Para Dodgers sería clave que Puig recobre su poder

¿Dónde quedó el poder del cubano Yasiel Puig?

Esa es la mayor interrogante actualmente en el béisbol debido a la importancia del papel que juega en las aspiraciones de los Dodgers a la Serie Mundial para acompañar su gran nómina -- que es la más alta en las Grandes Ligas.

Hubo un momento cuando muchos señalaban a Puig como un posible candidato para el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, pero ese tema ha desaparecido. Desde el arranque de la campaña en Australia hasta el 6 de julio, Puig tuvo un promedio de .324 con un porcentaje de embasarse de .413 y .544 de slugging con 11 cuadrangulares y 44 impulsadas. Desde el 7 de junio ha bateado .259 con un porcentaje de embasarse de .343 y .385 de slugging con dos jonrones y 20 remolcadas.

El 7 de junio no es un punto de partida arbitrario en el tema. Aquel fue el día en que Puig se deslizó de una manera extraña para romper una doble matanza, que resultó en molestias en la cadera. Unas semanas después, cojeaba y fue reemplazado en la octava entrada de un partido. Puig se quejó de rigidez en la cadera izquierda.

Entonces, ¿será que la dolencia en la cadera es algo más serio de lo que Puig -- o los Dodgers -- han informado?

Esa sería la respuesta más simple, pero eso no significa que sea la correcta. Detrás de las estadísticas de la segunda mitad de temporada estuvo un mes de julio en el que Puig tuvo un porcentaje de slugging de .688, pegando dos vuelacercas (sus únicos dos en los últimos tres meses), 10 dobles y cinco triples.

En realidad, ha sido solamente desde el 1ro de agosto (.210/.304/.235) que Puig no ha sido un factor en la alineación de Los Angeles, y esa es una pequeña muestra.

Así que puede ser simplemente cuestión de cansancio -- causado por el cambio al bosque central a mediados de la campaña -- que le ha impedido a Puig darle a las rectas como lo hacía antes. Fue a finales de agosto cuando el dirigente Don Mattingly tocó el tema del cansancio de Puig.

"Creo que Yasiel se deja llevar por sus emociones", dijo el piloto en aquel entonces, "y es muy difícil jugar 162 partidos con todas tus emociones".

Los Dodgers ahora se encuentran en un punto no sólo en la temporada, sino en su manejo de Puig. El hecho más simple es que desde su llegada a las Grandes Ligas el 3 de junio del 2013 hasta el 31 de julio de este año, Puig consiguió un OPS de .941 que se encuentra entre los seis mejores en dicho trecho junto a Mike Trout (1.001), el venezolano Miguel Cabrera (.967), Troy Tulowitzki (.961), Andrew McCutchen (.954) y el dominicano Edwin Encarnación (.949). El bache desde el 1ro de agosto en adelante puede ser simplemente eso -- una sequía.

Entonces si Puig se encuentra en salud -- y eso es una gran interrogante debido a su molestia en la cadera -- la mejor manera de ayudarlo a superar sus obstáculos es dejarlo de segundo bate con las esperanzas de que su potente bate surja de nuevo a la luz. En los últimos días, el dominicano Hanley Ramírez ha bateado de segundo en el lineup, y pese a brillar con cuatro imparables en el primer juego de la serie de los Dodgers frente a los Padres esta semana, lleva un promedio de .238 en 11 encuentros consecutivos de segundo en la alineación.

En otras palabras, Ramírez no es la mejor alternativa a Puig a estas alturas.

Aunque no le agrade a Los Angeles, debido a los recientes resultados, Puig todavía es la clave de la ofensiva de los azules. Incluso si su poder ha disminuido, el cubano es capaz de embasarse para crear oportunidades para el mexicano Adrián González y Matt Kemp. Si Puig está lesionado, deberán dejarlo reposar. Pero si está cansado, habrá que empujarlo, porque los encuentros de este fin de semana podrían decidir la División Oeste de la Liga Nacional.

Los Dodgers tienen la capacidad de contar con sus tres principales abridores -- Clayton Kershaw, Zack Greinke y Hyun-Jin Ryu -- para amarrar el campeonato de su división o posiblemente llegar más lejos. Pero Puig sigue siendo uno de los factores con más interrogantes y la figura más intrigante en su camino hacia un título.