Wandy y su recuerdo imperecedero

Wandy Rodríguez y su recuerdo imperecedero

Wandy y su recuerdo imperecedero
Suena fascinante el nombre del lugar donde nació el lanzador de los Astros Wandy Rodríguez. "Región del Cibao" en República Domicana el 18 de enero de 1979. Fue exactamente en el pueblito de Santiago Rodríguez, donde seguramente hay muchas personas exitosas del mismo apellido, pero nunca con la fama del zurdito de oro.

En enero de 2009, como miembro activo de la Asociación de Escritores de Beisbol de América (BBWAA) tuve el honor de entregarle el trofeo que lo acreditó como el Pitcher del Año de los Astros durante el banquete anual de beisbol celebrado en Houston. Más tarde, en 2011, Wandy lo hizo tan bien en la campaña, que la BBWAA le confirió el honor una vez más.

Fueron 8 años, de 1999 a 2006, los que Rodríguez laboró en las ligas menores para hacer el grado y, cuando logró completar el sueño en 2005, terminó la campaña con un récord de 10-10 y una efectividad de .553. En el camino ponchó a 80 bateadores contrarios. No todo fue color de rosas para él, porque en el mes de septiembre, la señora suerte no le sonrió. Terminó ese mes con récord de 1-4.

En ese mismo año, el destino le obsequió con la sorpresa del siglo y el zurdito muerto de risa aceptó el presente con los brazos abiertos. Los Astros haciéndose de tripas corazón se las agenciaron para salir airosos y ganar el campeonato de la Liga Nacional y por ende el derecho de ir por primera vez en su historia a competir en la Serie Mundial. Y Wandy, sacando pecho y con el mentón hacía el cielo, fue uno de los lanzadores participantes.

En general, el resultado del certamen fue negativo para los Astros porque fueron barridos en cuatro juegos consecutivos por los Patiblancos de Chicago, pero el rendimiento de Rodríguez fue decente en el primer juego de la serie al relevar al abridor Roger Clemens en la tercera entrada con las acciones empatadas a 3. Wandy permitió otra carrera en la parte baja del cuarto episodio para perder el juego mientras Chicago se embolsaba la victoria 5 a 3. En las cuatro derrotas sufridas por Houston, Rodríguez registró una efectividad de 2.45.

En la vida ligamayorista de Wandy, hay un baúl lleno de buenos recuerdos, entre ellos, algunos tristes, otros alegres y todos imperecederos: "El recuerdo más bello de mi vida deportiva es el de mi participación en la Serie Mundial", dijo Wandy henchido de orgullo. "Imagínate lo maravilloso que fue en mi primer año en las Mayores y el hecho de lanzar en el primer juego. Y yo creo que mi actuación en el partido no fue mala del todo. Considero sin temor a equivocarme que ese es mi mejor recuerdo".

Wandy se emocionó al recordar algunos pasajes de esa Serie Mundial. Los ojos le brillaron a pesar del reflejo de los rayos solares que en ese momento pegaban duro en la cueva del Parque Minute Maid y, con una voz sonora no paraba de evocar; parecía que estaba reviviendo en forma retrospectiva aquellos bellos aspectos de esa lucha otoñal que miles de pelotero han querido vivir y que han sido solamente una quimera.

"Tú sabes que hay peloteros que pasan una vida en este calibre de pelota y al final se retiran y no alcanzan jugar en una Serie Mundial", dijo Wandy. "Y yo, gracias a Dios, lo logré en mi primer año y, por eso es un recuerdo maravilloso que tengo con los Astros. Yo sé que hay más de 650 jugadores ligamayoristas con ese sueño que yo ya disfruté y que para muchos ha sido una meta inalcanzable. En otras palabras, siento que mi carrera ha sido coronada".

Yo recuerdo que Wandy estaba en el bullpen y que fue una tremenda sorpresa que el instructor le indicara que debía calentar. "Nunca imaginé que siendo novato y falto de experiencia me ordenaran calentar en mi primer juego de Serie Mundial, especialmente cuando Clemens estaba lanzando. Yo no lo podía creer", señaló el zurdo.

