S.L. volvió a ganar un juego no apto para cardíacos

S.L. volvió a ganar un juego no apto para cardíacos

SAN LUIS - En cada una de sus cuatro victorias en esta postemporada, los Cardenales han remontado desventajas del séptimo inning en adelante para salir airosos.

Las primeras tres fueron contra los Dodgers en la Serie Divisional. El más reciente fue el domingo en el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional ante los Gigantes, pero con más drama aun.

En peligro de caer abajo 0-2 y con tres partidos pendientes en San Francisco, los Cardenales volvieron a vivir una montaña rusa de emociones: Cuatro jonrones solitarios; una lesión del estelar boricua Yadier Molina, cuya ausencia dejaría un enorme hueco en el terreno y en el clubhouse del equipo; un desplome total del cerrador Trevor Rosenthal, quien malogró una oportunidad de salvamento en el noveno episodio; y un cuadrangular de oro de Kolten Wong en el cierre de dicho inning, para que San Luis empatara las hostilidades con los Gigantes a una victoria por bando.

"Definitivamente en el tope", comentó Wong al pedírsele decir en qué lugar de la lista de importancia de los batazos en su vida iba su vuelacercas conectado el domingo frente a Sergio Romo. "Dar jonrón en este escenario, sobre todo un cuadrangular de oro, pues ése sería el más grande que he dado".

En sus primeros seis encuentros de los playoffs, los Cardenales han sabido ganar los juegos cerrados, mayormente a base del batazo largo. De hecho, 16 de sus 23 carreras han sido producto de los 11 bambinazos que han disparado frente a Los Angeles y San Francisco. Además, 17 de dichas anotaciones han sido entre la séptima y novena entradas.

El partido del domingo no fue la excepción en ese sentido. Con jonrones del dominicano Oscar Taveras (7mo), Matt Adams (8vo) y Wong (9no), San Luis logró caerle al bullpen de los Gigantes y poner a celebrar al público del Busch Stadium-pero no antes de ponerlo a sufrir.

"Nos sentíamos medio apretados con ese jueguito ahí, pero nada, eso es parte del juego", dijo al respecto el relevista dominicano de los Cardenales, Carlos Martínez, quien permitió par de hits en una entrada de labor en el Juego 2. "Hay que darle las gracias a Dios por todo".

En medio de la tristeza por la lesión de Molina, quien abandonó el encuentro después del sexto inning por un tirón en el oblicuo izquierdo, los pupilos de Mike Matheny hallaron una vez más la manera de salir adelante.

"Estos muchachos realmente le importan uno al otro, y creo que eso es parte del por qué vemos la resistencia", dijo Matheny. "Luchan y juegan uno por el otro".

TAVERAS SE HIZO SENTIR EN GRANDE
Taveras, limitado al rol de emergente hasta ahora en la postemporada, entró a la caja de bateo en un momento en que San Luis perdía 3-2 y con el Busch Stadium medio apagado por la situación del partido y la lesión de Molina. Pero el novato dominicano le dio una buena inyección de energía al equipo y a la afición local con su batazo frente al relevista venezolano Jean Machí.

"Me siento contento por eso, mi primer jonrón en post-season", dijo Taveras. "Eso es algo increíble para mí. Me siento súper bien.

"Me tiró un sínker. Eso fue, me reaccioné más rápido y le di bien a la bola. Yo pensaba que no se iba a ir. De una vez fui corriendo, pero después cuando vi (que se fue), fue algo grandioso, victorioso para nosotros también. Cada vez que me den el chance, voy a hacer mi trabajo, dar el 100% de mí. El manager me dio la oportunidad y me dijo que yo sí puedo".

Ahora, con la serie empatada 1-1, queda la incertidumbre con Molina. Pero por el momento, Matheny prefiere saborear este triunfo.

"Ahora mismo seguiremos celebrando esta victoria bien luchada", dijo Matheny. "Estoy bien orgulloso de la forma en que estos muchachos siguieron batallando".

El Juego 3 de la serie será el martes en el AT&T Park a las 4:00 p.m. hora del Este en los Estados Unidos, 1:00 p.m. local de San Francisco. Tim Hudson abrirá por los Gigantes, mientras que los Cardenales le darán la bola a John Lackey.