Toda una sensación en la Bahía

Toda una sensación en la Bahía

Toda una sensación en la Bahía
KANSAS CITY - El 4 de noviembre del 2009, Melky Cabrera se vio empapado de champaña en el camerino de los victoriosos Yankees de Nueva York, que acababan de coronarse campeones de la Serie Mundial.

Sin embargo, antes de terminar dicho año, el jardinero tendría destino a Atlanta y, aunque nadie lo sabía en ese momento, estaría rumbo a un fuerte bajón en su carrera de Grandes Ligas.

Desde un desastroso 2010 con los Bravos, el jardinero se ha reinventado y, ahora con los Gigantes de San Francisco, se ha convertido en una sensación con el equipo de la Bahía.

"Estoy agradecido por la oportunidad que me ha dado el equipo de jugar todos los días", dijo Cabrera durante las actividades del Juego de Estrellas aquí. "Le doy gracias a los fans que votaron por mí."

Efectivamente, lo que ha hecho Cabrera en el 2012 le ha valido el respaldo de los fanáticos, que lo eligieron para uno de los puestos titulares en los jardines para el Clásico de Media Temporada.

El quisqueyano encabeza las Grandes Ligas en hits con 119. Está segundo en la Liga Nacional en promedio con .353 y en triples con siete. Además, lleva 18 dobles, ocho jonrones, 44 empujadas y 10 bases robadas. Su porcentaje de embasarse de .391 y slugging de .519 le dan un impresionante OPS de .910.

El surgir de Cabrera en San Francisco es el producto de un largo camino desde el invierno del 2010-11.

En la campaña del 2010, su primer año fuera del Bronx, el dominicano bateó .255 con apenas cuatro jonrones y 42 empujadas en 147 partidos con los Bravos.

Al año siguiente--luego de decidir ponerse en mejor forma física--encontró un cupo aquí mismo en Kansas City, donde pudo revivir su carrera. Con los Reales en el 2011, Cabrera tuvo promedio de .305, 44 dobles, 18 cuadrangulares, 87 empujadas y 20 bases robadas. Su OPS de .809 fue el mejor de su carrera hasta el momento.

Dicha actuación motivó al gerente general de los Gigantes, Brian Sabean, a ejecutar un cambio con los Monarcas, que enviaron a Cabrera a San Francisco por el zurdo boricua Jonathan Sánchez.

Ahora, brillando en el equipo de la Bahía, el quisqueyano ni siquiera quiere recordar aquellos tiempos oscuros en Atlanta.

"Esos años, ya eso pasó", dijo al respecto. "Del 2011 para acá he trabajado más duro, más fuerte. Las oportunidades que me han dado de aprovechar mi talento ha sido primordial. A seguir trabajando fuerte."

En San Francisco Cabrera ya ha alcanzado logros históricos. En mayo rompió la marca de hits del equipo en dicho mes, que estaba en manos del Salón de la Fama Willie Mays. Terminó disparando 51 imparables en mayo para empatar el récord del club para cualquier mes, compartido ahora con Randy Winn.

Y por supuesto, los fanáticos le han dado una acogida bien especial, con los famosos "Melk Men" (Lecheros, aprovechando el juego de palabras con el primer nombre del dominicano) en el AT&T Park.

"Ha sido una bujía para nosotros", dijo el cátcher/primera base de los Gigantes, Buster Posey. "El tipo se embasa (casi) cuatro veces de cada 10 veces al bate y juega una gran defensa."

CUATRO EQUIPOS EN CUATRO AÑOS
Por supuesto, Cabrera ha sido un "trotamundos" de Grandes Ligas al cambiar de equipo cuatro años consecutivos. Es más, el jardinero ha cambiado de liga en cada una de esas temporadas, pero afirma que eso no lo ha afectado.

"Uno se acostumbra, pero para mí la Americana y la Nacional son la misma liga", dijo al respecto. "La única diferencia es que el pitcher batea. En la Americana tú puedes encontrar un DH, un David Ortiz, y muchos jugadores buenos. Pero para mí es la misma liga."

Cabrera, de 27 años, podrá ser agente libre al terminar esta campaña. Nadie sabe qué va a pasar en el invierno; ninguna de las dos partes ha querido adelantar mucho sobre el particular.

"Vamos a ver cómo se dan las cosas", le dijo Sabean a MLB.com en días pasados. "Tenemos la mente abierta. Ciertamente, nos gustaría tenerlo con nuestro uniforme."

De su parte, Cabrera sí afirma que le gustaría firmar un contrato a largo plazo con algún equipo; los Gigantes parecen ser una de sus primeras opciones.

"Me gustaría estar en un equipo, ahí mismo en San Francisco, no dos o tres (años), sino hasta que se acabe mi carrera", expresó. "Pero (por ahora hay que) seguir trabajando fuerte para seguir ayudando a mi equipo.