Decisión difícil, pero correcta

Decisión difícil, pero correcta

Decisión difícil, pero correcta
Probablemente termine la temporada de Stephen Strasburg al principio de septiembre. Parece ser una decisión no negociable de parte de la gerencia de los Nacionales.

Que comiencen los gritos.

El equipo de Washington será criticado por dicha decisión, sin importar que es exactamente lo que debe hacerse.

En particular, los comentaristas de televisión la criticarán. Es poco probable que ni uno de ellos examine las muchas páginas de datos médicos que tienen los Nacionales. ¿Pero para qué empañar una opinión fuerte con hechos?

Los ex jugadores también hablarán mucho. Nos dirán cómo eran las cosas antes. Todos ellos caminaban nueve millas para llegar a la escuela bajo la nieve y se preguntarán por qué los Nacionales están "mimando" a este muchacho.

Al mismo Strasburg no le gustará tampoco. Argumentará que se siente bien y que quiere la bola. Por supuesto que la quiere.

Strasburg va camino a ser el lanzador que los demás querrán ser. Tiraría hasta caerse. Sin embargo, algunos analistas lo criticarán por no pitchar.

No hay forma de saber cómo la ausencia de Strasburg afectará a los Nacionales. En este momento, parecen ser el mejor equipo de la Liga Nacional.

Su rotación podría ser la mejor de Grandes Ligas, y Strasburg se encuentra dentro de los primeros 10 lanzadores en casi cada departamento relevante del pitcheo.

No se celebra una postemporada en la capital de Estados Unidos en 79 años. Para la gente que trabajó tanto para llevar Grandes Ligas de regreso a Washington, esta temporada y este club representan un sueño hecho realidad. Jugar una Serie Mundial a unas cuantas cuadras del Capitolio sería un gran momento.

¿Pueden los Nacionales llegar a la Serie Mundail sin la recta a 100 millas por hora de Stephen Strasburg? Tal vez no. ¿Importa eso? No, ni debe.

¿Podría Strasburg lesionarse de cualquier manera? Por supuesto que sí.

El gerente general de Washington, Mike Rizzo, tomó la decisión de sentar a Strasburg luego de éste completar de 160-170 innings este año. El ejecutivo se basó en casi cuatro décadas de investigación de parte de gente que ha estudiado a los lanzadores jóvenes-incluyendo a los que se han sometido a la cirugía Tommy John, como es el caso de Strasburg en el 2010.

Strasburg tiró 44.0 entradas el año pasado al volver de dicha cirugía para reconstruirle el codo derecho. En el 2010 había lanzado 123.0 episodios antes de lesionarse.

¿Tiene sentido lógicamente aumentar de 123.0 a 200 innings de una temporada completa a otra la carga de un pitcher de 23 años? No hace falta llamar a un cirujano para contestar esa pregunta.

Rizzo está repitiendo la fórmula que implementó con otro pitcher de los Nacionales, Jordan Zimmermann, quien se recuperó satisfactoriamente de una operación Tommy John. Fue una situación que no fue destacada mucho, porque Starsburg es un mayor nombre y, de cualquier forma, Washington no estaba en la pelea.

Una vez más hay que enfatizar que no hay garantías de nada. Los lanzadores sí se lesionan, hasta los que hacen todo lo correcto en términos de acondicionamiento físico, ejercicios, etc.

Lo único que han hecho los Nacionales es estudiar los datos relacionados con el tema y formular un plan que tiene sentido.

Rizzo está contento de que su equipo esté en el primer lugar de su división, pero rehúsa asumir una filosofía a corto plazo con un pitcher que visualiza como piedra angular de su rotación abridora durante la próxima década.

Hay dos lineamientos generales: Uno es monitorear la carga de trabajo de los lanzadores con menos de 25 años. ¿Se acuerdan de las Reglas de Joba? El gerente general de los Yankees, Brian Cashman, limitó los innings y la cantidad de pitcheos de Chamberlain cuando éste llegó a Grandes Ligas.

La otra norma es limitar el aumento en la carga de trabajo de un pitcher joven de un año a otro. Para llegar a la cifra de 160 entradas, Rizzo simplemente tomó los 123.0 innings de Strasburg en el 2010 y agregó aproximadamente un 30%.

¿Funcionará? Rizzo no tiene la menor idea. Lo único que trata de hacer es miniminzar el riesgo de que Strasburg vuelva a lesionarse.

Algunos han sugerido que Strasburg salte algunas aperturas o que lo saquen de la rotación ahora para luego volver a ponerlo a tirar en la recta final de la temporada.

Los Nacionales analizaron esas opciones también. Pero decidieron que saltar las salidas realmente no reducía la carga porque Strasburg seguiría haciendo su intensa rutina de manera interina. Y tampoco tenía sentido sentarlo y luego ponerlo a realizar lo que sería esencialmente otro entrenamiento de primavera en agosto.

Serán muchas las personas que le dirán a la gerencia de Washington que se olvide de todo eso y que trate de ganar en un año en que los Nacionales podrían ser la mejor escuadra de Grandes Ligas. Si un jugador se lesiona en el camino, que así sea. Otras organizaciones serían capaces de hacer eso mismo.

Sin embargo, los Nacionales llegaron a este punto haciendo las cosas correctamente en el desarrollo de jugadores. Mucho antes de surgir como equipo ganador a nivel de Grandes Ligas, la prioridad de Washington era cuidar a sus peloteros jóvenes.

Rizzo es un hombre de béisbol de la escuela vieja que se hizo un nombre con la habilidad de identificar y desarrollar el talento joven. Más de una vez vio con horror a managers sobre-trabajar a los lanzadores a nivel universitario.

El ejecutivo también sabe no hay garantías con los jugadores jóvenes y que Strasburg podría lesionarse la próxima temporada o la próxima semana inclusive. Pero ha hecho su mejor esfuerzo por formular un plan que él cree más conveniente para Strasburg. De lo contrario le picaría la conciencia.