Los Gigantes regresan a S.F. con la moral en alto

SAN FRANCISCO -- A nadie le gusta sufrir una derrota, especialmente en el escenario de una Serie Mundial, pero los Gigantes de San Francisco retornan a casa con el Clásico igualado 1-1 y con la ventaja de que los tres siguientes encuentros serán en el AT&T Park, hogar de los campeones de la Liga Nacional.

"Es una batalla dura y nadie pensó que iba a ser de otra manera", manifestó el jardinero derecho Hunter Pence, uno de los baluartes de los Gigantes. "Es emocionante ser parte de una serie como ésta. Hay que seguir esforzándose. Nada se puede predecir en la pelota. Ni siquiera puedo decir de inmediato cuántos outs nos faltan".

La Serie Mundial de 2014 se reanuda el viernes en San Francisco, con Jeremy Guthrie (13-11, 4.13 en la temporada, 0-0, 1.80 en los playoffs) en la lomita por los Reales de Kansas City y Tim Hudson (9-13, 3.57/0.0, 3.29) como abridor por los Gigantes, luego del desenlace por 7-2 del miércoles, bastante parecido al de 7-1 de la victoria de San Francisco en el encuentro inaugural.

Un partido que era bien parejo a lo largo de los primeros cinco episodios se convirtió en un juego de una sola calle cuando se derrumbó uno de los departamentos clave de los Gigantes, como lo es su cuerpo de relevistas.

"No queríamos eso, esperábamos ganar de nuevo", declaró el relevista venezolano Jean Machí a una pregunta de LasMayores.com "No se nos dio, pero regresamos a casa para los siguientes tres partidos con la serie 1-1 y eso es bueno".

Los Gigantes habían ganado 16 de los 18 partidos más recientes disputados en la postemporada y sacaron una ventaja con un cuadrangular del jardinero central Grégor Blanco comenzando el juego para igualar de nuevo en el cuarto capítulo, antes de tolerar cinco carreras en el sexto inning que definieron el encuentro.

El bambinazo de Blanco tiene matices históricos porque es apenas la 19na vez que alguien dispara un cuadrangular comenzando un partido de la Serie Mundial y la primera ocasión que un pelotero de los Gigantes da un batazo de esa naturaleza. Nadie pegaba un cuadrangular iniciando un partido del Clásico de Octubre desde que Dustin Pedroia lo hiciera para los Medias Rojas de Boston en el primer desafío de 2007 frente a los Rockies de Colorado.

La novena dirigida por Bruce Bochy había ganado siete partidos consecutivos en la Serie Mundial, una racha que comenzó en el cuarto partido del Clásico de Octubre de 2010. Era la sexta racha exitosa más larga de la historia de la finalísima beisbolera.

"No fue un día bueno para nuestro bullpen, pero esperamos que el viernes sea mejor", describió Machi. "Hay que darle crédito a los bateadores de ellos. Yo salí a buscar una doble matanza, pero no fue así. Le tiré dos sinkers [a Billy Butler] y el siguiente lanzamiento se me quedó en el medio".

Ese sexto tramo de los Gigantes culminó en un remolino de emociones cuando el veloz relevista Hunter Strickland se metió en un intercambio de palabras con el receptor venezolano de los Reales, Salvador Pérez, luego de que el también venezolano Omar Infante pegase cuadrangular.

"Me dejé envolver por el momento y no pude controlar mis emociones de la forma como debí hacerlo", manifestó Strickland, que ha tolerado cinco cuadrangulares en la actual postemporada. "No estoy orgulloso de lo que pasó".

Jake Peavy, abridor de los Gigantes, lució dominante en algunos momentos del encuentro, pero se le embasaron los dos primeros bateadores en el sexto episodio y eso abrió los grifos para la reacción triunfal de los Reales.

"No jugamos muy bien a la pelota", se autocriticó Peavy. "Uno nunca disfruta cuando sale de un inning dejando hombres embasados. Ahora nos vamos a casa con Tim [Hudson] en la lomita y le tenemos una fe grande. Ojalá yo tenga una nueva oportunidad".

Entre las cosas positivas que le ocurrieron a los Gigantes en el segundo partido de la Serie Mundial de 2014 estuvieron las marcas de los relevistas Jeremy Affeldt y el boricua Javier López. Affeldt tiene ahora 19 partidos de postemporada en blanco, una racha apenas superada en la historia por el gran taponero panameño Mariano Rivera (23). López le sigue de cerca con 17 cotejos consecutivos sin permitir anotaciones en los playoffs.

Por su parte, el tercera base Pablo Sandoval conectó un doblete en el cuarto inning para extender a 25 su racha de juegos seguidos embasándose en la postemporada, una secuela apenas superada en la historia de las Grandes Ligas por las hilvanadas por su paisano Miguel Cabrera (31) y Chase Utley (27). El "Panda" venezolano está ahora igualado en el tercer lugar con Boog Powell.

Entre los aspectos no tan positivos, aparte de la derrota por supuesto, está el hecho de que Tim Lincecum, que no lanzaba en un juego desde el 28 de septiembre, salió del encuentro con rigidez en la espalda luego de brillar con 1.2 episodios perfectos, aunque el dirigente Bruce Bochy espera que se recupere para permanecer activo en la actual serie. Todo depende de cómo amanezca el jueves.

"Se nos escapó el juego en el sexto inning, cuando no pudimos sacar algunos outs, pero es bueno regresar a casa con la serie empatada", describió Bochy. "Enfrentamos a dos buenos lanzadores y el muchacho [el dominicano Yordano Ventura] tiró buena pelota. De manera que nos recuperaremos para estar listos para el retorno a San Francisco".