Jeter recibe homenaje en último juego en Baltimore

BALTIMORE -- Antes de que el torpedero de los Yankees de Nueva York Derek Jeter jugara su último partido en Camden Yards, el manager de los Orioles, Buck Showalter, resumió el sentir de Baltimore en una sola oración: "Estamos muy emocionados de que se retire".

Los regalos de despedida de los Orioles a Jeter antes del juego del domingo por la noche incluyeron una gorra de capitán de la Fuerza Naval de los Estados Unidos, un balde de cangrejos, un enorme martillo con el número 2 para partir esos crustáceos, un gigantesco pastel a rayas y una donación por 10.000 dólares a nombre de Jeter para obras de caridad.

La presentación se realizó minutos antes de que Nueva York y Baltimore comenzaran el último de una serie de cuatro partidos.

Showalter tenía una mejor idea para un regalo de despedida. El piloto hubiera hecho que Tony Tarsco le entregara a Jeter una fotografía de Jeffrey Maier, el aficionado de 12 años que interfirió por encima de la barda de Yankee Stadium en un elevado del astro hacia los jardines, que terminó marcado como jonrón en la Serie de Campeonato de la Liga Americana en 1996.

No se marcó la interferencia en el batazo que empató la pizarra, y los Yankees se enfilaron a ganar el juego y la serie.

"Es lo que pensamos de él", dijo Showalter, quien era el manager de Nueva York en 1995, cuando Jeter debutó en Grandes Ligas.

Jeter se reunió brevemente con la prensa antes del partido. Cuando se le comentó la idea de Showalter, Jeter contestó: "Ya he gozado de los beneficios de eso. No necesito el poster. Tengo otros recuerdos de eso. Aunque sería divertido".

El campocorto estaba jugando su partido 140 en Camden Yards. En los 139 previos, bateó para .311 y tuvo más jonrones (15) y carreras remolcadas (82) que en cualquier otro parque que no fuera el Yankee Stadium.

Los aficionados de los Orioles lo abuchearon durante años, pero en esta ocasión se pusieron de pie a ovacionarlo durante el homenaje previo.

"Simplemente me encanta el estadio. Me encanta la superficie de juego. Adoro la atmósfera", señaló Jeter. "Desde que llegué, siempre sentí una electricidad en este estadio. He disfrutado jugar aquí. Hemos tenido algo de éxito; también varios fracasos. Pero siempre ha sido divertido".

Jeter, de 40 años, llegó al juego en un bache de 20-0 mientras los Yankees luchan por evitar una eliminación de playoffs en campañas consecutivas por primera vez desde 1992-93.

"Buenos tiempos, malos tiempos, debes ser capaz de olvidarlos", señaló. "En este punto de la temporada, nuestra meta principal es tratar de ganar juegos. Sí, me gustaría tener un hit cada vez que voy a batear. Créanme, si vengo a batear en el primer inning del juego, estaría contento con conectar un rodado a segunda, o si pego un hit, porque ahora entiendo que ganar juegos es de vital importancia".

Sin importar lo que suceda este año, el legado de Jeter será el de un campeón.

"Cuando pienso en él, pienso en anillos de campeonato", señaló Showalter. "Pienso en ganar".