Los Dodgers enfrentan decisiones difíciles ahora

LOS ÁNGELES -- Estos Dodgers fueron construidos con la misión de ganar una Serie Mundial, no sólo de llegar a los playoffs. Y volvieron a naufragar.

Remontaron una desventaja de nueve juegos y medio en la División Oeste de la Liga Nacional para conquistar el banderín por segundo año consecutivo. De hecho, consiguieron la ventaja de locales para la serie de división.

Pero el resultado fue muy similar al observado el año anterior: otra derrota ante los Cardenales.

Los Ángeles perdió por 3-1 la serie ante San Luis el martes, en un encuentro en que Clayton Kershaw, probable ganador del trofeo Cy Young de la Nacional, volvió a permitir un jonrón que significó la diferencia en la séptima entrada. El año pasado, los Cardenales se impusieron en la Serie de Campeonato, y Kershaw ofreció una actuación inusitadamente mala en el encuentro definitivo.

Éste no era el desenlace buscado por la directiva de un club que, al cierre de la temporada regular, tenía la nómina más alta de las Grandes Ligas --256 millones de dólares. Ahora, la ausencia de los Dodgers en la Serie Mundial se extiende a 27 años.

"Esto me deja un vacío en el estómago, porque esperábamos encontrar la forma de dar la vuelta a la página y eliminar a este equipo", dijo el jardinero Andre Ethier, quien extrañamente jugó de inicio el cuarto partido, en lugar del cubano Yasiel Puig. "Definitivamente no nos sentimos bien por esto, particularmente si lo comparamos con el año pasado".

Ahora, los Dodgers tendrán que tomar algunas decisiones complicadas, incluida una que implica la reestructuración del bullpen y otra que abarca la discusión de un nuevo contrato con el campocorto dominicano Hanley Ramírez, muy propenso a las lesiones.

"Analizaremos todo y veremos qué debe mejorar y cómo lo lograremos", anticipó el piloto Don Mattingly. "Si pierdes, no te preocupa una situación u otra. Sólo te preocupa la victoria o la derrota".

El cuerpo de relevistas, que incluía a tres ex taponeros electos para el Juego de Estrellas, tuvo siempre problemas para tender un puente entre las faenas de los abridores Kershaw, Zack Greinke y Hyun-Jin Ryu, y la labor del cerrador Kenley Jansen, especializado en la recta.

Mattingly contó con pocas opciones fiables entre Brian Wilson, Brandon League, Chris Pérez, Pedro Báez, J.P. Howell, Scott Elbert, Carlos Frías y Jamey Wright.

Howell, Báez y Elbert, los primeros relevistas que enfrentaron a San Luis, permitieron jonrones. La derrota del martes representó el sexto juego consecutivo en que el bullpen admitió un vuelacerca, incluidos los últimos tres compromisos de la campaña regular.

"Tenemos cosas que hacer. Hay que rehacer otras antes de la próxima campaña", dijo Howell. "Para el año siguiente, nuestra meta es la misma, llegar a la Serie Mundial".

Kershaw ostentó la mejor efectividad de las Grandes Ligas, con 1.77, por cuarta temporada consecutiva, un récord.

Su salario ascenderá de 4 millones de dólares este año a 30 millones en la temporada próxima, como parte de un convenio por siete años y 215 millones, suscrito a finales del año pasado. Ese contrato lo convirtió en el lanzador mejor remunerado de las mayores.

Kershaw devengará un bono de un millón de dólares si consigue el Cy Young, como muchos esperan. Es también un firme candidato al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.

Pero la postemporada sigue siendo una pesadilla para el as. El zurdo de 26 años tiene un récord de 1-5 y una efectividad de 5.12 en 11 apariciones en los playoffs. Los Cardenales lo han derrotado cuatro veces.

En duelos de zurdo contra zurdo, los bateadores de San Luis sonaron cinco jonrones ante los Dodgers en los cuatro juegos.

"La temporada terminó, y yo soy uno de los principales motivos de eso", reconoció Kershaw "Esta no es una sensación agradable, independientemente de cómo hayas lanzado".

Los Dodgers ganaron la División Oeste con una ventaja de seis juegos sobre San Francisco. Ahora, los Gigantes están en la Serie de Campeonato y Los Ángeles debe digerir otra derrota desalentadora, durante un invierno que se avizora largo.

"Sabemos que estamos cerca, pero también que no hemos llegado todavía", lamentó el receptor A.J. Ellis. "Es algo devastador".