Yuli Gurriel ha logrado una adaptación óptima a Grandes Ligas con Astros

Yuli Gurriel ha logrado una adaptación óptima a Grandes Ligas con Astros

BOSTON -- En los últimos dos años, quien era conocido como Yulieski Gourriel ha eliminado la "o" en su apellido y ha acortado su primer nombre, para convertirse en "Yuli Gurriel".

Pero ésos son los menores cambios que ha hecho Gurriel en ese lapso, ya que en los últimos 20 meses la vida del pelotero cubano ha dado un giro de 180 grados.

Hace dos años, Gurriel pertenecía a Industriales en la Serie Nacional Cubana, como parte de una gloriosa carrera en el béisbol de su país y la mayor figura de su selección nacional.

Ahora, el oriundo de Sanctí Spíritus es el primera base titular de los Astros de Houston, jugando en la postemporada con un equipo que aventaja a los Medias Rojas 2-0 en la ronda divisional y que aspira a ganar la Serie Mundial.

"Es diferente", dijo Gurriel sobre su vida ahora. "No pensaba estar (aquí) dos años atrás. Ni me imaginaba estar en Grandes Ligas, ni mucho menos en playoffs. Pero gracias a Dios, ha sido una gran temporada y ahora a disfrutar de los playoffs".

Cuando Gurriel desertó junto a su hermano menor Lourdes hijo (firmado posteriormente por los Azulejos) tras la Serie del Caribe del 2016 en Santo Domingo a los 31 años de edad, nadie sabía cómo rendiría en el béisbol de los Estados Unidos. Pero después de firmar un contrato de cinco años y US$47.5 millones con los Astros en julio del 2016, el infielder fue subido al equipo grande de Houston al mes siguiente.

Hasta ahora, los resultados han sido justo lo que esperaban los Astros. Gurriel terminó la temporada regular del 2017 con línea ofensiva de .299/..332/.486 (OPS de .817), 43 dobles, 18 jonrones y 75 empujadas en 139 partidos.

En la Serie Divisional de los Astros contra los Medias Rojas, ha bateado de 8-2 con una base por bolas y un ponche.

"Creo que le convino mucho hacer su debut el año pasado", dijo el manager de los Astros, A.J. Hinch. "Estaba agotado al final de la temporada, con el número de partidos que tuvo que jugar, la práctica y las tantas horas que pasamos en el estadio".

Efectivamente, uno de los temas a seguir con Gurriel ha sido un posible desgaste físico, y hasta mental, con el maratónico año de Grandes Ligas que empieza con los entrenamientos en febrero, un mes de pretemporada y una campaña regular de 162 juegos. Ni hablar ahora de los playoffs, que podrían extenderse hasta el mes de noviembre si los Astros logran pasar a la Serie Mundial.

"Es bien difícil", dijo Gurriel, cuya temporada normal en Cuba era de poco menos de 90 partidos. "Hay que hacer muchos ajustes y es una de las cosas que más me han chocado, tener una temporada tan larga y no estaba adaptado a eso. Pero creo que la preparación fue buena y creo que eso es lo más me ha ayudado.

"Ahora hay que tener un poco más de energía en playoffs, porque es la parte más importante del campeonato".

Los números de Gurriel indican que el cubano no ha aflojado en el transcurso del año. El ahora inicialista bateó .333/.378/.547 en septiembre/octubre, luego de registrar .323/.368/.485 en agosto y .304/.333/.565 en julio.

Para Hinch, al igual que el propio Gurriel, la clave ha sido lo hecho durante el invierno.

"Se pasó toda la temporada muerta en el sur de la Florida y llegó a conocer a mucha gente en nuestros programas de acondicionamiento", dijo Hinch. "Llegó a los entrenamientos con un mayor conocimiento de lo que le íbamos a pedir".

Lo que le ha pedido Hinch es jugar a diario, por la producción ofensiva que Gurriel ha brindado.

"He tenido mucha conciencia a la hora de darle días libres, pero es difícil porque él es tan bueno en la ofensiva", comentó el dirigente. "No hay enfrentamiento (con el lanzador contrario) que sea malo para él. Y creo que él se está monitoreando muy bien, a la vez que ha aprendido una nueva posición.

"Este nivel no lo asustó".