Vogelsong busca reforzar sus credenciales en playoffs

SAN FRANCISCO - Mucha gente se pregunta qué tan intensa puede ser la pelota que se juega en otros países donde reina el béisbol. Ryan Vogelsong ya lo sabe de sobra por haber lanzado en Japón y Venezuela y es bien factible que esa experiencia lo haya ayudado a sobresalir de la manera grandiosa como lo ha hecho en la postemporada de las Grandes Ligas.

Esa hipótesis entra en juego de nuevo el miércoles, cuando Vogelsong suba a la lomita para tratar de extender lo que ha sido una etapa de ensueño para él en encuentros de playoff y de paso acercar a los Gigantes a solamente una victoria de la que sería su tercera Serie Mundial en apenas cinco años.

Abridor sobresaliente del cuarto y último partido de la Serie Divisional frente a los Nacionales de Washington, en el cual permitió solamente dos hits y una carrera en 5.2 episodios de trabajo, Vogelsong se mide en el AT&T Park a los Cardenales de San Luis en el cuarto encuentro de la Serie de Campeonato.

Vogelsong, que ha sido un arma letal para los adversarios de los Gigantes en las postemporadas de 2012 y 2014, trabajó para dos equipos diferentes en la Tierra del Sayonara - Tigres de Hanshin y Búfalos de Orix- y la patria de Simón Bolívar -Aguilas del Zulia y Tiburones de La Guaira- en su camino al retorno al Béisbol de Lujo.

Bruce Bochy, dirigente de los Gigantes que tuvo amplia experiencia como pelotero en Latinoamérica, es de los que piensan que destacar en otros países donde hay intensidad en el diamante sí puede jugar un papel clave para el desarrollo de ese fervor competitivo necesario a la hora buena en los Estados Unidos.

"Sin duda, toda esa experiencia lo ha ayudado", aseguró Bochy a una pregunta de LasMayores.Com "Toda vez que trabajes con tu pitcheo, bien sea en las Ligas Menores, la pelota invernal, o cualquier otro nivel, eso te ayuda.

"A veces un lanzador o un bateador necesita de toda esa experiencia adicional", agregó Bochy. "Lo único que creo que no lo ayudó fue intervenir en el Clásico Mundial de 2013. Tuvo una carga enorme de trabajo y al prepararse [extra] para ese evento fue un esfuerzo adicional que lo recargó demasiado".

Madison Bumgarner, el abridor de cabecera de los Gigantes, refuerza lo dicho por Bochy al apuntar que "su hoja de vida ha tenido mucho que ver con eso [su éxito], por los caminos que ha recorrido y la adversidad que ha enfrentado. Ciertamente, él no tiene miedo a lanzar en ningún juego grande".

Con marca global de 3-0 en las tres rondas de la postemporada de 2012, incluyendo un impecable 2-0 con efectividad de 1.29 en la Serie de Campeonato de aquel año, Vogelsong fue clave en la segunda conquista del Clásico de Octubre de los Gigantes desde su mudanza de La Gran Manzana a la Bahía.

De hecho, Vogelsong ha permitido una carrera o menos en sus cinco aperturas de postemporada. El único con una racha similar más larga es Curt Schilling, que hilvanó una seguidilla de seis partidos de ese calibre con los Filis de Filadelfia en la Serie Mundial de 1993 y los Diamondbacks de Arizona en el Clásico de Octubre de 2001.

A sus 37 años de edad, Vogelsong no es candidato para ganar un Premio Cy Young, pero asegura con humildad que lo han ayudado los consejos de varios compañeros de equipo que sí han obtenido ese premio, empezando por Barry Zito y Tim Lincecum, y culminando ahora con Jake Peavy, ganador en 2007 con los Padres de San Diego e inclusive Tim Hudson, que fue segundo en la votación respectiva de la Liga Americana en el 2000 con los Atléticos de Oakland.

"Soy como un punto intermedio de ambos, un poquito como 'Huddy', otro poco como Jake", expresó Vogelsong con miras a su partido frente a los Cardenales en AT&T Park. "Es por eso que me beneficia verlos lanzar antes, porque de esta manera puedo nutrirme de esas experiencias y de paso preguntarles a ellos sobre las mismas".

En torno al hecho de abrir en el partido que pudiera poner contra la pared a los Cardenales en la Serie de Campeonato de 2014, Vogelsong considera que le hubiera resultado igual trabajar en un encuentro en el que fuera todo lo contrario.

"Uno no puede reemplazar con nada la forma cómo uno se siente para un partido de playoff", proclamó Vogelsong. "Es la razón por la que uno juega toda su vida desde que lo hace en el patio trasero de su casa, en las Pequeñas Ligas, en la secundaria, la universidad, las ligas menores hasta llegar a estas situaciones".

Cualquiera que hubiese visto su primera actuación en la postemporada de 2014 frente a los Nacionales pudiera imaginar que Vogelsong tiene hielo en las venas, pero el experimentado derecho estima que se sentirá electrizado al medirse a los Pájaros Rojos.

"Todos estos juegos son emocionantes", subrayó Vogelsong. "La emoción pudiera ser diferente dependiendo de la situación cuando le toque a uno subirse a la lomita, pero los sentimientos son los mismos y la fanaticada aportará siempre su electricidad. De manera que va a ser algo intenso".

Si lo es tanto como lo fueran los Juegos Dos y Tres de la serie, cuando cada uno de los anfitriones dejó en el terreno a su oponente en San Luis y San Francisco, respectivamente, la fanaticada se va a dar banquete una vez más.