Pérez con valiosos aportes más allá del terreno

Pérez con valiosos aportes más allá del terreno

SAN FRANCISCO - El lunes, Yilda Díaz aterrizó en Kansas City para al día siguiente ver a su hijo, Salvador Pérez, jugar en su primer partido de Serie Mundial con los Reales.

Aunque Kansas City perdería el Juego 1 ante los Gigantes el martes, fue el venezolano Pérez quien dio al público del Kauffman Stadium uno de los pocos motivos de júbilo, conectándole jonrón frente al zurdo Madison Bumgarner para brindarles a los Reales su única carrera del encuentro.

Antes de finalizado el Juego 1, Pérez juntó a varios de sus compañeros en el dugout de su equipo y los exhortó a tranquilizarse y a sacudirse del mal comienzo del Clásico de Otoño con miras al segundo choque de la serie.

Para Yilda, dicha acción tomada por su hijo no es ninguna sorpresa, ya que ella ha visto a Salvador asumir ese rol de liderazgo desde que jugaba béisbol juvenil en el Club Firestone en la ciudad de Valencia.

"Desde que estaba pequeño y empezó a quechar, siempre ha sido así", le dijo Yilda a LasMayores.com. "Siempre estaba pendiente de hablar con los peloteros, llamar a los pitchers, de decirles a los jugadores 've más para acá, ve más para allá'. Siempre estaba pendiente de eso".

Pérez, de 24 años, reconoció que fue algo especial y que se puso contento al dar jonrón en su primer partido de Serie Mundial y con su familia presente. Sin embargo, el receptor--que se encuentra en su cuarta temporada en Grandes Ligas --está completamente enfocado en las metas colectivas de los Reales.

"Puedo batear de 4-0, pero si ganamos la serie, eso es lo importante para el equipo, la fanaticada y la ciudad", comentó.

Pérez, dos veces convocado al Juego de Estrellas y cátcher titular de la Liga Americana para la edición del 2014, es tal vez el más destacado entre las estrellas jóvenes que han llegado a traer un equipo ganador a Kansas City, sobre todo en este mes de octubre. El valenciano no sólo encabezó la Americana en la campaña regular en juegos detrás del plato con 146 y en Total Zone Runs (Según Baseball-Reference.com) con 12, sino también conectó 17 jonrones y empujó 70 carreras.

Después del Juego 2 de la Serie Mundial, Pérez ha recibido un total 156 partidos de los Reales este año.

"Para mí es el mejor cátcher de Grandes Ligas", dijo el torpedero de los Reales y compatriota de Pérez, Alcides Escobar. "Juega todos los días, no importa la situación. Juega de día, de noche y como lo sabe todo el mundo, es un muchacho joven con muy buena defensa y ofensiva. Hace las dos cosas".

Los aportes de Pérez en los campeones de la Liga Americana van más allá de lo que hace en el terreno de juego. Se le conoce como un líder en el clubhouse que mantiene suelto a todo el mundo, sea con fotos jocosas en Instragram, hacerse un reportero y entrevistar a Lorenzo Cain en el Día de los Medios de la Serie Mundial, o simplemente con palabras positivos en el dugout y el clubhouse.

"Nunca he visto a Salvy pasar por esa puerta del clubhouse sin una gran sonrisa", dijo el manager de los Reales, Ned Yost. "Le encanta jugar béisbol. Le encanta estar con sus compañeros de equipo. Le encanta darles ánimo a los muchachos y mantenerlos sueltos".

Agregó el relevista dominicano Kelvin Herrera, quien subió junto a Pérez por los circuitos minoritarios de Kansas City:

"Siempre es un buen líder. Le da mucho ánimo al equipo y nos mantiene siempre alegres.

Siempre ha sido así. Siempre ha tenido una buena personalidad. Ha sido divertido y nunca lo he visto con la cabeza abajo".

Pérez explica su dedicación al manejo de un cuerpo monticular con sencillez:

"Trabajando fuerte, conociendo a los pitchers y a los jugadores para estar en la misma página con ellos".

En cuanto a sus dotes de líder y su don para hacerle sentir cómodo a todo el mundo dentro y fuera del terreno, dice su mamá que esa parte siempre ha sido natural en él.

"Toda la vida Salvador Pérez ha sido así", dijo Yilda. "Muy bromista, muy carismático y muy buena persona con todo el mundo".

Y por supuesto, es un sueño hecho realidad para Yilda ver brillar a su hijo en el mayor escenario del mundo de béisbol.

"Me siento demasiado emocionada", expresó. "No me esperaba esto cuando lo metí en el béisbol, pero gracias a Dios se dio la oportunidad y aquí estamos disfrutándolo".