Javier López va por su 4to anillo de Serie Mundial

KANSAS CITY - Muchos fabulosos peloteros que jugaron en el Béisbol de Lujo ni se aproximaron siquiera a una Serie Mundial y la mayoría de los que interviene en el Clásico de Octubre de 2014 apenas acude a esa cita por primera vez, pero Javier López está en una posición única: pudiera adjudicarse su cuarto anillo de campeón.

López, relevista zurdo que cuenta con impresionantes envíos de slider en su arsenal de trabajo, integró la novena de los Medias Rojas de Boston que ganó la Serie Mundial por barrida en 2007 sobre los Rockies de Colorado, así como los equipos de los Gigantes de San Francisco que se coronaron en 2010 y 2012 ante los Rangers de Texas y los Tigres de Detroit, respectivamente.

"Eso es algo tremendo para mí", manifestó el zurdo de San Juan, Puerto Rico, a una pregunta al respecto de LasMayores.com "Jugar a este nivel y con la esperanza de ganar un cuarto anillo es algo que todavía es un sueño. Cuando esté en el invierno en mi casa, voy a pensar en eso".

Debutante en las Grandes Ligas con los Rockies en 2003, López es lo que se denomina un especialista dentro de la propia difícil profesión de ser un relevista en la meca de la pelota. Su función es dura y específica: viene a medirse a los mejores bateadores zurdos del planeta a la hora buena, cuando el rancho arde, los niños lloran y los que tienen miedo buscan resguardo debajo de su cama.

Esa experiencia y el hecho de haber lanzado en varias Series Mundiales lo ayuda bastante al medirse a los Reales de Kansas City por todos los honores de la pelota.

"Tener esa experiencia es algo que puedo usar cuando lo situación lo determine", expresó López. "Gracias a la misma puedo controlar mejor mis emociones y hacer mis pitcheos de la mejor forma posible".

Uno de esos lanzamientos es tan difícil que el propio López le confesó hace años a un humilde periodista latinoamericano que no lo tira siempre porque es arduo controlarlo. Es una segunda slider o envío que se desliza de un lado a otro del plato con un radio de acción tan amplia que a lo mejor le parece al bateador un látigo que sale del más allá.

"Es un pitcheo que yo necesito", explicó López, que no permitió carrera limpia alguna en seis partidos en los que había participado en la actual postemporada previos a la Serie Mundial. "Cuando estoy calentando de vez en cuando siento que está allí y de ese modo sé que lo puedo usar en el juego. Lo utilicé contra los Cardenales de San Luis y con ese envío pude ponchar a Matt Carpenter". En otras palabras, la slider de López es de por sí fulminante, pero ese "otro" envío puede marear a los bateadores poderosos cuando menos se lo esperan.

"Yo lo llamo curva, pero en realidad es una slider más grande", dijo López. "Cuando ya tengo dos strikes, es un pitcheo diferente para mí. Es bien lento. Cuando me funciona a mí es difícil para el bateador".

A través de su trayectoria en las Grandes Ligas, López ha lanzado con los Diamondbacks de Arizona y los Piratas de Pittsburgh, aparte de los mencionados Colorado, Boston y San Francisco, pero formar parte del grupo de relevistas de la novena dirigida por Bruce Bochy es una satisfacción bien especial.

"Somos como una familia, como si fuéramos hermanos", subrayó López. "Yo sé lo que ellos pueden hacer y ellos también me conocen muy bien. Nosotros nos ayudamos todo el tiempo. Si ven algo que no estoy haciendo bien mecánicamente ellos me lo dicen y yo no tengo problemas con eso. Si algo anda mal con la curva de Jeremy [Affeldt] también se lo menciono. Sabemos que si todos estamos haciendo bien nuestro trabajo hay más [posibilidades de que podamos ganar".

En cuestión de una semana, López pudiera estar pensando en dónde debe poner un cuarto anillo en su vitrina de trofeos, pero por lo pronto no despierta de un sueño que parecía imposible cuando daba sus primeros pasos en el apasionante mundo del diamante.

"Yo quería ir a una Serie Mundial", insistió López. "Ir a una cuarta es un sueño. Y lograrlo de nuevo con esta gente [los Gigantes] es algo grande. No sé qué decir".