Decisiones difíciles a la vista

Decisiones difíciles a la vista

Decisiones difíciles a la vista
Según la tabla de posiciones, para cualquiera es fácil decirle a los Filis y Cerveceros lo que deberían hacer.

Ninguno se perfila como contendiente y posiblemente eso no cambie entre hoy y la fecha límite de cambios del 31 de julio.

Ambos clubes tienen jugadores que serán codiciados antes de que esa fecha expire. Sería casi seguro que el gerente general de Filadelfia, Rubén Amaro Jr., recibiría unos cuantos jóvenes por Cole Hamels.

Imagínense lo bien que lucirían los Orioles si Hamels llegara para encabezar su rotación. El abridor encajaría en los Mets, Dodgers y casi cualquier otro contendiente.

De igual manera, el guardabosque de los Filis, Shane Victorino, quien como Hamels podría convertirse en agente libre después de esta campaña, podría ser una pieza atractiva para cualquier equipo en plena pelea.

El lanzador de los Cerveceros, Zack Greinke, también podría ser lo que necesite un equipo durante la recta final. El derecho también se convertiría en agente libre después de este año, así que no hay compromiso a largo plazo al adquirirlo.

Con 19 escuadras a 2 1/2 juegos de un cupo a la postemporada, un boleto a octubre podría decidirse con una decisión correcta de un gerente general para reforzar su roster.

Existen varios que serían vendedores, con los dominicanos Wandy Rodríguez y Bartolo Colón, Matt Garza, Ryan Dempster, John Lannan y Brandon McCarthy posiblemente disponibles en el mercado de cambios.

Pero Greinke y Hamels están sobre la talla de aquellos serpentineros y sus actuales conjuntos podrían tomar enormes pasos hacia su preparación para el 2013.

Todo esto parece ser fácil. El problema es que no lo es. Primero que todo, Filadelfia encabeza las Grandes Ligas en asistencia por segundo año consecutivo. Tienen un firme núcleo de jugadores, muchachos que han ganado cinco títulos de división consecutivos y que piensan que todavía pueden llegar lejos en el 2012.

Los Filis por fin cuentan con Chase Utley y Ryan Howard en su lineup. Roy Halladay también se uniría pronto a la rotación.

Filadelfia ha ganado cinco campeonatos en fila de la División Este de la Liga Nacional con estos muchachos y cada uno de ellos esperan tener la oportunidad de poder conseguir un sexto.

Claro que puede ser posible.

Los Cardenales y los Rays no tenían posibilidades de llegar a la postemporada en las últimas semanas del 2011.

Será bastante difícil para Amaro mirar fijo a los ojo de sus aficionados y jugadores, y decirles que ha llegado la hora de pensar en el 2013.

No hay una respuesta correcta. Nada es eterno. En algún momento, los Filis tendrán que reconstruir y su foja de 37-50 demuestra que es ahora mismo.

Pero estos peloteros son absolutos profesionales y han ganado tanto que les será difícil pensar que no lo pueden lograr de nuevo.

Si Amaro nota un poco de esperanza en las próximas semanas, si Filadelfia le ofrece al directivo y aquellos 45,000 fanáticos en el estadio un motivo para creer, el gerente general estaría tentado a mantener al grupo intacto para otra lucha por el campeonato.

Los Cerveceros se encuentran por encima de los Filis en la tabla de posiciones. Tendrían que superar solamente a seis equipos para ganarse uno de los comodines.

El gerente general de Milwaukee, Doug Melvin, se encuentra en una división más fácil, la Central de la Liga Nacional. Su club está en el cuarto lugar y solamente a ocho juegos de los líderes.

Sin embargo, Melvin podría darle un vistazo a su roster y darse cuenta que su club no es lo suficientemente bueno. Greinke podría ayudarles a avanzar un poco más rápido hacia el 2013.

Pero los Cerveceros están cerca de atraer a 3 millones de aficionados al Miller Park por cuarta vez en cinco campañas.

Con todos esos seguidores y una alineación formada para complementar al dominicano Aramis Ramírez y Ryan Braun, Milwaukee podría tener lo suficiente para llegar a los playoffs.

El dueño de los Cerveceros, Mark Attanasio, ha recompensado a todos esos aficionados al invertir de nuevo en el club y mantenerlos como contendientes.

Para derribarlo todo ahora, así sea lo mejor para el 2013 y el futuro a largo plazo, podría ser una de las decisiones más difíciles.

Es posible que Cerveceros y Filis estén buscando algo de claridad en los primeros días después de la pausa por el Juego de Estrellas. ¿Estarán dentro o fuera? ¿Son lo suficientemente buenos? ¿Serán compradores en vez de vendedores?

Una vez comiencen a desmantelar el núcleo de sus equipos, será un nuevo amanecer. No estarán seguros si la química y tenacidad serán las mismas que en años recientes. De cualquier manera, ningún directivo enfrenta una decisión fácil. Han tenido equipos que han sido los mejores en las Grandes Ligas.