Bumgarner tratará de mandar a Gigantes a la S.M.

SAN FRANCISCO- Quizás Madison Bumgarner sea solamente un muchacho, cronológicamente hablando, pero Bruce Bochy y el resto del planeta deportivo lo han visto madurar hasta convertirse en uno de los zurdos más efectivos del Béisbol de Lujo, especialmente a la hora buena.

Bumgarner, que a sus 21 años y 91 días de nacido se convirtió en 2010 en uno de los lanzadores más jóvenes de la historia que abría un juego de Serie Mundial, tiene ahora la responsabilidad, a sus aún tiernos 25 de vida, de tratar de encaminar a los Gigantes de San Francisco a la que sería una tercera Serie Mundial en apenas cinco años.

"No hay duda de que ahora es un mejor lanzador", aseguró Bochy, cuyos Gigantes juegan el jueves en AT&T Park con ventaja de 3-1 en la final de la Liga Nacional frente a los Cardenales de San Luis. "En este deporte, uno nunca termina de llegar, uno nunca deja de mejorar como pelotero y así es precisamente él".

Debutante en las Ligas Mayores con los Gigantes en 2009, Bumgarner ha dado pasos firmes hasta convertirse en el abridor de cabecera de la novena de San Francisco luego de subir paulatinamente de rango en la rotación de su equipo, llegando a estar por debajo de lanzadores de la talla de Tim Lincecum, Matt Cain y Barry Zito, ninguno de los cuales figura en el respectivo cuerpo de iniciadores que interviene en la postemporada de 2014.

"Era ya realmente bueno cuando subió a los Gigantes", comparó Bochy. "Ha hecho desde entonces un gran trabajo. Ha mejorado en todas las cosas como lanzador. Inclusive, lo ha hecho en la forma cómo controla a los corredores y en su bateo. Tuvo por cierto un gran año a la ofensiva [con cuatro jonrones, entre ellos un Grand Slam]. Todas esas cosas te hacen un mejor pelotero".

Sin embargo, el zurdo que ya cuenta con una impresionante marca de 2-0 en el Clásico de Octubre y nunca ha permitido una carrera limpia en 15 episodios lanzados en las Series Mundiales de 2010 y 2012 frente a los Rangers de Texas y los Tigres de Detroit, respectivamente, considera que todavía le quedan pasos por recorrer para conceptuarse como un as de la lomita.

"Pienso que todavía me estoy desarrollando", expresó Bumgarner. "No considero que he llegado a la azotea. Todavía hay unos cuantos pasos por dar para mejorar y ser más consistente. Y no, no se trata de hacerlo solamente en una etapa de cuatro o cinco aperturas. Con el trabajo, las cosas se van simplificando para uno. Si uno sigue esforzándose, las cosas se van a poner mejor".

En 2014, Bumgarner, con registro de 18-10 y efectividad de 2.98 en una temporada regular en la que tiró dos blanqueadas entre sus cuatro juegos completos, ha demostrado desde la lomita que los que tienen que mejorar mucho son los bateadores para acercarse siquiera a su nivel de calidad. Tiene récord global de 67-49 sin incluir los playoffs.

A los Piratas de Pittsburgh los maniató en cuatro hits y ponchó a 10 para blanquearlos en el respectivo partido entre los equipos de Wild Card. Posteriormente tuvo un ligero parpadeo al caer ante los Nacionales de Washington en la Serie Divisional, pero vale tomar en cuenta que solamente permitió dos carreras limpias en siete capítulos.

En su debut en la actual Serie de Campeonato fue un jeroglífico para la ofensiva de los Cardenales en el primer encuentro de la misma, en el cual espació cuatro hits sin ceder carreras en 7.2 entradas.

"Uno solamente tiene que tratar de hacer ajustes", comentó al preguntársele qué tan difícil pudiera ser medirse de nuevo a los Cardenales en un lapso tan corto. "Si te fuerzan a hacer esos ajustes, tú necesitas reaccionar. Si no lo haces, te vas a meter en aprietos. De manera que necesitas cambiar tu plan de batalla si hace falta".

Para lograr su objetivo, cuenta con un aliado ideal en el estelar receptor Buster Posey, que lo conoce como la palma de su mano porque prácticamente escalaron juntos hasta transformarse de promisorios pinos noveles a baluartes de la novena de naranja y negro.

"Trabajar con él es bien agradable, porque tenemos una estupenda relación y siempre estamos en la misma página", especificó Bumgarner. "Es lo ideal para mí tener un contacto estrecho y que cada uno de nosotros sepa lo que es necesario hacer. Es un honor tener la oportunidad de jugar con él y que podamos compartir juntos estas experiencias en la postemporada".

Ese binomio no "creció" junto como tal por obra y gracia de la casualidad. La organización de los Gigantes lo planeó literalmente desde que ambos fueron seleccionados bien alto en las respectivas rondas del reclutamiento de talento amateur o draft. El zurdo fue escogido en el décimo turno en 2007 y el receptor en el quinto en 2008, ambos en la primera ronda por supuesto.

De hecho, si se incluyen las respectivas opciones contractuales, ambos van a estar juntos por mucho tiempo en San Francisco. En este sentido, el pacto de Bumgarner vence a fines de la contienda de 2019 y el de Posey al concluir la campaña del 2022.

"Desde el primer día, él ha sido uno de los mejores [receptores de las Grandes Ligas]", dijo con gran admiración Bumgarner de Posey. "A lo mejor no se le reconoció como tal desde el primer día, pero no necesitó de mucho tiempo para que eso ocurriera".

A lo mejor hacen batería de nuevo en el primer juego de la Serie Mundial de 2014 frente a los Reales de Kansas City, pero obviamente necesitarán todavía superar el duro escollo de los Cardenales. Y en tal sentido, Bumgarner tratará de encargarse de que la Serie de Campeonato de la Liga Nacional no retorne a San Luis.