Decidido a decir presente

Decidido a decir presente

Decidido a decir presente
LAKELAND, Florida - Hay menos hinchazón en el ojo derecho de Miguel Cabrera. El venezolano está bien de la vista. Lo único que indica que recibió el impacto de un rodado la semana pasada es una cortadura debajo del ojo.

Ahora se impone el aburrimiento. Cabrera ya quiere volver a jugar. Y cuando los Tigres abran la temporada regular el 5 de abril vs. los Medias Rojas, el toletero espera estar en el lineup.

"Estaré listo, no se preocupen", dijo.

Oficialmente, todavía le queda una cita con el médico. Necesita el visto bueno del equipo médico de Detroit para reanudar cualquier entrenamiento físico, antes de empezar de nuevo con actividades de béisbol. Pero el hecho de estar bien de la vista y sin dolores lo tiene bien animado.

"No hay dolores, nada", afirmó la superestrella. "Al día siguiente me sentía bien. Tuve algunos dolores, e hichazón, pero estaba como normal. Me sentía como que iba a estar bien pronto."

Por ahora, está bien aburrido. Se pasó los últimos días básicamente descansando, viendo algo de televisión. Lo único de béisbol que ha visto ha sido la repetición del incidente con el ojo. Trata de saber si pudo haber hecho para evitar lo que ocurrió.

Ha visto la jugada varias veces. No encuentra nada que haya hecho mal.

"Traté de ver si hice algo mal o si algo de esto me puede ayudar para que no vuelva a suceder", dijo Cabrera. "Pero no hay nada más que hacer con la bola. Estaba en buena posición. Estuve ahí mismo. Y en el último instante, veo la bola en mis ojos."

Después de eso veía salir la sangre, que le cubría las manos. Pero no había dolores.

"Estaba pensando que iba a sentir muchos dolores al día siguiente", relató. "Pero estaba bien."

Cabrera apareció en el Joker Marchant Field el lunes porque quería ver a sus amigos-no sólo en los Tigres, sino también en los Marlins.

"Quiero ver a Hanley (Ramírez)", afirmó. "Quiero ver a Ozzie (Guillén). Quiero saludar a todos mis amigos del otro lado. Ya saludé a mis amigos aquí. Espero estar aquí mañana para las prácticas."

Tomando en cuenta el hecho de que su examen con los médicos está programado para el martes por la mañana, es posible que el venezolano pueda estar en el estadio en la tarde. Los Tigres estarán en Kissimmee para enfrentarse a los Astros, pero Cabrera podrá aprovechar el estadio vacío aquí para entrenar.

El tercera base no espera sentir ningún efecto a largo plazo del bolazo. Tampoco espera vacilar a la hora de ver un roletazo fuerte en la esquina caliente. Dice que no tiene miedo.

"Me puede volver a pasar en cualquier momento, pero no tengo miedo", afirmó. "No le tengo miedo a nada. Saldré a jugar béisbol."

Los Tigres se están preparando como si Miguel estuviera en sus planes. El manager Jim Leyland dijo que tiene par de posibles lineups para el Día Inaugural-se presume que uno incluye a Cabrera y otro no. Sin embargo, el capataz afirmó que la lesión de Cabrera no impactará ninguna decisión sobre el roster de 25 jugadores, una fuerte indicación de que espera contar con su tercera base.