Un equipo imposible de descartar

Un equipo imposible de descartar

Un equipo imposible de descartar
Los Rays llevan tanto tiempo haciendo esto que ya no es sorpresa.

¿Lesiones? Sí, han sufrido su cuota.

¿Ofensiva? Sí, le ha faltado.

¿Defensa? Bueno...nadie es perfecto.

De cualquier forma, tenemos que presumir que de alguna manera Tampa Bay hallará la forma de ganar. Lo hará sin gastar mucho dinero porque no lo tiene. Pero al final estarán ahí mismo en la pelea.

Los Rays llevan 6-0 desde que volvió de la lista de lesionados Evan Longoria y, a pesar de las tantas bajas en esta temporada, están empatados con los Orioles por los dos comodines de la Americana.

En el primer día de los entrenamientos, el vicepresidente ejecutivo de operaciones de béisbol de Tampa Bay, Andrew Freidman, les dio las gracias los jugadores del equipo por clasificar en el 2011. El ejecutivo les expresó que pensaba que la franquicia había hecho un progreso notable al superar una serie de obstáculos para llegar a los playoffs por tercera vez en cuatro años.

Para Friedman, el equipo demostró que había logrado cambiar la cultura de los Rays. Ahora esperan ganar.

Ahora el mayor elogio posible es el hecho de que no es sorpresa que estén en la lucha este año, cuando el manager Joe Maddon se ha visto obligado a ingeniarse los lineups casi todos los días.

La verdad es que Maddon se parece a Freidman en el sentido de que le encanta el reto de ganar bajo estas circunstancias.

El perder a su mejor pelotero durante ocho meses por tres meses-y otros más-no es excusa, ¿verdad Joe?

Maddon ha puesto a ocho jugadores diferentes en la tercera base este año y ocho más en la segunda. Ha utilizado ocho primeros bates distintos y 10 cuartos bates.

En algún momento los Rays tenían 10 jugadores en la lista de lesionados. Perdieron a su cerrador, Kyle Farnsworth, antes de que empezara la campaña. El dominicano Fernando Rodney ha dado la cara para salvar 37 juegos en 38 oportunidades.

En un trecho, Tampa Bay perdió a cinco jugadores por lesión en 12 días y reclamaban a peloteros de la lista de waivers los colocaba directamente en el lineup titular.

Longoria se lastimó de una corta en el último día de abril y no volvió hasta la semana pasada.

Los Rays están orgullosos de esto. Hablan de "la forma de hacer las cosas por aquí". Maddon habla del "beisbol de los Rays".

A pesar de todos los datos complicados que analizan las organizaciones para tomar las decisiones, los Rays dependen de una idea simple: Se ganan los juegos con pitcheo y defensa.

Pero hasta su defensa ha fallado este año, por lo menos durante un tiempo. Tuvieron 10 partidos sin cometer errores antes del domingo, cuando hubo tres en el partido contra Minnesota.

Y luego está el pitcheo.

Enfocarse en lo que no tienen los Rays a veces significa no destacar lo suficiente lo que hacen bien. Tienen brazos de calidad y en cantidad.

Cuentan con lanzadores que tiran duro y hacen lucir mal a la oposición. Son competitivos también, manteniendo en juego a Tampa Bay sin importar que esté haciendo la ofensiva.

Los Rays encabezan la Liga Americana en efectividad colectiva con 3.39. También encabezan el Joven Circuito en ponches. Tampa Bay ha permitido una o cero carrera en 10 de sus últimos 18 partidos, y tres o menos en 20 de sus últimos 28.

El zurdo David Price está en medio de la lucha por el Cy Young. Está empatado por el liderato de la Americana en victorias, tercero en efectividad, cuatro en innings lanzados y empatado por el quinto lugar en ponches. James Shields, Matt Moore y Jeremy Hellickson también están entre los líderes en varios departamentos del pitcheo.

Una vez vuelva Luke Scott de la lista de lesionados, los Rays estarán cerca de ser un equipo completo. Con todo ese pitcheo y esa defensa, podría ser suficiente para que Tampa Bay clasifique por cuarta ocasión en cinco años.