Así como el zurdito tuvo años de felicidad, también tuvo períodos tristes. En su opinión lo más triste es cuando se lesiona, porque el pelotero que pasa a la lista de los odiados quince días o más, lo primero que hace es entrar a un estado de limbo o de incertidumbre. Solamente piensa que su carrera está en la balanza y que podría terminar de una vez por todas. "Cuando yo me lesiono, sufro lo indecible. El hecho de estar separado de la competencia y no lanzar cada cinco días me hace sentir incómodo por la imposibilidad de hacer mi trabajo. Y eso ocurre con todos los peloteros que se lesionan. Ahora, yo doy gracias a Dios que mi lesión sanó y pude retornar a la acción", explicó Wandy.

A principios de la campaña de 2011, los Astros insertaron el nombre de Rodríguez en la lista de lesionados por el término de 15 días con dolores en el codo izquierdo.

Esto parece mentira, pero Rodríguez es el único pelotero que queda de los Astros que formaron ese tremendo equipo que fue a la Serie Mundial. En otras palabras, mi entrevistado está por ser un joven veterano. "Yo doy gracias a Dios por eso", enfatizó el serpentinero. "Yo he visto el desfile de muchas caras cuando vienen al equipo y también las he visto irse y, en cambio, yo me he mantenido aquí con suerte".

En los dos últimos años el tráfico de personal de jugadores de los Astros ha sido prácticamente interminable y pensé que Rodríguez podría sentirse intimidado por todo este movimiento: "No. Del todo no. Yo estoy tranquilo porque hago mi trabajo a conciencia", expresó Wandy con toda la franqueza del mundo. "Cuando me dan la oportunidad de lanzar, yo siempre me concentro en el trabajo para rendir efectivamente y, el equipo sabe que cada vez doy el ciento por ciento de mi esfuerzo en el montículo. Y con respecto a los jóvenes siempre trato de ayudarlos porque ellos no conocen mucho todavía. Sé que hay un instructor para eso, pero yo pongo mi grano de arena para que lancen con confianza. Les digo que no hay que lanzar muy adentro porque en este parque la distancia al jardín izquierdo es de solamente 315 pies".

Pedí a Wandy que me diera su opinión acerca del ritmo que llevan estos nuevos Astros del futuro: "Los Astros tienen un plan", dijo el dominicano. "Están esperando que estos muchachos se desarrollen juntos para que se acoplen y forme una sólida unidad. Cuando esto ocurra que dicho sea de paso es inminente, este equipo dará grandes sorpresas".

--¿Crees tú que este equipo compuesto de jóvenes en su mayoría pudiera perder 106 partidos como el del año pasado?--, pregunté al jugador. "No te sé decir", señaló Wandy como todo un diplomático. "Tú sabes bien que en beisbol uno no sabe lo que va a pasar. Se baja al terreno de juego a la pelea y es todo lo que se puede hacer. Pero te aseguro que contamos con un núcleo de muchachos que no temen ni al más pintado a pesar de la presión que sienten. Porque presión si hay, eso es naturalmente inevitable. No es como jugar en las menores. Aquí arriba la presión te rodea y te aprisiona".

En lo que se refiere a que los Astros van a formar parte de la Liga Americana en 2013, Wandy dice que es la misma pelota con la diferencia del bateador designado y que todo pelotero tiene que partirse el pecho para tratar de ganar al igual que en la Liga Nacional donde los Astros han permanecido desde 1962.

Rodríguez trató de tener un buen entrenamiento primaveral, pero no logró sincronizar sus lanzamientos y el resultado fue un período que no disfrutó del todo. "Fue producto de mala mecánica", enfatizó el pelotero. "Entré al cuarto de video para ver la diferencia de mis actuaciones del año pasado con el entrenamiento previo a esta campaña. Los puse en la misma pantalla y en cámara lenta para comparar todos los movimientos y no pude establecer diferencia alguna. Creo que son cosas de la vida".

Esto demuestra que los jugadores son simplemente seres humanos y que el beisbol no se compone de formulas matemáticas. El récord actual de Wandy es de 3-2 con efectividad de 1.64 en 6 salidas.

En 2011, Rodríguez firmó un contrato de 3 años por $34 millones y el equipo tiene la opción contractual de la campaña de 2014.