Tienen a octubre en la mira

Tienen a octubre en la mira

Tienen a octubre en la mira
Los Piratas han desafiado hasta ahora todas las creencias y pronósticos.

¿Cómo es que un equipo caracterizado por una impotencia ofensiva durante los primeros dos meses encabeza ahora las Grandes Ligas en anotaciones y la Liga Nacional en jonrones en el tercero? ¿Cómo puede un equipo pasar los primeros 55 días de la campaña por debajo de los .500 y luego llegar al receso del Juego de Estrellas en el primer lugar de la División Central de la L.N. con foja de 48-37?

"Todo el mundo ve a Pittsburgh como un escalón, un equipo al que puedes vencer fácilmente", dijo el pitcher James McDonald, quien junto con A.J. Burnett conforma el dúo de ases de la rotación. "Estamos aquí para dejarles saber a todos que somos competidores y que vamos a ser buenos por mucho tiempo".

En lo que va de la temporada, los Bucaneros ya han mantenido el éxito por un largo período. El año pasado llegaron al receso del Juego de Estrellas en una posición parecida, en el tercer lugar en su división pero a sólo un juego del puntero. El lema del mánager Clint Hurdle - "Terminen... utilicen la experiencia del 2011", será puesto a una prueba de fuego.

"Hace un año, tuvimos cuatro meses de béisbol muy bueno, y luego dos meses de béisbol pésimo", dijo Hurdle acerca de la temporada del 2011 del club, que por 19na campaña consecutiva terminó por debajo de los .500 al registrar marca de 72-90. "Ellos terminaron la temporada con un mejor entendimiento de lo que hay que hacer y lo fuerte que hay que ser mentalmente para ganar tu división".

En abril y mayo, durante uno de los arranque de campaña más lentos en su historia, los Piratas batearon apenas para .218, anotaron 147 carreras y dispararon 38 jonrones. En junio, en aproximadamente una mitad de juegos, anotaron 146 veces y conectaron 39 bambinazos. El cambio no se debió a cambios drásticos en el roster; no hubo modificación alguna hasta que llegó Drew Sutton a finales de junio. Lo único que cambió fue la mentalidad.

El jardinero central Andrew McCutchen y el intermedista Neil Walker eran los únicos constantes. Otros, principalmente el dominicano Pedro Álvarez, eventualmente se crecieron. Álvarez estaba bateando .189 con 25 remolcadas el 15 de junio; para el 8 de julio, le pisaba los talones a McCutchen, el líder del equipo con 18 bambinazos y 50 remolcadas. Garrett Jones se encontraba sólo algunos pasos atrás, y su éxito en contra de lanzadores zurdos convenció a Hurdle de darle juego tanto a él como a Casey McGehee, en lugar de alternarlos, y los Bucaneros tienen marca de 17-8 cuando ambos están en el lineup.

Todos están recompensando la fe que Hurdle les ha seguido demostrando, aun cuando parecía tratarse de una fe equivocada.

"Hay que creer en cosas en que otra gente no cree", dijo Hurdle. "Cosas que ni siquiera se ven".

El camino que estaba tomado el cuerpo de lanzadores no era difícil de descifrar. Los Piratas tienen marca de 43-29 desde el 21 de abril cuando Burnett hizo su retrasado debut con Pittsburgh tras una lesión mientras tocaba la bola. El veterano y su pupilo, McDonald, se combinan para un récord de 19-5, ayudando al equipo a contrarrestar la pérdida del 40% de la rotación (Jeff Karstens recientemente regreso de un periodo de 10 semanas en la lista de lesionados debido a problemas en la cadera y hombro, y Charlie Morton ya no verá más acción este año tras someterse a una cirugía Tommy John) y el pitcheo errático del zurdo Erik Bedard.

El bullpen - o mejor dicho, la manera eficaz en que Hurdle y el coach de pitcheo Ray Searage lo han utilizado - ha sido un punto fuerte. Jason Grilli ha encontrado su pitcheada ponchadora, los Piratas encontraron al dominicano Juan Cruz y a Joel Hanrahan, quien aunque menos dominante, siempre encuentra la forma de sellar la victoria.

"Nos faltan muchos juegos", dijo Jones. "Todavía le queda mucho a esta temporada. Pero tenemos mucha confianza y queremos seguir adelante y apilar victorias".