Hudson listo para su 1ra apertura en ronda de SCLN

SAN FRANCISCO - No fue una sorpresa para nadie que Tim Hudson ofreciera una perla de buen pitcheo en el segundo juego de la Serie Divisional frente a los Nacionales de Washington, primero por su enorme experiencia y segundo porque los Gigantes de San Francisco se dieron cuenta desde principios de la temporada que le queda mucho en el tanque como abridor de lujo.

Hudson, en su primera aparición en la Serie de Campeonato luego de una larga trayectoria cuyos inicios en las Grandes Ligas se remontan a 1999 con los Atléticos de Oakland, tiene ahora la responsabilidad de tratar de poner arriba a los Gigantes en la Serie de Campeonato de 2014 frente a los Cardenales de San Luis.

"Es fabuloso poder contar con Hudson y que esté saludable ahora", comentó el dirigente de los Gigantes, Bruce Bochy, a una pregunta de LasMayores.com "Estuvo lidiando con una lesión de cadera por un tiempo y creo que lo afectó mucho más de lo que nos estaba diciendo".

De 39 años de edad cumplidos el 14 de julio pasado, Hudson tuvo registro de 9-13 y efectividad de 3.57 en 31 juegos como abridor, pero antes de que sufriera ese percance físico al que se hace alusión Bochy era prácticamente intocable con registro de 4-1 y excelente promedio de carreras limpias permitidas de 2.17 en sus primeras seis aperturas.

Ese Hudson de principios de año reapareció en aquel maratónico partido de 18 episodios frente a los Nacionales, en el cual apenas permitió una carrera y ponchó a ocho en sus 7.1 innings de trabajo, constituyéndose en un factor clave para que los Gigantes pudieran avanzar a la segunda ronda.

"Tuvo un buen año con nosotros y es magnífico contar con su experiencia, con sus conocimientos", analizó Bochy. "Solamente queremos que nos brinde una oportunidad y eso lo hace de manera consistente. Ha estado tirando la pelota mucho mejor desde su recuperación".

Cuando los Gigantes firmaron a Hudson a un contrato por dos temporadas el pasado 19 de novimbre, precisamente el factor de la experiencia era uno de los más considerados por la organización de naranja y negro. El hecho de poder contar con él ahora en la postemporada es un extra fruto del trabajo del equipo.

"Para ser honesto, cuando firmamos a 'Huddy' lo importante era que nos ayudara a llegar aquí", comentó Bochy. "Ya teníamos una rotación que nos brindaba la oportunidad de ganar de forma consistente y necesitábamos otro abridor, una especie de número tres, no queriendo decir que él no pueda ser mejor que eso".

El hecho de que Hudson nunca haya lanzado en una Serie de Campeonato no significa que esa falta de experiencia pueda perjudicarlo ya que Bochy considera que a lo largo de su carrera ha trabajado en muchos partidos de importancia en la recta final, equivalentes casi a los Play-Offs.

Por supuesto, el tercer partido de la Serie de Campeonato a celebrarse el martes sí tiene un significado especial para Hudson, ganador de 214 juegos en su brillante trayectoria por la carga emocional que eso puede significar, pero asegura que está muy bien preparado para encarar esta novedosa experiencia.

"Claro, es emocionante", aceptó Hudson, que ha ganado 15 ó más juegos por temporada en ocho ocasiones diferentes incluyendo un fabuloso año de 20-6 con los Atléticos en 2000. "Estoy entusiasmado por el chance de aportar al equipo y darnos la oportunidad de ganar".

Aunque ya Hudson tiene 11 partidos de experiencia en la postemporada con los uniformes de los Atléticos, los Bravos de Atlanta y ahora con los Gigantes, nunca pensó que tendría que esperar tanto tiempo para una Serie de Campeonato.

"Obviamente, a principipos de mi carrera nunca pensé que me iba a tomar tanto tiempo para llegar aquí", admitió Hudson, que terminó segundo en la votación por el Premio Cy Young de la Liga Americana en el 2000. "Cuando estás en equipos buenos y que han tenido éxito te imaginas que ir a la postemporada y contar la oportunidad de avanzar a la Serie Mundial pudiera ser algo anual, pero te das cuenta de que no es fácil.

"Tuvimos éxito en Oakland y en Atlanta, pero nunca llegamos a dar ese salto final", recordó Hudson. "Le recomiendo a los jóvenes que nunca tomen estas cosas por seguro, porque en un parpadeo pudieran pasar 16 años sin pasar de la primera ronda".

Claro está, el Hudson que se medirá a los Cardenales difiere bastante de aquel joven que electrizaba a los bateadores de la Liga Americana con una recta espeluznante que llegaba al plato a 95 millas por hora.

"Para mantenerse por tanto tiempo, uno debe estar dispuesto a reiventarse", comparó Hudson, cuyos Gigantes se medirán al también veterano derecho John Lackey. "Es una de esas cosas en las que hay que tirar el ego a un lado. Pudiera no contar con esa recta a 94 ó 95 millas, pero siento que ahora soy un lanzador mucho más astuto, entiendo mi cuerpo y mi mecánica mucho mejor.

"Sí, claro, ojalá pudiera contar con aquella sinker a 95 millas por hora, pero me siento bien con mi sinker a 90-91 y con la capacidad de poder localizarla mejor y mezclarla con algunos 'cutters', cambios y curvas", expresó Hudson. "A lo mejor no tengo el poder de 1999, pero ahora cuento con un mejor plan de pitcheo".

Los Gigantes aspiran a que esa extraordinaria experiencia le permita a Hudson lanzar un juego sólido en San Francisco que les permita colocarse a dos pasos del Clásico de Octubre.