Adrián no deja que nada afecte su gran producción

Adrián no deja que nada afecte su gran producción

SAN LUIS -- Cuando se habla de consistencia de producción con el madero año tras año, un nombre que siempre surge es el de Adrián González.

El primera base mexicano de los Dodgers ha jugado en por lo menos 156 partidos en cada una de las últimas nueve temporadas. En ocho de ellas, ha empujado 100 carreras o más. Y la única campaña sin dicha cifra fue en el 2009, cuando impulsó 99 en un equipo poco ofensivo de los Padres de San Diego.

Algo notable de González es que ha podido mantener su mismo ritmo ofensivo en tres ambientes bien distintos: La relativa tranquilidad de San Diego, la novela diaria que es Boston y las enormes expectativas de Los Angeles, donde su contrato de siete años y US$154 millones es parte de una nómina de los Dodgers de más de US$235 millones.

"Yo soy una persona que nada más me enfoco en hacer el mejor trabajo posible", le dijo González a LasMayores.com. "No me preocupo por el ambiente ni por los alrededores míos, sino tratar de trabajar diario y jugar el béisbol para divertirme diario".

En el 2014, González tuvo otra temporada brillante por los Dodgers. Encabezó las Grandes Ligas con 116 empujadas, a la vez que bateó .276 con 27 jonrones, 41 dobles y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de 817. A sus 32 años, el nacido en San Diego ha podido evitar las lesiones serias y las ausencias prolongadas, algo poco común hoy en día en las Grandes Ligas.

"Tengo que darle gracias a Dios porque eso es algo que he visto, que ha habido muchas lesiones", expresó al respecto González, quien en esta Serie Divisional batea de 12-2 con un cuadrangular y tres carreras producidas. "Eso es algo que está fuera del control de uno. Pero también, a la misma vez, hago muchas pesas, me cuido el cuerpo y hago todo lo necesario para cuidar mis lesiones que sí he tenido en mi carrera".

Otro potencial obstáculo para el veterano de 11 años en las Mayores ha sido el ajuste defensivo que en muchas ocasiones la oposición ha implementado contra el bateador zurdo, cargando con infielders el lado derecho del cuadro y colocando al segunda base en la grama del jardín derecho. No obstante, González afirma que ha rehusado cambiar su estilo de bateo-y su producción justifica tal estrategia.

"El shift va a estar ahí, pero uno tiene que darle duro a la bola", explicó el toletero. "Si le das duro, ojalá y pase del shift. En mi experiencia, cuando uno trata de hacer algo para ganarle al shift es cuando pierdes. Es lo que quieren que tú hagas. Quieren que tú salgas de tu juego, que pares de tratar de levantar la bola y darle para atrás, que es mi trabajo, dar dobles y jonrones.

"Lo que he visto en mi carrera es que lo mejor que puedes hacer es seguir haciendo swing como si no hubiera ningún shift, ningún tipo de ajuste defensivo".

González está participando en los playoffs por segundo año seguido con los Dodgers, pero tuvo que esperar nueve temporadas para saborear postemporada por vez primera-debido en parte, por supuesto, al colapso de los Medias Rojas en septiembre del 2011.

Ahora que está aquí, el veterano ha gozado la experiencia-y anhela un anillo de campeón, por supuesto.

"Es divertido, es algo que la verdad uno se divierte más", dijo González acerca de su intervención en los últimos dos playoffs con los Dodgers. "Para esto jugamos, así que hay que divertirse, hay que traer mucha energía".