentando de su rol como emergente que "el dirigente tiene confianza en mí en ese papel y yo le tengo confianza a él sobre esa decisión".

No es la primera vez que los Gigantes han estado abajo por 2-1 luego de los tres partidos iniciales de una Serie Mundial. De hecho, eso ha ocurrido en ocho ocasiones y en esas oportunidades han salido airosos en la mitad de las veces en el cuarto juego, incluyendo cuatro de las cinco recientes. Una de esas veces (1921) se apuntaron la corona absoluta de la Serie Mundial.

Una vez concluído el tercer encuentro, a Bruce Bochy se le preguntó en reiteradas ocasiones si intentaba cambiar sus planes de rotación, pero insistió en que Ryan Vogelsong va a ser su abridor y el estelar Madison Bumgarner permanecerá como el iniciador del quinto desafío, a jugarse el domingo en San Francisco.

"Fue un buen juego esta noche, pero no vamos a cambiar las cosas solamente porque lo perdimos", puntualizó Bochy. "Este resultado refleja lo parejo de esta Serie Mundial. Son equipos bien similares".