Verlander brindó otra salida valiente

Verlander brindó otra salida valiente

DETROIT - La postemporada del 2012 no comenzó del todo bien para Justin Verlander, quien le permitió jonrón al primer bateador que enfrentó en el primer partido de la primera serie.

Pero después de concederle cuadrangular a Coco Crisp de los Atléticos en el inicio de la ronda divisional, Verlander tiró 23 ceros seguidos. Y aunque la racha terminó en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana con un vuelacercas del dominicano Eduardo Núñez de los Yankees, la presentación del derecho el martes en el Comerica Park fue otra obra para el recuerdo en el montículo.

En 8.1 entradas, Verlander sólo permitió tres hits-uno de ellos el bambinazo solitario de Núñez en el noveno episodio-y una carrera para llevar a la victoria por 2-1 a Detroit, que está a un triunfo de barrer a Nueva York y lograr su primer pase a la Serie Mundial desde el 2006.

"Él ha aprendido a manejar estas situaciones", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "Ha aprendido a mantener la calma todo el tiempo en estos juegos grandes."

Aunque Verlander estuvo tirando entre 96 y 98 millas por hora hasta el mismo noveno inning, no fue una salida clásica de Verlander en cuanto a ponches se refieren. Viniendo de una joya de 11 abanicados contra los Atléticos el jueves pasado en el Juego 5 de la Serie Divisional, Verlander sólo sacó tres outs por la vía del ponche.

"Salí de ritmo un poquito (después de la cuarta entrada)", explicó Verlander. "No es que sea importante, pero por eso no ponché a más bateadores. Estuve abajo en el conteo y tuve que tirar rectas, casi por el mismo medio."

Lo principal fue sacar los outs, sin importar la vía. Ahora Verlander lleva marca de 3-0 con efectividad de 0.74 en tres aperturas de esta postemporada, con 25 ponches y apenas 10 hits permitidos en 24.1 innings.

Por tercera salida consecutiva, Verlander pasó de los 120 pitcheos. Esta vez hizo una enorme cantidad de 132, llegando a dicha cifra luego de dos aguerridos turnos en el noveno episodio-el de Núñez y el jonrón y otro de Brett Gardner, quien fue retirado pero también fue el último bateador que enfrentó Verlander.

Aunque el derecho quería terminar el juego, reconoció que 132 pitcheos representa un límite más que sensato que provocó que lo sacara el manager Jim Leyland.

"Creo que ambos entendíamos que sí había complicaciones ya con 130 lanzamientos, tendría que salir del partido", dijo Verlander. "Núñez puso uno de los mejores turnos que he visto de él, por lo menos conmigo en el montículo.

"Sabía que después de que saqué a Gardner eso iba a ser todo para mí. No quedé decepcionado al ver (a Leyland) salir del dugout otra vez."

En ambas series de los Tigres en la postemporada del 2012, el pitcheo abridor ha brillado de manera histórica. Con los ocho ceros que tiró Verlander el martes, antes del jonrón de Núñez, Detroit estableció una marca de 37.2 entradas consecutivas de sus abridores sin conceder carreras limpias, rompiendo el récord anterior de los Atléticos de 1974.

"He dicho en el pasado que el pitcheo es contagioso", dijo Verlander, líder de una rotación de los felinos que incluye también a Max Scherzer, el venezolano Aníbal Sánchez y Doug Fister. "Todos somos muchachos competitivos. De no ser así no estaríamos a este nivel.

"Ves a alguien tener un buen juego y luego tú quieres superar eso", continuó. "El otro es tu amigo, pero de cualquier manera te da el deseo de salir y hacerlo mejor. Creo que es algo maravilloso cuando tu rotación entera está haciendo eso. Los muchachos están poniéndose en salud y empezando a tirar la bola como han sido capaces de hacerlo todo el año."

Gracias a ese gran pitcheo y un bateo que ha sido suficiente para apoyarlo, Detroit está a ley de una victoria a pasar al Clásico de Otoño.

"Somos afortunados", dijo Leyland. "Son los Yankees de Nueva York. Son difíciles de derrotar en la campaña regular y muy difíciles de vencer en la postemporada."

Agregó Verlander: "Es buenísimo estar arriba 3-0, pero contra este lineup y este equipo nunca sabes.

"Nunca hay que dar nada por hecho. En la postemporada hemos visto pasar algunas locuras, así que hay que tomar cada juego inning por inning."