Los Medias Rojas aún conservan un buen núcleo, pese a otra derrota

Los Medias Rojas aún conservan un buen núcleo, pese a otra derrota

BOSTON -- Por segundo año consecutivo, los Medias Rojas ganaron 93 juegos en la temporada regular y conquistaron el Este de la Liga Americana, la primera vez en la historia de la franquicia que conquista títulos divisionales en campañas seguidas.

Y por segundo año al hilo, Boston cayó en la primera ronda de los playoffs, siendo eliminados el lunes al caer por 5-4 ante los Astros en el Fenway Park y perder 3-1 la Serie Divisional al mejor de cinco.

Esta edición de los Patirrojos no fue el equipo del dominicano David Ortiz, quien fue el "jugador franquicia" de los Medias Rojas durante 14 temporadas entre el 2003 y el 2016. Este grupo fue encabezado por figuras como Mookie Betts, Andrew Benintendi, Jackie Bradley Jr., el dominicano Hanley Ramírez y Dustin Pedroia, entre otros. 

El lunes con sus dos mejores lanzadores en juego y una ventaja de 3-2 sobre Houston en el octavo inning, parecía que Boston iba a obligar un decisivo Juego 5 de la serie para el miércoles en Houston. Pero al fin y al cabo, Chris Sale y Craig Kimbrel no pudieron alargar la campaña de la "Nación Medias Rojas". 

"Siempre es difícil cuando terminas la temporada de una manera tan abrupta, pero estoy orgulloso de la manera en que (los Medias Rojas) lucharon", dijo el manager de Boston, John Farrell, quien fue expulsado del partido del lunes al discutir con el árbitro principal. "Quería darles las gracias por eso. 

"Ganamos muchos juegos y ganamos la división. No alcanzamos todas nuestras metas, pero vimos el desarrollo de muchos buenos jugadores. Es un equipo competitivo y bien unido". 

Con una mezcla de Sale, David Price, Joe Kelly y Addison Reed, entre otros, los Medias Rojas se habían apoyado de su relevo para estar a punto de empatar la serie contra Houston. Pero después de 13.2 entradas consecutivas en blanco de parte del bullpen, Sale y Kimbrel concedieron tres vueltas en las últimas entradas del Juego 4. 

Ahí murieron las esperanzas. 

"(Los Astros) batallaron contra algunos buenos pitcheos de Craig para llegar a conteos profundos y pusieron algunas bolas en juego", comentó Farrell al respecto. "Teníamos a probablemente nuestros mejores dos pitchers ahí para conseguir los últimos seis outs, pero (los Astros) hicieron el trabajo. 

"(Houston) es muy buen equipo. Creo que nosotros también lo somos. Pero ellos son bien profundos, con una ofensiva capaz de atacar rápido y de batear con dos strikes". 

Con el trío de jardineros de Benintendi, Betts y Bradley Jr., más el arubeño Xander Bogaerts, el novato dominicano Rafael Devers y el núcleo de pitcheo abridor, los Medias Rojas creen que hay con qué volver a competir en el 2018.

"Me siento muy confiado en ese sentido", dijo Farrell. "Sé que tendremos la oportunidad de analizar dónde estamos como equipo. No puedo empezar a hablar de nuestros planes invernales y cuáles cambios podrían ser implementados, pero aún están pasando muchas cosas buenas pasando aquí".