Con Luhnow, Astros están en buenas manos

Con Luhnow, Astros están en buenas manos

Con Luhnow, Astros están en buenas manos
Probablemente todos los días en este país hay cambios de administraciones en todas las etapas de la vida cotidiana. Y esto ocurre así por el ciclo natural de los eventos y circunstancias. Soy del parecer que todo depende de quién se va, para que uno venga.

Hace unas cuantas lunas, durante una de mis muchas estancias primaverales en Dodgertown de Vero Beach, un joven aspirante de la organización de los Dodgers, lloraba triste y copiosamente frente a la ventana de mi dormitorio.

Había terminado el último juego de exhibición y los Dodgers nos preparábamos para abordar el avión que nos llevaría de regreso a Los Ángeles. Horas antes, el equipo había anunciado el último recorte de jugadores y este chico de las lágrimas fue una de las víctimas.

Al acercarme para ofrecer algunas palabras de consolación como todo un confesor, me dijo:

--"René, esta es la segunda vez que me dejan y no comprendo qué es lo que ocurre. Trabajé durísimo y todo lo hice bien. Tú me viste en casi todos los juegos de exhibición y te diste cuenta de mi buen rendimiento. Me siento desanimado y quisiera regresar a mi país".

Después de animarlo le insté que siguiera jugando como lo había hecho antes, que permaneciera en silencio, que se despojara del enojo que le embargaba y de su decepción momentánea, porque su tiempo llegaría tarde o temprano. Al final le dije que, para que él subiera a las Mayores, alguien tendría que irse.

Me inclino a creer que esta es una de las verdades de la vida, un ciclo inescapable.

En el caso de los Astros, ocurrió lo que he visto varias veces en mis cincuenta y tantos años con tres organizaciones en la Liga Nacional y Americana. Se vendió el equipo y vino una nueva administración con sus propios planes, estrategia y personal.

El Gerente General de los Astros Ed Wade, partió para otros horizontes y Jeff Luhnow arribó a Houston para dirigir el destino del equipo.

Lo interesante de la nueva organización presidida por el propietario Jim Crane, es que llegó a Houston no con la intención de prescindir del personal como hizo News Corporation, cuando barrió con todo lo bueno que los Dodgers tenían, razón por la que el equipo se vino al suelo de inmediato. ¿Recuerdan el chasco del cambio de Mike Piazza?

Desde diciembre del año pasado he venido leyendo detenidamente, analizando y observando los movimientos de Crane y compañía en lo que al personal administrativo se refiere.

La selección de Luhnow, sacado no sé como de los Cardenales, fue algo como cuando Wade arrebató de los Padres de San Diego al relevista Wilton López de la lista de transferibles y, los Frailes se dieron cuenta hasta muy tarde que alguien estaba dormido cuando se hizo la transacción. Si mal no recuerdo, dos ejecutivos de esa organización quedaron en la cuerda floja. Eso se llama astucia en cualquier negocio. Sí, astucia es la palabra que quiero aplicar a Luhnow. He leído todo acerca de su carrera en beisbol y lo considero astuto, de esos seres que ven y aprecian todo y maquinan en el cerebro con una velocidad vertiginosa. Y hay más todavía, nació en México y habla español, es algo así como uno de los nuestros.

En la primera conferencia de prensa con los medios de comunicación hispanos este año, Luhnow dijo: "Soy gringo, parezco gringo y nací en México. Mi papá y mi hermano viven en México y los visito dos y tres veces al año". Con esa declaración tan espontanea, Jeff, en forma magistral, se metió al bolsillo a la prensa hispana de Houston.

Hay algo más a su favor: con frecuencia visita la caseta de los narradores hispanos Panchito Romero y Alex Treviño, para en el aire compartir sus conocimientos e iluminar más a los seguidores de los Astros con algunas chispas beisbolistas saturadas de buen humor. En inglés, esto se puede traducir en pocas palabras. "We care for our Spanish friends and followers". Bien dicho, porque "we care" es la llave para abrir el corazón de una afición leal que solamente necesita estimulación. Así, los Astros podrán caminar mano a mano con una minoría que ya es prácticamente una mayoría en Houston.

Un viejo beisbolista me dijo que para calificar a un prospecto, es buena idea compararlo con alguien similar del pasado. Así lo hice cuando recomendé a David Green a los Astros en 1975 si mal no recuerdo. Lo comparé con César Cedeño, pero los encargados de ese tiempo no eran tan astutos. Yo comparo a Luhnow con Al Campanis; claro, cada uno en su era.

Jeff, aún no se había mojado los pies en la organización de los Astros cuando me sorprendió al obtener los servicios de un peloterito que por su habilidad y atributos podría ser el torpedero del futuro. Hablo de Jed Lowrie de los Patirrojos de Boston. Si ese muchacho juega como se espera y se acopla con el encargado de la segunda almohadilla José Altuve, los Astros tendrán un dúo dinámico para efectuar la doble matanza, la mejor amiga del lanzador a la velocidad de un rayo.

Uno de los créditos que Luhnow trae a los Astros es algo que vale la pena mencionar. En sus tres sorteos de peloteros aficionados de 2005 a 2007, seleccionó 24, sí, léalo bien, 24 prospectos que hicieron el grado. Nadie había conseguido eso en un período de tres años según la Guía de Prensa del club. Varios de esos jugadores contribuyeron a que los Cardenales ganaran su última Serie Mundial en 2011. Esto no es producto de mi imaginación, es simplemente un hecho.

