Sandoval, Bumgarner y Pence, baluartes de Gigantes

Sandoval, Bumgarner y Pence, baluartes de Gigantes

KANSAS CITY - Para ganarle un juego de postemporada a los Gigantes de San Francisco hay que saber neutralizar a Pablo Sandoval. No lo han podido hacer hasta ahora en 2014 los rivales de los dirigidos por Bruce Bochy y es una de las razones principales por las cuales están ahora a tres triunfos de ganar su tercera Serie Mundial en apenas cinco años.

Sandoval hizo historia el martes al iniciar dos Series Mundiales consecutivas en las que haya participado con un extrabase remolcador de la primera carrera del respectivo Clásico de Octubre.

El "Panda" de la patria de Simón Bolívar lo hizo con un cuadrangular frente a Justin Verlander , de los Tigres de Detroit, en 2012 y lo logra ahora frente a James Shields, de los Reales de Kansas City, con un doblete, ambos batazos en el propio primer episodio para darle ventaja a los Gigantes. Es muy posible que pocos, o ninguno, hayan logrado una proeza semejante.

"Me siento bien contento, estas son experiencias inolvidables", declaró Sandoval a una pregunta de LasMayores.com en el concurrido vestuario de los campeones de la Liga Nacional. "Uno hace todo lo posible para ayudar a su equipo a ganar. Para mí es un gran orgullo poner a mi país y a Latinoamérica en alto".

Tan entusiasmado se siente Sandoval por participar una vez más en la finalísima del apasionante mundo del diamante que utiliza una frase bien interesante para describir esta experiencia.

"La primera Serie Mundial fue de aprendizaje, la segunda de revancha y la tercera es para disfrutarla", expresó Sandoval en medio de una amplia sonrisa.

El primer juego de la Serie Mundial de 2014 también implica que Sandoval extiende su impresionante racha a 24 juegos seguidos de postemporada embasándose por hit, boleto o golpeado, a solamente siete del récord absoluto de la historia impuesto el año pasado por su estelar paisano Miguel Cabrera.

"Solamente quiero seguir haciendo mi trabajo", indicó Sandoval con modestia. "Una de las cosas que me he puesto en mente es olvidarme de todas las marcas que hay y eso es algo que más me ha ayudado en esta postemporada".

Por supuesto, la fiesta de los Gigantes en la aurora de la Serie Mundial de 2014 corresponde celebrarla a todo un equipo que tuvo varios héroes, comenzando con el también venezolano Grégor Blanco con un sencillo para comenzar el encuentro y de paso una fenomenal atrapada en el prado central del "Tiburón" de San Francisco. "Me alegra haber contribuído a ponerle un poquito más de presión al pitcher [Shields]", comentó Blanco, que calificó su engarce como "parte de darle un poco más de confianza a nuestro lanzador".

Ese serpentinero es nada más y nada menos que el zurdo Madison Bumgarner, que con sus 6.2 episodios en blanco en hoy hilvanó una extraoardinaria marca de 21.2 entradas sin tolerar anotaciones en el comienzo de su trayectoria en la Serie Mundial, algo apenas logrado por el inmortal Christy Mathewson, de los Gigantes de Nueva York.

A la postre, Bumgarner trabajó siete innings de enorme calidad, en los cuales permitió una sola carrera producto de cuadrangular solitario del venezolano Salvador Pérez. Previamente, el zurdo navegó por el Clásico de Octubre sin permitirle carreras ni a los Rangers de Texas en 2010 ni a los Tigres en 2012.

"Me sentí realmente muy bien", expresó Bumgarner. "Se trataba de subir a la lomita a ejecutar mis pitcheos. Sé que es una respuesta tediosa, pero para mí de eso se trata. Sólo intentaba hacer mis lanzamientos y dejar todas esas otras cosas [como los récords] fuera de mi mente".

Aparte de las dos carreras impulsadas que tuvo Sandoval, el batazo más grande de los Gigantes fue un cuadrangular remolcador de dos rayitas del jardinero derecho Hunter Pence en el propio primer capítulo. Obviamente, al hombre que llaman "El Predicador" no le molestaba para nada lo ruidoso de la fanaticada local.

"Esa es una cualidad que tengo y a veces mi familia se molesta conmigo", se sincerizó Pence. "A veces podemos estar viento un programa de televisión y no le hago ningún caso a nada de lo que tengo al lado. Es como una bendición [al jugar], pero a la vez como una maldición en mi casa".

El éxito en la apertura de la Serie Mundial de 2014 contentó al dirigente Bruce Bochy, cuyo equipo pudiera darle en pocos días la satisfacción de haber ganado tres finalísimas en apenas cinco años.

"No puedo decir que me sorprenda nada de lo que hacen estos muchachos", calificó Bochy. "Salíamos de un descanso y nos enfrentábamos a un tremendo lanzador, pero pudimos sumar varios turnos muy buenos, comenzando con el de Blanco. Siempre trabajan duros juntos. Es un grupo que juega sin mezquindades".