Kansas City disfruta el pase de los Reales a la S.M.

KANSAS CITY, Missouri -- Kansas City es famosa por su carne asada y su género de jazz conocido como "bebop". Hasta fechas recientes, caracterizaba también a esta ciudad su mal béisbol.

Pero ahora, numerosos residentes llenan las calles, vestidos de azul y curados de las viejas y largas penurias deportivas. Repentinamente, sus Reales están en la Serie Mundial.

El éxito inesperado de los Reales ha despertado tales sentimientos de orgullo y alegría que es posible ver a personas desconocidas, que intercambian palmadas en las calles. La policía ha recurrido a las redes sociales para agradecer a la ciudadanía por no incurrir en delitos, al menos en los días en que juega el equipo.

Veintinueve años después de que Kansas City venció a los Cardenales de San Luis en la Serie Mundial de 1985, una nueva generación celebra un triunfo en el béisbol por primera vez en su vida. Los artículos alusivos al club se venden como pan caliente en las tiendas, y los bares de la ciudad estuvieron en plena ebullición el miércoles, cuando los Reales amarraron el título de la Liga Americana.

El júbilo se ha extendido incluso a localidades vecinas.

"No podemos más con tanta emoción", expresó Gail Locascio el jueves por la mañana, mientras elegía una calcomanía de los Reales para pegarla en la ventanilla de su automóvil, en una tienda de artículos deportivos en Merriam, Kansas.

La mujer de 61 años buscaba también camisetas para enviarlas a sus dos hijos, fanáticos de los Reales, que se han mudado de la ciudad. Su hijo más joven vive en Hawai, y quedó atónito el miércoles, cuando su esposa le obsequió boletos para el cuarto juego de la Serie Mundial.

En Mission, Kansas, decenas de personas buscaban alguna prenda restante en el anaquel de un establecimiento que abrió sus puertas tres horas antes de lo habitual el jueves.

Nicole Green, gerente de la tienda, dijo que entre 10 y 15 personas hacían fila a las 6:45 de la mañana, cuando llegó. El establecimiento suele abrir a las 10:00.

Dos trabajadores del servicio de recolección de basura en Raymore, Missouri, se sorprendieron el miércoles por la mañana, cuando llegaron a la casa de John Keesee, quien les dejó como obsequio dos jerseys nuevos de los Reales, colgando del contenedor de desperdicios en una percha.

Keesee, originario de Alabama, dijo saber que los trabajadores querían alguna prenda de los Reales. Les quiso agradecer por el servicio que le prestan desde hace año.

"Han sido muy buenos conmigo", dijo Keesee, golfista profesional de 56 años y dueño de un negocio de mariscos. "Con el negocio que tengo, mi basura es algo apestosa, pero ellos no dejan de llevársela un solo día".

La alcaldía de Kansas City invitó a la gente a que ilumine sus viviendas y negocios con luz azul. Así lo hicieron ya los nuevos dueños del Power and Light Building, un inmueble céntrico e histórico, el fin de semana pasado.