Momento especial, lugar especial

Momento especial, lugar especial

Momento especial, lugar especial
El Día Inaugural de este año tendrá un significado especial para el infielder veterano Omar Vizquel.

El venezolano, potencial inmortal de Cooperstown y quien pronto cumplirá los 45 años, está listo para empezar lo que probablemente sea su última temporada en Grandes Ligas.

Como si eso no fuera suficiente incentivo, Vizquel vivirá este último Día Inaugural en Cleveland, donde jugó lo que se pueden calificar como sus mejores años en la Gran Carpa con unos Indios que fueron dos veces a la Serie Mundial.

"Creo que cada vez que voy a Cleveland, no importa la época del año; es muy especial porque allí es que realmente me convertí en buen pelotero, donde me establecí", dijo Vizquel. "Ellos (los Indios) ocupan un lugar especial en mi corazón.

"Al ser éste mi último año, va a ser especial tener el Día Inaugural en Cleveland", continuó. "Va a ser bien emotivo. Voy a tener la oportunidad de ver a muchos de mis amigos."

Esta no es la primera vez que Vizquel expresa que está en el último año de su carrera en Grandes Ligas. Lo dijo también en cada una de las últimas dos temporadas, y mientras siempre tiene el derecho de cambiar de idea esta vez, tiene previsto disfrutar cada momento de esta jornada de 162 juegos.

Eso comenzará en Cleveland. Ya no hay jugadores activos de sus tiempos allí, pero seguro que podrá verse su ex compañero y actual coach de la banca de los Indios, Sandy Alomar Jr. También podría encontrarse con Kenny Lofton, quien trabajó con el club durante los entrenamientos.

Ese trío estuvo en la Tribu durante mucho del apogeo de Vizquel. El venezolano ha logrado mucho en sus 23 años en Grandes Ligas, pero nada se compara con las 11 campañas que jugó en Cleveland. Allí es que Vizquel se vio brillante con sus grandes jugadas a la defensa y donde su bate subestimado ayudaba a los Indios a competir año tras año.

Con la Tribu, Vizquel ganó nueve Guantes de Oro, participó en tres Juegos de Estrellas y terminó dentro de los primeros tres en porcentaje de fildeo de la Liga Americana en ocho temporadas distintas. De paso, los Indios fueron a playoffs seis veces y asistieron a las Series Mundiales de 1995 y 1997.

Cleveland quedó corto ambas veces en el Clásico de Otoño ante Atlanta y la Florida, respectivamente, pero Vizquel prefiere recordar las grandes experiencias en vez de los dolorosos finales de aquellas temporadas.

"Hay tantos recuerdos de Cleveland, pero creo que los más importantes son de la Serie Mundial", dijo el caraqueño. "Lo que logramos fue grande; es una lástima que no consiguiéramos (el título), pero fue especial compartir con todos esos muchachos: Dennis Martínez, Orel Hershiser, Tony Fernández, Albert Belle. Hubo tantos grandes peloteros en ese tiempo.

"En aquellos años parecía que no teníamos debilidades...perdimos ambas (Series Mundiales) por falta de una jugada, o no dimos el hit cuando realmente teníamos que hacerlo. Eso nos perjudicó. Pero el solo hecho de llegar hasta ahí, estar involucrado en una Serie Mundial, es un gran logro."

Otro punto luminoso para Vizquel durante aquellos años de gloria en Cleveland fue la oportunidad de jugar con el segunda base boricua Roberto Alomar, quien fue exaltado al Salón de la Fama en el 2011. Durante tres temporadas Alomar y Vizquel formaron una de las mejores combinaciones de la doble-matanza en la historia de Grandes Ligas.

Hubo un tiempo en que parecía que cada rodado a cualquier lado del medio del cuadro iba a terminar siendo out. Y la llegada de Vizquel a Toronto marca una especie de reunión, ya que Alomar es actualmente un asistente especial en los Azulejos.

"Fue el mejor compañero que tuve en la segunda base, sin dudas", afirmó Vizquel. "El conocimiento que tenía del juego, y cómo jugaba, nos pusieron en un nivel más alto. Fue grande contar con alguien que siempre decía cosas que percibía del contrario. Fue un placer estar al lado del mejor que vi jugando la segunda base."

Vizquel llegó a los entrenamientos de este año sin un puesto garantizado por primera vez desde su temporada de novato en 1989 con Seattle. En el 2009 estuvo con Texas vía contrato de liga menor, pero había pocas dudas de que iba a ser incluido en el roster de Grandes Ligas.

En esta primavera con Toronto, no hubo promesas. Vizquel tuvo que probarse en cada paso, hasta que fue nombrado como parte del equipo grande de manera oficial el 28 de marzo. El venezolano se vio bien con su alcance y en la fortaleza de su brazo, que eran las mayores interrogantes.

Vizquel no pudo haber soñado todo lo que ha hecho en Grandes Ligas desde que fue seleccionado por los Marineros en el draft de 1984.

"Si me hubiesen dicho que iba a jugar 10 años en Grandes Ligas, mi repuesta hubiera sido, 'Wow, qué grande'", expresó Vizquel. "Año por año, no sabes dónde vas a estar en este juego. Puedes lesionarte, o puedes perder el camino y meterte en problemas. Pude enfocarme en mi juego y en las cosas que tenía que hacer para mejorar cada año

"He sido bendecido con un buen cuerpo, creo, y con la pasión de ir a trabajar al gimnasio y mantenerme en forma. Sólo así tendrás la oportunidad de estar en Grandes Ligas por mucho tiempo."