¿Vale la pena sacrificar el futuro?

¿Vale la pena sacrificar el futuro?

¿Vale la pena sacrificar el futuro?
Los Orioles de Baltimore se han sostenido mayormente con victorias de una o dos carreras de diferencia. Si uno sigue la lógica de diferencial de carreras, eso es lo mismo que sostenerte a base de dulces y helado.

Claro, es dulce ahora, pero más adelante pagarás el precio.

Ese escepticismo parece ser la norma para cualquier persona no asociada con los Orioles, un equipo que ha disparado los pronósticos al estar en plena pelea por un puesto en los playoffs de la Liga Americana.

Baltimore ha ganado cinco de sus últimos siete partidos y lleva ahora marca de 51-46, a siete juegos de los Yankees en el Este de la Liga Americana. El equipo de Buck Showalter lo ha hecho en gran parte gracias a un récord de 34-15 en partidos decididos por una o dos carreras. Gracias a su buen bullpen, los Orioles han podido frenar las reacciones de la oposición en las entradas finales. De hecho, llevan 10-2 en encuentros que han ido a extrainnings.

Es algo refrescante ver a Baltimore jugando partidos importantes después del Juego de Estrellas, pero hay que preguntar lo siguiente: ¿Por cuánto tiempo más podrá hacerlo?

Hay que recordar que en las últimas semanas los Orioles han tenido que reinventar una rotación abridora que lleva la quinta peor efectividad colectiva de la Liga Americana. En la temporada han sido sobre-anotados por 46 carreras-el tercer peor diferencial de la Americana. Y antes de volver al sendero positivo en días recientes, Baltimore había perdido 16 de sus 23 juegos anteriores.

Al fin y al cabo, el gerente general Dan Duquette tendrá que decidir qué hacer con este club. ¿Vale la pena desprenderse de los prospectos para reforzar a un equipo que ha triunfado por un margen tan pequeño?

Todas las respuestas públicas del ejecutivo han sido afirmativas en ese sentido; de hecho, ya adquirió al toletero veterano Jim Thome. Y se informa que los Orioles han buscado de manera agresiva ayuda para la rotación abridora.

Es posible que Baltimore realice un cambio para tratar de aprovechar al máximo lo que han logrado hasta ahora en el 2012. Mientras tanto, en el clubhouse Showalter sigue exhortando a sus pupilos a estar "apegados a la realidad".

"Nunca eres tan bueno como las cosas aparentan, ni tan malo", ha dicho Showalter. "La realidad está en medio de esos extremos. Estamos acercándonos a los 100 partidos jugados, entonces..."

Entonces, es hora de tomar en serio lo que han hecho los Orioles hasta ahora. La interrogante es cómo podrán seguir ganando.

Por supuesto, la clave es contar con más innings de calidad de la rotación abridora, para reducir el estrés del relevo.

En ese sentido, los últimos días han sido alentadores. Baltimore ha visto salidas de calidad en siete juegos seguidos (al menos 6.0 entradas y tres o menos carreras limpias permitidas) de lanzadores como el mexicano Miguel González, Chris Tillman y Zach Britton.

Claro, con un turno no podemos cantar victoria con una rotación, pero fue algo importante si se toma en cuenta que Jason Hammel acaba de operarse de una rodilla. En la "novela" que ha sido el pitcheo abridor de Baltimore, Wei-Yin Chen es el único integrante de la rotación que no se ha ausentado en ningún momento de la campaña.

Si Duquette no puede adquirir a otro abridor, los Orioles tendrán que esperar que lo que tienen ahora dé la talla.

"Si estás constantemente esperando la llegada de un superhéroe para resolver todos tus problemas, (estás mal)", dijo Showalter. "Todo el mundo tiene problemas."

Baltimore está en una posición mucho mejor que en años anteriores. La última vez que los Orioles estuvieron en la postemporada fue 1997, así que el "problema" de decidir qué hacer con un equipo en la pelea es un "buen problema".

¿Cuánta fe deberíamos tener en este equipo? Es una pregunta que hemos hecho durante toda la temporada, y los Orioles siguen en la pelea. Lo que no se ha determinado es si es algo sostenible, con o sin la ayuda de un cambio.