El 7 de diciembre de 2011, Luhnow fue presentado en Houston como el décimo segundo Gerente General en la historia de los Astros y el 6 de abril debutó oficialmente como tal. En otras palabras es un novato en estas lides: "Es un privilegio porque hay 30 organizaciones en el beisbol y ser la persona para manejar una de ellas con tanta tradición es un verdadero honor y, estar en Houston es un placer", dijo Luhnow. "Yo aspiraba a ese tipo de posición. Finalmente ocurrió en diciembre y ahora soy un hombre feliz".

Imagino que Jeff, mientras escalaba puestos en la organización de los Cardenales, pudo haber imaginado ser Gerente General con el equipo de sus sueños:

"Yo trabajé 8 temporadas con los Cardenales y pensé que algún día iba a ser Gerente General allí, pero ellos tienen uno joven y muy bueno", señaló Luhnow. "Disfruté mucho el tiempo que estuve con ellos y, el trabajo que desempeñé, tuvo un gran impacto en la organización. A pesar de la satisfacción de esos años, siempre pensaba que para mí, estar en un mercado en el Sur de Los Estados Unidos donde hay muchos fanáticos de habla hispana como Houston, Los Ángeles o Miami, para mí sería una buena oportunidad y, gracias a Dios, los Astros me dieron empleo".

Se entiende como normal que una nueva administración emplee sus propias fichas para concretar sus planes con confianza, pero no es siempre conveniente hacerlo como últimamente se ha visto por el gran número de empresas que han perdido su efectividad. Me inclino a creer que estos nuevos Astros vienen armados hasta los dientes de una nueva mentalidad:

"Yo empecé en diciembre y la realidad es que los Astros de Houston tienen gente bastante buena en las posiciones de toda la organización", afirmó Luhnow con un tono de estricta convicción. "Estábamos comenzando la nueva temporada y lo que decidí para llevar bien las cosas, fue dar la oportunidad a todos los que están aquí de continuar en sus trabajos y evaluarlos y, si yo pienso que es necesario añadir alguien más o cambiar alguna persona en el futuro es posible que lo haga, pero en esta industria yo no tengo grupo de gente alguna que viaje conmigo. Lo que me importa es dar a la empresa la dirección propia con los que están aquí o con sangre nueva".

Desde hace unas cuantas décadas el beisbol dejó de ser regional para ser global. Los equipos que han prolongado sus brazos a los países que producen peloteros innatos, conocen de los gastos y las ganancias en la obtención de prospectos. Para refinarlos, varios construyeron Academias de Beisbol en diferentes partes de América Latina de dónde sacan el producto listo para una prueba final en las ligas menores. Los Astros tuvieron una muy productiva en Venezuela que manejaba Andrés Reiner, pero un día dejó de existir:

"Siempre vamos a tener peloteros venezolanos, mexicanos, dominicanos, de Puerto Rico, Colombia y de todas partes de América Latina y es muy importante tener una presencia de buscadores en esos países", aseguró Luhnow.

"Lo que ha cambiado en los últimos cuatro o cinco años es que la mayoría de los equipos con presencia de desarrollo en Venezuela se ha ido y los clubes están concentrando su interés en la República Dominicana y los peloteros de ambas partes de Latinoamérica, desarrollan en la Dominicana antes de venir a Los Estados Unidos. El beisbol ha tomado esa dirección por la inseguridad de Venezuela y los costos de manejar una Academia allí y otra en la Dominicana. Como ves, ya todos los equipos de las Mayores decidieron concentrar sus esfuerzos de desarrollo en la Dominicana".

En las Ligas Mayores de la actualidad, hay organizaciones súper millonarias, hay otras simplemente millonarias y otras con limitaciones económicas. En el 2009, la planilla de pago de los Astros fue de $102 millones y ha venido reduciéndose paulatinamente hasta llegar a $60 millones en el 2012. Para tener una idea de cuáles son las proyecciones de los nuevos Astros, pregunté a mi entrevistado de hoy acerca de si tendrá limitaciones económicas para desarrollar una novena competitiva o ganadora para la afición de Houston:

"El dueño Jim Crane ha decidido que vamos a invertir", precisó Luhnow. "Estamos dispuestos a obtener talento para poder ganar un campeonato en el futuro y, eso va a empezar este año con el reclutamiento de Los Estados Unidos en el que vamos a invertir más que la mayoría de los otros equipos sino más que todos y también tenemos un presupuesto para invertir en peloteros de Latinoamérica este año. Entonces vamos a ser bastante agresivos en los dos mercados para traer talento joven a la organización con el objeto de poder competir en el futuro".

Leyendo sobre Luhnow, me enteré que es dueño de una educación académica distinguida, similar a uno de sus antecesores, a la de Gerry Hunsicker.

Luego de mi entrevista con Luhnow en su propio palco del parque Minute Maid, quedé altamente impresionado por su franqueza y conocimientos de beisbol, por su español puro, claro y preciso en todas sus apreciaciones. Los atributos de este personaje son incalculables y eso me hace pensar que los Astros están en buenas manos, como cuando los Dodgers estuvieron en las manos del inolvidable Al Campanis. René Cárdenas, además de cubrir a los Astros para el diario La Prensa de Nicaragua, escribe para Crónicas de los Astros, astrosdehouston.com y Astros Magazine. Fue narrador de los Dodgers, Astros y Rangers de Texas. Con los Astros en 2008, también narró en TV. Edita su propia página no comercial de beisbol www.laestufacaliente.com y es miembro activo de la BBWAA. En tres ocasiones ha figurado en la lista de candidatos al Salón de la Fama de Beisbol en Cooperstown. La primera vez fue en la década del 90.