El dominicano ha dado la cara

El dominicano ha dado la cara

El dominicano ha dado la cara
PHOENIX -- Ante las continuas lesiones de Brian Wilson desde la segunda mitad del 2011, el manager de los Gigantes, Bruce Bochy, ha tenido el lujo de recurrir a quien ha sido uno de los lanzadores más eficientes del noveno inning en ese lapso: Santiago Casilla.

"Ha hecho un gran trabajo", dijo Bochy acerca de la labor del derecho dominicano como sustituto de Wilson en el puesto de cerrador. "Me siento bien cómodo ahí con Santiago."

No es para menos.

Desde que asumió a mediados del mes pasado la responsabilidad de encargarse de la mayoría de las situaciones de salvamento de San Franicsco, Casilla ha logrado siete rescates en ocho oportunidades. Bochy ya había visto una muestra de la capacidad del quisqueyano de cerrar los juegos en la recta final del 2011, cuando Casilla salvó seis partidos en siete oportunidades ante otra ausencia de Wilson por lesión.

De su parte, Casilla se ve bien tranquilo ante el reto de sacar los últimos outs por el equipo de la Bahía.

"Yo mismo considero que cualquiera de nosotros (del bullpen) puede tirar el noveno", le dijo Casilla a LasMayores.com. "Pero como el año pasado yo terminé pitchando el noveno inning, (Bochy) pudo tener un poco de confianza de decir, 'Bueno, vamos con Casilla'. Para mí, yo me siento preparado para ese inning."

Se le nota. En lo que va de la temporada del 2012, el oriundo de San Cristóbal, R.D. lleva efectividad de 1.38 en 15 partidos y 13.0 entradas lanzadas, con 10 ponches y sólo tres bases por bolas otorgadas.

La transición de relevista intermedio a cerrador en los Gigantes no ha sido difícil para Casilla; sin embargo, el lanzador de 31 años sí reconoce que no es lo mismo tirar el sexto, séptimo u octavo que lanzar el noveno episodio y preservar una victoria por la que han luchado tanto sus compañeros de equipo.

"La diferencia que yo siempre analizo es que entiendo que un abridor trabaja y tira seis, siete innings; está bien fajado, entonces ya el noveno es una responsabilidad que tú dices, 'Bueno, vamos a dar el 100% para que los compañeros se sientan contentos'", expresó Casilla. "Es triste que ellos estén jugando nueve innings, entonces que ya en el noveno por algo sencillo el juego se pierda. Ahí es donde me preocupo por mis compañeros.

"Todo el mundo está esperando", continuó. "Cuando tú tienes (el juego) en las manos, dices 'Ya lo tenemos vamos a (agarrarlo)'. Eso es lo que me preocupa de ese inning. Esa es la diferencia que veo en ese inning."

Algo que se ve claro con Casilla en la lomita con el juego en la línea es que nunca luce alterado, sea lo que sea la situación. Eso lo ha notado Bochy y por eso, entre otras cosas, el piloto se siente tranquilo a la hora de enviar al dominicano al montículo para cerrar los partidos.

"Él está cómodo ahí, no tiene miedo", dijo el capataz. "Tiene un buen material, el material que te gusta ver en tu cerrador."

De hecho, el mismo Casilla afirma que disfruta estar en el ojo del huracán con el partido en sus manos.

"Me gusta la presión del juego, me encanta", expresó el veterano de nueve temporadas en Grandes Ligas. "Me siento más relajado y con más energía. Me enfoco más en hacer las cosas mejor."

RENOVADO EN SAN FRANCISCO CON LA CURVA
Antes de llegar a los Gigantes en el 2010, Casilla había tenido una carrera de altibajos con el otro equipo de la Bahía de San Francisco, los Atléticos de Oakland.

Después del 2009, cuando quedó en libertad, fue a R.D. a lanzar con los Leones del Escogido. En aquel invierno, además de ayudar a los "Escarlatas" a ganar el título de la Liga Dominicana, desarrolló una curva que lo convirtió en un pitcher completamente renovado que no sólo dependía de una recta y un slider.

"Cuando estaba en Oakland no tenía la curva", afirmó. "Necesitaba buscar un pitcheo rompiente que estuviera por lo menos a 80, 83 (millas por hora). Pitché en Dominicana y pude conseguir la curva."

A pesar de los éxitos con su nueva arma en Dominicana, Casilla no sabía si le iba a salir igual de bien la curva en los entrenamientos del 2010, debido a que el quisqueyano afirma que siempre había tenido dificultades tirando un pitcheo rompiente con las costuras de la bola de Grandes Ligas.

Sin embargo, esta vez fue diferente.

"Pensé como que no me iba a trabajar igual, porque la bola es diferente", relató. "Pero me funcionó, y eso me hizo sentir como que iba a tener un poco más de éxito."

Efectivamente, llegaron los éxitos. En el 2010, su primera campaña con San Francisco, tuvo efectividad de 1.95 en 55.1 entradas. El año pasado registró promedio de carreras limpias de 1.74 en 51.2 innings, incluyendo su buena tanda de salvamentos al final de la temporada. Y este año ha seguido el ritmo con un repertorio de recta, curva, slider y sínker.

"Los puedo tirar en cualquier conteo", manifestó Casilla. "No tengo miedo de usar ninguno de mis pitcheos."

CONSCIENTE DE SU ROL...EL QUE SEA
Tanto en el 2011 como este año, Casilla ha sabido cambiar de papel con bastante facilidad, con la habilidad de hacer los ajustes de lugar.

"Es muy diferente tú tirar en el sexto, séptimo que en el noveno, porque en el noveno los bateadores, aunque no estén bateando muy bien, se ajustan para (tomar) pitcheos", explicó. "Tratan de embasarse de una u otra forma. Entonces ya es un inning en que uno tiene que ir a tirar strikes."

Casilla es el cerrador ahora mismo de un equipo que tiene marca de 17-17 y que a esta altura de la temporada, aún aspira a mucho en la Liga Nacional. Ni él ni nadie sabe qué pasará en el futuro, pero el dominicano deja en claro que está dispuesto a lanzar en el rol que sea con los Gigantes.

"Estamos aquí trabajando y donde el equipo de San Francisco me quiera usar, estaré disponible...en el octavo, sexto, hasta como abridor", manifestó con una risa. "Estamos disponibles; donde ellos me pongan, voy a aceptarlo. Lo que me gusta a mí es ayudar al equipo para que gane."