Proyecto que aún no rinde frutos

Proyecto que aún no rinde frutos

Proyecto que aún no rinde frutos
KANSAS CITY - Fue un cambio que demostró que los Indios querían ganar.

El 30 de julio del 2011, Cleveland-el mismo equipo que había cambiado a CC Sabathia y Cliff Lee en años consecutivos (2008-09)-adquirió desde Colorado al dominicano Ubaldo Jiménez, quien en el 2010 había sido candidato al premio Cy Young de la Liga Nacional.

"Los muchachos estaban bien entusiasmados, porque el equipo hizo todo lo posible por traerme", dijo Jiménez. "Estaban tratando de hacer todo lo posible por ganar."

No se dan siempre las cosas como son planeadas.

En vez de lanzar como un as, Jiménez se ha convertido en un proyecto continuo para los Indios. Ha oscilado entre el dominio y el desastre, a la vez que Cleveland ha subido y bajado en las posiciones de acuerdo con la actuación del quisqueyano. La Tribu se encuentra en el tercer lugar de la División Central de la Liga Americana.

Jiménez se siente responsable de eso.

"Definitivamente", dijo el lanzador al respecto. "Creo que todo el mundo en el clubhouse se siente de esa manera, pero sobre todo yo."

Jiménez no fue enviado oficialmente a los Indios hasta el 31 de julio, pero los informes sobre el cambio empezaron a salir el día anterior. El 30 de julio, el diestro lanzó una entrada por Colorado contra San Diego después de saber que había sido enviado a Cleveland. Fue una experiencia surrealista que le puso fin a su turbulenta estadía con los Rockies.

Para adquirir a Jiménez, la Tribu tuvo que desprenderse de los prospectos del pitcheo Drew Pomeranz, Alex White y Joe Gardner, además del primera base Matt McBride.

Al ceder a los cotizados brazos Pomeranz y White, los Indios dejaron en claro algo.

"Este equipo no sólo piensa en el futuro", expresó Jiménez. "Piensa en ganar ahora."

Fue imposible en ese momento declarar un "ganador" del cambio entre Cleveland y Colorado. A un año del trato, sigue siendo difícil hacerlo. Jiménez no ha lanzado a la altura de las expectativas y los Indios son un equipo de .500. Ni Pomeranz ni White se ha visto bien a nivel de Grandes Ligas, y los Rockies ocupan el sótano del Oeste de la Liga Nacional.

Entre ellos dos, Pomeranz y White tienen marca de 7-17 con efectividad de 6.33 en las mayores desde que pasaron a Colorado. Gardner, de 24 años, lleva 4-7 con 4.83 en Doble-A esta temporada, mientras que McBride batea .356 con 10 jonrones y 75 empujadas en 88 partidos por Triple-A Colorado Springs en el 2012.

Dado el hecho de que Pomeranza y White tienen sólo 23 años, el tiempo está del lado de los Rockies.

En cuanto a los Indios, su destino en lo inmediato está en la palma de la mano derecha de Jiménez. Claro, el quisqueyano no está solo entre los pitchers de Cleveland que no se han visto bien-Justin Masterson, Josh Tomlin y Derek Lowe también han sido inconsistente este año-pero Jiménez fue llevado a Cleveland para darle la oportunidad al equipo de llegar a la postemporada.

"Creo que tenemos todo lo que necesitamos con los muchachos que están aquí", dijo Jiménez. "Simplemente tenemos que ser más consistentes."

Desde que se unió a la Tribu, el dominicano lleva récord de 12-14 con efectividad de 5.08 en 32 aperturas. En 187.2 entradas, ha permitido 191 hits, ha otorgado 99 bases por bolas y ha concedido 25 jonrones, a la vez que ha ponchado a 156 bateadores.

En el 2012 tiene 8-10 con 5.08 en 21 juegos, con 94 ponches y 72 pasaportes otorgados. El derecho encabeza la Liga Americana en los departamentos negativos de bases por bolas, bases robadas permitidas (22) y lanzamientos desviados (11). Cuando Cleveland adquirió a Jiménez, eso no era lo que tenía en mente la gerencia.

Dentro de los resultados decepcionantes, el manager de los Indios, Manny Acta, ha visto algo de progreso.

"Este año su material ha estado ahí", afirmó el dominicano. "Lo que no ha estado de manera consistente es el comando en ocasiones. El año pasado hubo que contestar muchas preguntas, ir a ver videos...buscábamos respuestas debido a la (disminución en) la velocidad.

"Su material no estaba ahí para nada", continuó el capataz. "Todo el mundo buscaba una respuesta. Pero esta temporada sí ha estado ahí. No está tirando a 97-99 millas por hora como antes, pero ha sido bastante bueno. Entonces eso es algo que lo ha ayudado."

En su última salida del domingo ante los Mellizos, la mayor velocidad en la recta de Jiménez fue de 96.2 millas por hora. Estuvo por las 93-94 de manera consistente. Sin embargo, en la temporada su velocidad promedio ha sido de 92.5 millas por hora, menos que la de 93.5 en el 2011 y la de 96.1 en el 2010, cuando el diestro ganó 19 juegos y terminó tercero en las votaciones para el Cy Young.

Como bien lo señala Acta, lo que realmente la ha faltado a Jiménez este año es el comando. Ha dado 5.3 boletos por cada nueve innings, la peor marca de su carrera. Ha dado cinco bases por bolas o más en seis ocasiones, luego de hacerlo apenas ocho veces entre el 2010 y el 2011. Está tirando más cambios de velocidad esta campaña, algo que ha dado resultados erráticos.

Al preguntársele a Jiménez si los Indios han visto lo mejor de él, el dominicano contestó "un par de veces".

"Sé que los fanáticos se emocionaron con algunos de los juegos que he tenido, pero definitivamente tengo que ser más consistente."

Jiménez tiró seis ceros en un partido crucial contra los Tigres el 24 de julio, mantuvo a los campeones Cardenales en una vuelta en siete entradas el 10 de junio y lanzó siete innings en blanco ante los poderosos Rangers el 6 de mayo. Del 5 de junio al 7 de julio, tuvo efectividad de 2.93 en siete aperturas, haciendo pensar a los fans que ya se había arreglado.

El diestro cree que sí se ha arreglado, por lo menos en términos de la mecánica.

"Este año se ha tratado de eso", dijo. "Estoy pitchando con confianza, porque no tengo dolores en el cuerpo."

El año pasado fue otra historia.

"Fue un año difícil para mí", reconoció. "Tuve que lidiar con muchas cosas de salud, y luego el cambio. Fue algo increíble."

Ahora falta mucha más historia por contar.