Inesperadamente, S.L. noqueó a L.A. a base del HR

Inesperadamente, S.L. noqueó a L.A. a base del HR

SAN LUIS - Durante la temporada regular del 2014, los Cardenales de San Luis dieron la menor cantidad de jonrones en la Liga Nacional, 105. En las Grandes Ligas, sólo los Reales de Kansas City conectaron menos.

Sin embargo, en su Serie Divisional contra los Dodgers, los pupilos de Mike Matheny dependieron del batazo largo para derrotar a un equipo de Los Angeles que llegó a dicha serie como favorito. La fiesta de bambinazos culminó con un dramático cuadrangular de Matt Adams frente al as Clayton Kerhsaw en el séptimo inning del Juego 4 el martes, batazo que convirtió un partido que iba 2-0 a favor de los Dodgers en lo que sería un triunfo por 3-2 de San Luis, que eliminó al equipo azul tres victorias por una.

"Fue una curva que se quedó alta en la zona", explicó Adams, quien saltó de alegría cuando conectó el batazo. "La vi salir de su mano y sabía que iba a ser buena para batear.

"Creo que ni toqué suelo todo el tiempo que di la vuelta por las bases".

En el cuarto choque, el as Kershaw-lanzando con sólo tres días de descanso-llegó al séptimo episodio con blanqueada de un solo hit y nueve ponches. Pero al igual que el Juego 1, cuando ganaba por cuatro carreras y permitió seis vueltas en el séptimo episodio, Kershaw se desmoronó en dicha entrada al permitir sencillos de Matt Holliday y del dominicano Jhonny Peralta, antes de concederle el batazo decisivo a Adams.

"Kershaw, creo que no le gusta ese séptimo inning y eso ha pasado las dos veces que lo hemos enfrentado", dijo Peralta, parte de ambas reacciones contra Kershaw en esta serie. "Esos innings de nosotros siempre han sido buenos. En esos séptimos innings, los fanáticos y el dugout…se siente emocionado".

De su parte, Kershaw no pudo contener su decepción de perder dos juegos de la manera en que lo hizo, con par de colapsos en esas susodichas séptimas entradas.

"Concluyó la temporada y yo soy gran parte del motivo", dijo Kershaw, quien terminó con efectividad de 7.82 y tres cuadrangulares permitidos en sus dos salidas en la serie vs. San Luis, que le ha ganado al zurdo ahora en cuatro partidos seguidos en postemporada desde el año pasado. "Dos rodados pasaron de hit, y luego el jonrón. Pasó así de rápido. A veces, pueden pasar los hits. Obviamente, lo de Adams es algo que no puede pasar".

DE REPENTE, UN EQUIPO JONRONERO
Durante toda la temporada regular, los Cardenales tuvieron problemas a la hora de anotar carreras, bajando de 783 hace un año a 619 en el 2014-gracias en parte a la antes mencionada falta de poder. Pero en sus cuatro encuentros contra los Dodgers, los bateadores de San Luis dispararon siete vuelacercas-incluyendo tres contra Kershaw, quien venía de una de las campañas regulares más dominantes en la historia.

Además, desde que Matt Holliday dio bambinazo de tres carreras en el séptimo inning del Juego 1, cada una de las anotaciones de los Cardenales vs. los Dodgers fue producto de jonrones.

¿Cómo se explica?

"Eso quiero yo saber", dijo Peralta, quien fue líder del club con 21 cuadrangulares en la temporada regular. "No dimos muchos jonrones en la regular, pero ahora algunos de los muchachos dieron unos cuantos jonrones. Es algo diferente, pero es bueno".

"El béisbol es así", agregó el más veterano de los éxitos de los Cardenales, el receptor boricua Yadier Molina. "No sabes cómo va a surgir el juego".

NO APTO PARA CARDÍACOS
Los Cardenales prevalecieron en esta serie para eliminar a los Dodgers por segundo año consecutivo. Pero nada ha sido fácil para la edición del 2014 de San Luis, que tuvo que luchar hasta el último día para asegurar el título de la División Central de la Liga Nacional y que remontó desventajas del séptimo inning en adelante en cada una de sus victorias sobre Los Angeles-incluyendo una de 6-1 en el Juego 1.

Y aparte de eso, los salvamentos del cerrador Trevor Rosenthal siempre fueron con dificultad, lo cual agregó más drama a la serie.

"La mentalidad es de nunca darnos por vencidos", dijo Adams. "Cuando llegamos a los entrenamientos, nos inculcaron que a esta organización le gusta ganar y que sabe que puede ganar. Entonces, eso fue algo grande que asimilé y que llevo conmigo hasta hoy en día".

John Lackey, ganador del Juego 3 el lunes, ha visto eso mismo desde que llegó al equipo vía cambio con Boston el 31 de julio.

"Hay mucho carácter en este grupo", dijo Lackey, quien ha ganado dos anillos de campeón en su carrera. "Tal vez algunos de esos juegos cerrados hayan desarrollado eso. Cada vez que estamos en juegos cerrados, nos sentimos bastante confiados y las cosas salieron bien para nosotros en esta serie".