Los Bravos se encuentran en una encrucijada ahora

ATLANTA - Aunque un final casi perfecto podría catapultarlos milagrosamente a los playoffs, lo más probable es que para los Bravos, la última semana de la temporada regular sea tan amarga como el resto del año. Cuando todo haya concluido, el club tendrá que decidir si despedirá a su gerente general o a su manager por primera vez desde 1990.

Dicha posibilidad lucía remota hace un año, cuando Atlanta capturó su primer título divisional desde el 2005. Pero los últimos 12 meses han transformado el panorama y les han dado a los ejecutivos del club motivos para evaluar el rumbo de la franquicia.

Por lo tanto, al acercarse el fin de la campaña regular, están en veremos los futuros del gerente general Frank Wren, el capataz cubano Fredi González y los integrantes del cuerpo de instructores.

Ha habido algo de disgusto en la organización desde octubre del año pasado, cuando el coach de pitcheo, Roger McDowell, casi se unió a los Filis. El presidente de los Bravos, John Schuerholz, se involucró al último momento para darle a McDowell motivos para seguir en su rol como uno de los instructores más influyentes del club.

Para esa misma fecha, Dave Wallace dejó su cargo como coordinador de pitcheo de liga menor de los Bravos para convertirse en instructor de pitcheo de los Orioles. Luego, un asistente de mucho tiempo de Schuerholz, Dick Balderson, optó por retirarse - una decisión que sorprendió a muchos de sus amigos y colegas.

Los Yankees y los Cardenales son los únicos clubes de Grandes Ligas que han ganado más juegos que los Bravos desde el inicio de la campaña del 2009. Pero con el pasar de los años, algunos jugadores, coaches, escuchas y empleados de la oficina central de Atlanta se han quejado de que la organización ha perdido la armonía familiar de la que gozaba bajo Schuerholz, gerente general del club de 1991 al 2007, y bajo Bobby Cox, quien ocupó dicho cargo durante cinco campañas antes de convertirse en capataz a mediados de la temporada de 1990.

Mucho se ha escrito acerca de los errores de Wren a la hora de dar contratos jugosos a agentes libres, empezando por las contrataciones de Kenshin Kawakami y Derek Lowe. Atlanta se desprendió de Dan Uggla este año, a pesar de que aún le deben casi US$20 millones. Está por verse qué hará el equipo con B.J. Upton, a quien le deben casi US$46 durante las próximas tres campañas.

De todos modos, si el club despide a Wren, es más probable que sea como parte de un esfuerzo por recuperar la unión y el orgullo del que la organización disfrutó por muchos años.

Los Bravos han ganado apenas cuatro de sus 15 juegos en septiembre y están prácticamente fuera de la pelea por los playoffs, ya que se encuentran a seis juegos de los Piratas, que ocupan ahora mismo el segundo Comodín de la Liga Nacional. A la vez, nos han hecho recordar el desplome del 2011, año en el que Atlanta tuvo marca de 9-18 en septiembre.

Es preocupante el hecho de que a los Bravos les haya ido mal en el último mes de la temporada en dos de las cuatro campañas de González como capataz del club. El derrumbe del 2011 se debió en parte a las lesiones de Tommy Hanson y Jair Jurrjens. La situaci&oaucte;n del 2014 ha sido producto de una ofensiva anémica que ha promediado apenas 2.43 carreras por partido desde el 23 de agosto.

Aunque González ha asumido la responsabilidad por los resultados del equipo, es posible que los Bravos lo retengan y modifiquen el cuerpo de instructores. El coach de bateo Greg Walker y su asistente, Scott Fletcher, podrían pagar los platos rotos dadas las dificultades que ha tenido el club al bate durante toda la temporada.

Desde que firmaron extensiones de contrato a principios del año, Freddie Freeman, Andrelton Simmons y Chris Johnson no han podido duplicar el éxito que tuvieron con el madero en el 2013.

Los desempeños de Simmons y Johnson han estado más de acuerdo con las expectativas originales, las cuales ambos superaron el año pasado. Freeman, de 24 años de edad, quizás se haya sentido presionado tras haber firmado el contrato más largo en la historia de la franquicia.

Sea cual sea el caso, Walker quizás no haya influido mucho en dichos declives. A la vez, hay algunas personas que consideran que Wren y González merecen otra oportunidad. Pero como están las cosas ahora mismo, parece que los Bravos están destinados a hacer lo que sea necesario para evitar otra campaña tan desilusionante como la del 2014.