Los Dodgers vuelven a encenderse en el momento clave

Los Dodgers vuelven a encenderse en el momento clave

LOS ANGELES -- A los integrantes del equipo que terminó con el mejor récord de las Grandes Ligas en la temporada regular no les gusta que les recuerden que perdieron 16 de 17 juegos durante septiembre, pero tampoco creen la teoría según la cual llegado octubre simplemente volvieron a pisar el acelerador para tomar ventaja de 2-0 sobre los D-backs en la Serie Divisional de la Liga Nacional.

"Es algo que todo el mundo debería ver, hay que darse cuenta de que no teníamos a nuestro lineup completo", dijo el estelar cerrador Kenley Jansen. "Algunos muchachos estaban descansando. Son ustedes los que hicieron un drama porque perdimos 16 de 17. Nosotros sabíamos que íbamos a estar bien".

Los Dodgers tomaron la inusual decisión de llenar el clubhouse con 14 peloteros de las ligas menores que ascendieron en septiembre. Estaban tratando de decidir algunos roles para la postemporada, e incluso subieron al corredor emergente Tim Locastro, que no había jugado en tres semanas y estaba pintando el sótano de la casa de sus padres cuando recibió la llamada.

Todo aquello fue parte del plan de los Dodgers de sacar provecho de la ventaja de 21 juegos que tenían en la División Oeste de la Liga Nacional, e incluso si la estrategia no incluía que al final esa diferencia se redujese a 10 encuentros, el manager Dave Roberts se erizó cuando le sugirieron que los Dodgers simplemente bajaron el ritmo y decidieron prenderse de nuevo cuando empezó la postemporada.

"No, definitivamente no hay un botón que uno presione", dijo Roberts. "Yo pienso que antes, a mediados de septiembre, creo que empezamos a jugar mejor béisbol y ganamos ocho de 10, pienso que eso ayudó. Los muchachos están saludables y ciertamente más enfocados".

"Pero hemos estado esperando por este momento por mucho tiempo. Así que los muchachos estaban preparados. Muchos de ellos ya han estado en esta situación. Ahorita, sólo nos queda salir y jugar, y en ese sentido estamos haciendo un muy buen trabajo".

El abridor del Juego 2 y uno de los veteranos que habló la noche del jueves durante una reunión del equipo, el zurdo Rich Hill, repitió parte de lo dicho por Roberts, reiterando la idea de que el equipo tiene metas por cumplir, especialmente los que estaban el año pasado cuando perdieron la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en Chicago.

"Uno ve la calidad de los swings, esos turnos pacientes", dijo Hill. "Hemos aprovechado la agresividad de los lanzadores rivales cada vez que tratan de ponerle más de la cuenta a un pitcheo, dejando pasar esos lanzamientos. El tipo de swings ha mejorado debido a la atmósfera. Esto es algo que mucha gente aquí estaba esperando".

Los bateadores de los puestos 6,7 y 8 en el orden de los Dodgers -Logan Forsythe, Austin Barnes y el cubano Yasiel Puig -- se fueron el sábado de 12-8 con cinco carreras empujadas y cinco anotadas.

La única preocupación es el novato Cody Bellinger, que se ponchó cuatro veces en el Juego 2 y tiene de 10-1 con seis ponches en la serie.

"Cody estará bien", dijo Roberts. "Tiene que mantenerse bajito, mantener su swing en la zona de strike. Corey (Seager) se embasó un par de veces, y el viernes tuvo un buen juego. Pero en todo caso, tenemos mucha gente que puede hacerte daño".