Respuesta clara para el noveno

Respuesta clara para el noveno

Respuesta clara para el noveno
NUEVA YORK - El maravilloso talento de Aroldis Chapman prácticamente dictaba que iba a ser utilizado como relevista y que en algún momento subiría a la cima de esa parte del pitcheo para ser cerrador.

El domingo ocurrió lo inevitable. Las grandes condiciones de Chapman y las necesidades del bullpen de los Rojos se juntaron para que el cubano de 24 años recibiera la bola y la oportunidad de salvar el juego por Cincinnati ante los Yankees.

Después de medirse a cuatro bateadores, Chapman tenía el salvamento en sus manos. Mientras tanto, los Rojos tenían una victoria por 5-2 sobre Nueva York.

Para Chapman, fue una presentación que no parecía ser nada fuera de lo normal. Tiró rectas de entre 96 y 99 millas por hora, una velocidad más controlable para un lanzador que ha sabido tirar a 105 en el pasado. Provocó un elevado fácil a Nick Swisher antes de que se embasara Mark Teixeira debido a un error en tiro del dominicano Wilson Valdez. Russell Martin siguió con elevado al jardín derecho y Andruw Jones abanicó una recta de 98 millas por hora para ponerle fin al juego.

Fue un primer rescate impresionante, sobre todo tomando en cuenta que fue ante los Yankees en el Bronx. Chapman no lucía alterado por nada de eso. Había pasado de ser el preparador del escenario al dueño del momento apremiante, sin ponerse presión extra.

"Para mí, me siento igual, normal, como vengo haciéndolo", dijo Chapman. "Para mí es lo mismo cualquiera de los dos innings. Lo único que tenía en mente era tirar ese inning y sacar los outs.

"Nunca sentí una presión extra."

El único inconveniente fue par de hoyos que encontró Chapman en el montículo, justo donde ponía el pie derecho al lanzar. De una manera cortés les pidió al personal del Yankee Stadium arreglar el terreno allí, y así se hizo.

"Les pedí que los llenara, porque no me gusta pisar los hoyos", explicó Chapman. "Los arreglaron muy bien."

Chapman había lanzado tres de los cuatro partidos anteriores de los Rojos, pero el cubano dio la cara y lució tan dominante como siempre.

"Nunca me sentí mal", relató. "Me sentí muy bien todo el tiempo. Nunca me pasó por la mente el hecho de haber tirado en esos días anteriores."

Antes del encuentro del domingo, el manager de Cincinnati, Dusty Baker, dijo que "Chapman es mi candidato número 1 (para el puesto de cerrador)." Sin embargo, también expresó que al lanzar Chapman tanto en los días antes del último juego en el Bronx, había que darle descanso el domingo.

Después de la victoria, Baker dijo que consultó con Chapman antes de ponerlo y que el cubano le dijo que estaba bien.

"Tratamos de hacer las cosas así aquí, de una manera honesta", explicó Baker. "Nos tienen que hacer saber si no están bien, si están cansados, con dolores o lo que sea. Este no es el momento para ser un héroe. Agosto o septiembre quizás sean un poco diferentes, pero ahora mismo queremos que estos muchachos estén en salud y en condiciones para jugar una temporada entera."

Está claro que los Rojos monitorearán de cerca el uso de Chapman. Pero su falta de experiencia como taponero no debe de preocupar a Baker ni a su cuerpo de coaches. Sus grandes condiciones y su naturaleza competitiva deben de servirle mucho al cubano en su nuevo rol.

"Tampoco tenía experiencia como preparador de mesa", dijo Baker. "Poco a poco lo estábamos 'graduando' hasta este punto. Hablamos con él y le preguntamos si estaba preparado mentalmente en caso de tomar esta decisión. Nos dijo que sí y le creímos."

De su parte, Sean Marshall-quien empezó la campaña como cerrador ante la ausencia del lesionado Ryan Madson-fue devuelto a papel de lanzar el octavo inning. El domingo cumplió a carta cabal, ponchando al dominicano Robinson Canó con uno a bordo en la octava entrada.

Marshall tuvo bastante éxito en ese mismo rol con los Cachorros. Tuvo que encargarse del noveno inning en Cincinnati ante la lesión de Madson. Pero lo que hizo Marshall el domingo fue justo lo que tenían en mente para él los Rojos cuando lo adquirieron.

"Ese es el papel al que está acostumbrado", dijo Baker acerca del zurdo. "Todo el mundo tiene un nivel de confort. Estuvo en el rol de cerrador porque en ese momento era el más preparado."

Marshall ha aceptado el cambio de papel ahora como todo el mundo esperaba.

"Soy un tipo que hago lo que le convenga al equipo", expresó Marshall. "Sé lo que mejor hago y no tengo previsto cambiar nada de mi estilo según el papel que me pongan. Seguiré haciendo lo que hago, sea como cerrador, preparador o especialista para sacar un solo out. Lo que se necesite para ganar el juego."

Los números indican que los Rojos tienen uno de los mejores bullpens de Grandes Ligas. Con la llegada a Aroldis Chapman al papel de cerrador, acaba de mejor aun más.