Orioles optimistas pese a no tener algunas estrellas

BALTIMORE -- Los Orioles de Baltimore prefieren concentrarse en lo que tienen en lugar de pensar en lo que les falta cuando piensan en su situación en esta postemporada de Grandes Ligas.

La escuadra tuvo marca de 96-66 y se llevó sin problemas el banderín del Este de la Liga Americana, el primero desde 1997, con una fórmula tradicional para el éxito: una alineación con bateadores poderosos, lanzadores fuertes y buena defensa.

No tienen por qué pensar que las cosas cambiarán en la postemporada, aunque iniciarán el jueves la Serie Divisional contra Detroit sin contar con tres figuras, el receptor Matt Wieters, el antesalista Manny Machado y el primera base Chris Davis.

Wieters fue sometido a una operación en el codo que acabó son su temporada, mientras Machado quedó fuera en agosto debido al desgarre de un ligamento de la rodilla y Davis cumple una sanción de 25 juegos por usar anfetaminas.

Pero su ausencia no parece alterar a los Orioles.

"Hay otros jugadores", dijo el guardabosque Adam Jones, quien bateó para promedio de .281 con 29 cuadrangulares y 96 carreras producidas. "Un equipo no es una sola persona. Tenemos jugadores que pueden entrar al remplazo, tenemos a algunos con la misma hambre que entienden la forma en que jugamos. Todos los tipos que han entrado de emergentes luego de lesiones han jugado bien".

El novato Caleb Joseph y Nick Hundley nunca podrán compararse con Wieters, quien ha participado en dos Juegos de Estrellas, y ha ganado dos Guantes de Oro. Pero Joseph superó las expectativas tras llegar a las mayores luego de siete años como profesional, mientras que Hundley contribuyó inmediatamente al ser adquirido en una transacción con San Diego el 24 de mayo.

El manager Buck Showalter los alternó adecuadamente y los Orioles siguieron ganando.

"Cuando Wieters se lesionó fue un momento decisivo para el equipo", dijo el taponero Zach Britton. "Podríamos haber terminado mal, pero todos dijimos: `¿saben qué?, hagamos algo extra'. Subimos a Caleb y adquirimos a Nick. En ese momento todo comenzó a funcionar. Ahí estaba el pitcheo, el ataque. Los relevistas comenzamos a hacer nuestro trabajo y así ha sido desde entonces".

Tras la salida de Machado en agosto se siguió el mismo proceso.

Cuando Davis se perdió unos partidos a principio de la campaña debido a una lesión en el esternón, Steve Pearce entró al relevo en la inicial y ha sido invaluable con su promedio de.293 y 21 vuelacercas, pero el equipo todavía mejoró cuando el vicepresidente de operaciones, Dan Duquette hizo una transferencia que trajo al relevista Andrew Miller, al antesalista Kelly Johnson y al jardinero dominicano Alejandro De Aza.

Una de las mejores adquisiciones de Duquette antes de que iniciara la campaña fue la del toletero dominicano Nelson Cruz, quien firmó un contrato de 8 millones de dólares por un año. El dominicano tuvo la mejor temporada de su carrera y fue el líder de grandes ligas en jonrones con 40 y 108 impulsadas.

Cruz, quien jugó dos Series Mundiales con Texas, reconoce a un equipo ganador cuando lo ve.

"Tenemos a un grupo con personalidad, tanto los jóvenes como los veteranos", dijo. "No importa qué tan duro sea un juego o qué tan difícil parezca remontar, siempre hallamos la forma de hacerlo. Si no es con pitcheo, es con bateo. Tenemos a uno de los mejores managers".

Los Orioles encabezaron a las mayores con 211 jonrones, cuatro de sus abridores ganaron más de 10 partidos y sus relevistas son muy eficientes. Quizá eso sea suficiente para llevarlos a la serie mundial por primera vez desde 1983.