Affeldt y Blanco recuerdan emocionados a los Reales

KANSAS CITY - Jeremy Affeldt recuerda los días en los que lloraba porque de tanto fracasar como pitcher había perdido el amor de disfrutar de su carrera con los Reales de Kansas City y a la vez agradece por la oportunidad que le dio el alto mando de dicha franquicia para encauzarse por un camino largo y exitoso.

Grégor Blanco rememora aquellos días en los cuales aprendió tanto de los fundamentos de la pelota con los Reales que le convirtieron a la postre en el atleta que tanto admiran hoy los aficionados de los Gigantes de San Francisco.

Los dos son peloteros que sentirán emociones bien especiales cuando arranque la Serie Mundial de 2014 en el mismo Kauffman Stadium en el cual soñaron alguna vez con ser profesionales sobresalientes en una especialidad deportiva bien difícil.

"Le doy gracias a Kansas City por darme la oportunidad de crecer, de fallar a una edad bien tierna", recordó el relevista zurdo de los Gigantes al contestar a una pregunta de LasMayores.com.

Affeldt se siente bien contento de enfrentarse a los Reales en la Serie Mundial, porque cuando él debutó en las Ligas Mayores en 2002 ni él era el pelotero que aspiraba a ser, ni los Reales se acercaban siquiera al punto en el que están ahora.

"Trataré de controlar mis emociones porque después de todo este es solamente otro equipo al que estamos tratando de derrotar", explicó Affeldt. "Desde el punto de vista personal es diferente. Voy a jugar contra un equipo que ni realmente podía aspirar a una Serie Mundial, al punto tal de que casi estaba eliminado al comenzar los Entrenamientos de Primavera. Y tienen el mismo gerente general que no me dejó en libertad sino que me canjeó para que pudiera vislumbrar nuevas oportunidades, para que tuviera chance de ser lo que podía ser".

Tan mal le iba a Affeldt con los Reales que deambulaba entre las Grandes Ligas y las ligas menores en 2004 y 2005. El propio gerente general Dayton Moore, el mismo que es el arquitecto de los actuales campeones de la Liga Americana, lo cambió a los Rockies de Colorado no porque fuera un fracaso absoluto sino porque sentía que el zurdo necesitaba de un comienzo fresco.

"Le tengo un enorme respeto a Dayton Moore", proclamó Affeldt. "El me dio la oportunidad. Cuando me cambió, mi carrera cogió vuelo con los Rockies. Ese año (2007) fui a mi primera Serie Mundial y nunca me hubiera imaginado llegar a este punto en el que ahora voy a jugar mi cuarta.

"Odiaba cómo me iba en la pelota", rememoró de aquellos días en los que no daba ni pie con bola en la pelota profesional, en su detallada respuesta para los lectores de LasMayores.Com. "Iba al parque con la esperanza de que no me pusieran a lanzar, temiendo al fracaso. Le decía a mi esposa, llorando en mi casa, que me iba a retirar. Ella me contestaba 'tú que das tanto de ti a obras comunitarias, cómo los mirarías a los ojos para aconsejarlos cuando tú mismo te rendiste".

Por su parte, Blanco, que intervino en 49 partidos con los Reales en 2010 y también jugó el año entrante con la sucursal Triple-A de esa organización, también tendrá emociones enfrentadas cuando sea el primer bateador de la Serie Mundial.

"Creo que lo que más me gustó de los Reales es la forma cómo me preparaban para ser un mejor jugador", explicó Blanco a LasMayores.com en el Día de los Medios en Kansas City. "Me enseñaron a preparar mi forma física, pero no solamente eso sino ser también ser mejor hombre de equipo. Pude aprender para salir de allí a un equipo de mucha calidad como lo son los Gigantes".

Al igual que Affeldt, Blanco se siente contento de que los Reales por fin hayan podido disfrutar de la oportunidad de avanzar a una finalísima beisbolera.

"Me siento feliz y contento de que puedan estar en una Serie Mundial", enfatizó Blanco. "Sé lo que han trabajado como organización. Estoy bien orgulloso de haber sido parte de los Royals. Ahora que gane el mejor".

A Blanco también le preguntamos por una comparación entre los jardines del Kauffman Stadium y el AT&T Park, a sabiendas de que el parque de San Francisco suele ser bien difícil para los guardabosques y Blanco se compenetró más con esas diferencias en la práctica realizada el domingo por los Gigantes.

"Me impresionó la forma cómo la pelota va rápida por el piso", indicó Blanco. "El outfield es bien veloz, lo mismo que el cuadro. Hay que concentrarse para que los hits no se conviertan en dobles. Hay que ser agresivo en los jardines".

¿Estarán felices Affeldt y Blanco si son los Reales los campeones de la Serie Mundial de 2014? Claro que no. Pero muy dentro de sus corazones reinará una gran simpatía por un equipo del cual formaron parte y que ha tenido que esperar tanto tiempo para saborear la gloria.