Azulejos no erraron con la firma de Dióner Navarro

TORONTO -- Cuando los Azulejos hicieron del receptor venezolano Dióner Navarro su única contratación de peso, muchos quedaron boquiabiertos y hasta le restaron importancia al movimiento.

El gerente general de Toronto, Alex Anthopoulos, estaba depositando su confianza en un jugador que había sido suplente por cuatro años seguidos. Incluso cuando a Navarro le dieron la titularidad sin ningún problema, muchos se preguntaron si su cuerpo podría con el volumen de trabajo.

Navarro no solamente se ha destacado en dicho papel, sino que parece que ha dejado lo mejor para el final. En lugar de perder el ritmo durante los últimos meses, está en camino a terminar a todo motor la temporada.

"De alguna manera he revivido mi carrera", señaló Navarro. "Simplemente el poder aplicar todo el trabajo de la temporada muerta ha sido maravilloso. Sé que he sido parte de este grupo. Dije en los Entrenamientos de Primavera que estaba contento de que los Azulejos de Toronto me dieron la oportunidad cuando mucha gente pensó que todavía era un cátcher suplente".

"He silenciado a muchos críticos y solamente en pienso en mi familia. Ellos tuvieron fe en mí. Yo estaba consciente de lo que podía hacer y estoy satisfecho con los resultados hasta ahora, pero todavía nos restan algunos partidos, y nuestra meta es tratar de ganar un cupo a la postemporada".

Antes de esta campaña, Navarro no había participado en más de 89 partidos desde el 2009. Incluso durante su mejor momento con los Rays, su mayor cantidad fue 120 juegos, pero este año ha sido una historia totalmente diferente. Navarro ya ha jugado en 127 encuentros, y está en camino a jugar más compromisos que su total del 2010 al 2012.

Muchos inicialmente pensaron que el volumen de trabajo afectaría a Navarro y si Toronto no tenía cuidado, eso afectaría su defensa y su bate. Aquel no ha sido el caso. Navarro llega a la acción del viernes con al menos un imparable en 14 de sus 16 juegos.

En la temporada, Navarro lleva un promedio de .287 con 12 jonrones y 68 impulsadas. Ha pegado cinco dobles, tres vuelacercas y ha remolcado 15 en dicho trecho, y también ocupa el primer puesto en el club bateando .358 con corredores en posición de anotar. El OPS de Navarro es un aceptable .743 y casi .200 puntos más que el titular del año pasado, J.P. Arencibia. Por eso vale la pena señalar que el venezolano ha reforzado la receptoría de los Azulejos.

"Ha hecho un gran trabajo", manifestó el mánager John Gibbons. No sabía cuánto iba aguantar, pero le ha ido bastante bien. Ha tenido su desgaste, como bastantes de los receptores a estas alturas del año, pero la verdad no ha afectado su bateo".

"En aquel aspecto es que te das cuenta del cansancio, de varias maneras por eso no ves tantos receptores que se destacan con el bate. Los que lo hacen, se les nota el desgaste, pero Navarro ha entrado en forma en las últimas semanas".

En ocasiones, Navarro ha sido criticado por no exhibir bien los lanzamientos sobre el plato y por no poder bloquear bien las bolas que rebotan, pero se merece un poco del crédito de la grata sorpresa que ha dado la rotación de los Azulejos. Se suponía que el grupo de abridores de Toronto sería la debilidad del equipo, pero se ha convertido en el punto fuerte.

"Tiene una buena relación con los lanzadores", indicó Gibbons. "Ha estado en este juego por un buen tiempo, así que conoce a la mayoría de los bateadores. Sabe lo que funciona, y ahora también sabe lo que cada muchacho en nuestro cuerpo monticular sabe hacer. En ocasiones eso toma unos cuantos meses, pero lo ha aprendido y sabe qué armas emplear. Ellos le tienen confianza y por eso han salido las cosas bien".