Escobar "puso el tono" y sigue rindiendo en K.C.

Escobar

SAN FRANCISCO - El viernes en el Juego 3 de la Serie Mundial, sucedieron muchas cosas en la victoria de los Reales sobre los Gigantes, partido en el que Kansas City tomó una ventaja de 2-1 en el Clásico de Otoño.

--Eric Hosmer, el mismo día que cumplió los 25 años de edad, empujó lo que sería la carrera de la diferencia con un sencillo en un turno aguerrido ante el zurdo boricua Javier López.

--El cerrador de los Reales, Greg Holland, empató una marca de Grandes Ligas al registrar su séptimo salvamento en esta postemporada.

--Los Gigantes perdieron por primera vez un juego de Serie Mundial en el AT&T Park desde el 2002 ante los Angelinos, después de barrer los cuatro que disputaron entre el 2010 y el 2012 contra los Rangers y Tigres, respectivamente.

Pero la realidad es que todo comenzó con el mismo primer pitcheo del partido--hecho por el derecho de los Gigantes Tim Hudson--que fue conectado de doble por el venezolano Alcides Escobar.

El torpedero de Kansas City anotaría más adelante en el primer inning, y los pupilos de Ned Yost jamás cederían la ventaja en el encuentro.

"Desde que iba caminando al home plate, me puse en la mente que si me tiraba recta con el primer pitcheo, le voy a hacer swing para conectar un buen hit", relató Escobar, quien ahora ha bateado imparable en ocho partidos seguidos de esta postemporada. "Pude conectarle al primer pitcheo y dar un doble. Sé que para mí y para el equipo eso da ánimo, que tu leadoff empiece con un doble".

Efectivamente, el batazo de Escobar y esa primera rayita que pusieron en la pizarra los Reales no sólo sirvió para darle la ventaja a Kansas City, sino también para mantener bajo cierto control el entusiasta público del AT&T Park, donde fueron barridos los Cardenales en tres juegos en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional la semana pasada.

"Él puso el tono", dijo el jardinero de Kansas City, Lorenzo Cain, quien empujó a Escobar en esa primera entrada con un rodado al campo corto. "Definitivamente, no esperaba que le tirara al primer pitcheo, pero dio swing y dio doble. Jugamos la 'pelota pequeña' en el primer inning y conseguimos una carrera.

"Definitivamente, necesitábamos cada carrera (el viernes)".

Desde que Escobar fue subido al puesto de primer bate a mediados de septiembre, el paracorto ha rendido de manera brillante con el madero. En esta postemporada, el venezolano lleva promedio de .313 (48-15) con cuatro dobles, un jonrón, siete anotadas y cuatro empujadas.

"Cuando voy a batear pienso en embasarme de la manera que sea", expresó el jugador de 27 años. "(Estoy) contento de estar de primer bate y me siento bien, tratando de hacer mi trabajo y aprovechando la oportunidad".

GUTHRIE Y EL BULLPEN, UNA VEZ MÁS
El derecho Jeremy Guthrie hizo justo lo necesario por los Reales como abridor del Juego 3. En 5.0 entradas permitió dos carreras y se adjudicó la victoria en lo que fue su primera participación en un Clásico de Otoño y apenas su segunda salida de por vida en postemporada.

El relevo de Kansas City se encargó del resto, pero no antes de poner a sufrir a la fanaticada de su equipo.

El dominicano Kelvin Herrera dejó que anotara el corredor que "heredó" al entrar al partido en el sexto episodio y se le vio con un control tambaleante en sentido general. Sin embargo, el lanzallamas se repuso lo suficiente para retirar a bateadores de la talla de Buster Posey y el venezolano Pablo Sandoval con el juego en la línea.

"Traté de ser my fino con los pitcheos, pero me encontré otra vez conmigo mismo", explicó Herrera, quien necesitó usar 27 pitcheos para completar 1.1 entrada, en las que no permitió carreras propias, dio dos bases por bolas y ponchó a un bateador.

"A lo primero, su (localización) estuvo por todos lados, pero luego se calmó", dijo Yost.

Con la ayuda de Brandon Finnegan, quien sacó los últimos dos outs del del séptimo inning para entregarle la bola a Wade Davis y luego Holland, el bullpen de Kansas City volvió a cumplir.

"Me estoy volviendo muy bueno en eso de proteger una ventaja de una carrera, porque muchas veces eso es exactamente con lo que tengo que lidiar", comentó Yost. "Pero tengo las herramientas necesarias para hacerlo.

"No soy yo que lo está haciendo. Son los muchachos que ponemos que lo hacen. Tenemos la clase de lanzadores en nuestro bullpen que pueden lograr eso".