A decidirse en el terreno los "ganadores"

A decidirse en el terreno los "ganadores"

A decidirse en el terreno los
Los movimientos vinieron a montones, con jugadores de un lado a otro. Los Dodgers dominaron los titulares un día, y dos días después, los Angelinos se robaron el show.

Los Bravos y Medias Blancas hicieron adquisiciones importantes, al igual que los Rangers, Tigres y Piratas.

Los Dodgers dieron un golpe. Los Gigantes contrarrestaron con otro. Los Cardenales y los Rojos tampoco se quedaron quietos.

Antes de la fecha límite para hacer cambios sin los jugadores pararan por la lista de waivers, varios jugadores de impacto cambiaron de equipo. El dominicano Hanley Ramírez y Zack Greinke. Shane Victorino y Hunter Pence. Kevin Youkilis y Ryan Dempster.

Al final, hubo alineaciones más profundas, mejores rotaciones y bullpens más fiables. Hasta jugadores de menos perfil podrían tener un impacto dramático en las carreras por los playoffs.

Ningún gerente general sació las necesidades de su equipo mejor que Frank Wren de Atlanta, quien adquirió al zurdo Paul Maholm y al jardinero Reed Johnson. Pero pensándolo bien, los mejores movimientos quizás los haya hecho Kenny Williams de los Medias Blancas, quien suele ser agresivo. Williams fue listo al sagaz al conseguir al tercera base Youkilis y al relevista Brett Myers en cambios con Medias Rojas y Astros, respectivamente.

El gerente general de los Rangers, Jon Daniels, no perdió de vista el panorama general al retener a sus mejores prospectos y al mismo tiempo conseguir al receptor boricua Geovany Soto y a Dempster para favorecer sus metas a corto plazo.

Tras ser barridos por los Dodgers el pasado fin de semana, el gerente general de los Gigantes, Brian Sabean, hizo una adquisición sólida al agregar a Pence.

Otros conjuntos hicieron movimientos más sutiles. Los Rojos reforzaron su bullpen con Jonathan Broxton. Los Cardenales hicieron lo mismo al agregar al relevista venezolano Edward Mujica.

Con 17 equipos a cinco juegos de colocarse en posición de ir a playoffs, los clubes ven estas últimas ocho semanas como una oportunidad para hacer algo extraordinario.

El desenlace del 2011 seguramente tiene algo que ver con eso. Los campeones Cardenales del 2011 no parecían estar en la contienda a estas alturas del año pasado. Al ex manager de San Luis, Tony La Russa, le preocupaba que su última temporada fuera perdedora. Luego, el gerente general John Mozeliak realizó canjes espectaculares antes de la fecha límite.

De un momento a otro, la suerte de La Russa cambió con la llegada del dominicano Rafael Furcal, Edwin Jackson y refuerzos para el bullpen.

La última campaña de La Russa fue una de sus más gratificantes, ya que los Cardenales superaron una ventaja de 10.5 juegos faltando cinco semanas para obtener un pase a los playoffs en las últimas horas de la temporada regular.

Los Rays hicieron casi lo mismo en la Liga Americana. Ahora, con tantos equipos separados por tan pocos juegos, los gerentes generales y los dueños ven esta extraña campaña como una oportunidad para lograr algo maravilloso.

En estos momentos, los columnistas están supuestos a comenzar a elegir quiénes fueron los ganadores y los perdedores en cuanto a movimientos se refieren. Es fácil hacerlo, pero no sabremos quiénes fueron los verdaderos triunfadores sino hasta en tres meses.

Si Greinke se apunta la victoria en el último juego de la Serie Mundial, será obvio quién habrá ganado. Al final, de eso se tratan estos movimientos.

Curiosamente, el equipo más encendido en estos momentos no hizo nada. Los Atléticos tuvieron 19-5 en julio para subir a uno de los comodines de la Americana.

El gerente general de Oakland, Billy Beane, buscó un bate para apoyar el mejor cuerpo monticular del Joven Circuito. No halló un cambio con el que hubiese estado a gusto; por lo tanto, decidió seguir por el mismo camino. Quizás no haya querido alterar la química del clubhouse de Oakland, la cual ha sido casi perfecta.

También vale la pena seguir monitoreando a los equipos que tratan de cambiar a jugadores con contratos jugosos como Cliff Lee o el quisqueyano Alfonso Soriano. Peloteros como éstos, con enormes salarios, podrían pasar por waivers sin ser reclamados y luego ser canjeados.

En medio de tantos movimientos, es increíble que los Medias Rojas y los Yankeees haya hecho tan poco. El gerente general Brian Cashman ha empleado una estrategia más cautelosa en Nueva York, dependiendo más de su sistema de ligas menores que de la agencia libre.

Esa filosofía nunca ha sido más evidente que en las últimas semanas. Aun con lesiones de Andy Pettitte, Brett Gardner y Mark Teixeira, Cashman resistió la tentación de hacer un movimiento estremecedor.

Los Medias Rojas están en una situación precaria. Si sus jugadores con mega contratos siguen sin rendir, será difícil canjearlos. Si dan la cara, no habría por qué cambiarlos ya que Boston podría ser lo suficientemente bueno como para ganar la Serie Mundial.

Ahora es momento de volver a la acción. Un año después de una de las conclusiones de temporada más increíbles en la historia, al menos 17 equipos aspiran al Clásico de Otoño. A brindar por un gran final.