Rangers tuvieron un 2017 lleno de altibajos

El club se quedó a un paso de la postemporada

Rangers tuvieron un 2017 lleno de altibajos

ARLINGTON - Los Rangers tuvieron algunas grandes victorias y lesiones de gravedad, muchos jonrones y aún más ponches, y demasiados salvamentos malogrados.

Hubo una racha de 10 victorias seguidas y otros pasajes de brillo, pero fueron barridos demasiadas veces en momentos inoportunos por equipos como Orioles, Marineros, y A's. Texas hizo un intento desesperado por uno de los comodines de la Liga Americana al final de la temporada, pero no tendrán postemporada por primera vez desde 2014. Al final, los Rangers simplemente no fueron lo suficientemente buenos.

El club tuvo sus momentos en 2017, y todavía queda un núcleo de talento para seguir construyendo, pero la temporada demostró que hay mucho trabajo por hacer para volver a los niveles que esperan.

1. Agonía y éxtasis

El antesalista Adrian Beltre se perdió los primeros dos meses de la temporada con un desgarro en la pantorrilla derecha y batalló en septiembre con una distensión en el isquiotibial izquierdo. Como resultado, él jugó menos de 100 juegos y tuvo menos de 400 turnos por primera vez desde su temporada de novato.

Beltré fue capaz de llegar a los 3,000 hits en su carrera, y el No. 3,000 llegó el 30 de julio con un doblete ante Wade Miley de Orioles. Eso fue también el mismo día que - una hora más tarde - el ex receptor de los Rangers Iván Rodríguez ingresara al Salón de la Fama. Fue claramente el mejor día de la temporada para los Rangers.

2. El adiós de la batería del Día Inaugural

Yu Darvish fue el abridor de Rangers en el Día Inaugural y Jonathan Lucroy fue el receptor. Se esperaba que esa dupla, con seis selecciones al Juego de Estrellas entre ambos, fuera clave para un equipo que venía de títulos divisionales consecutivos en la L.A. Oeste.

Ellos también iban a ser agentes libres al final de la temporada, y esa realidad estuvo presente desde el principio - con las nubes volviéndose más grises tras cada mes. Cuando los Rangers llegaron a julio lejos de contender, era obvio que ambos serían canjeados antes de fin de mes.

Lucroy se fue primero, siendo enviado a los Rockies el 30 de julio. Darvish se fue al día siguiente, a cambio del jardinero de ligas menores Willie Calhoun, el lanzador A.J. Alexy y el jugador del cuatro Brendon Davis.

3. El declive del bullpen

Los Rangers abandonaron los Entrenamientos de Primavera emocionados por su bullpen, especialmente con el cerrador Sam Dyson, quien lució dominante lanzando para Estados Unidos en el Clásico Mundial. Los Rangers estaban seguros que esa sería una de sus fortalezas - liderados por Dyson, Matt Bush, Keone Kela, Jeremy Jeffress y Tony Barnette.

Al final eso no fue así. El bullpen fue un dolor de cabeza desde el Día 1. Los Rangers tenían ventaja de 5-3 tras seis innings en el Día Inaugural y terminaron por perdiendo por 8-5. Dyson y Jeffress acabaron siendo canjeados, mientras que Bush y Kela sufrieron de problemas de hombro.

El zurdo Alex Claudio terminó siendo el mejor lanzador de los Rangers, mientras que Austin Bibens-Dirkx fue la mejor historia - llegando finalmente a MLB tras 12 temporadas en ligas menores.

4. Llegaron los titanes

Joey Gallo y Delino DeShields tuvieron duras batallas para quedar en la nómina del Día Inaugural. Más allá de eso, sus roles estaban en duda. Pero con el correr de la temporada, quedó en claro que merecían roles importantes de cara al futuro. DeShields se restableció como una amenaza al comienzo de la alineación, y Gallo en el corazón.

Los Rangers tienen futuro - y será construido alrededor de Gallo, DeShields y Nomar Mazara.

5. Paso fugaz

Los Rangers se enfocaron en contratos de un año en la agencia libre. Eso les trajo al jardinero Carlos Gomez, al primera base Mike Napoli, y al abridor Andrew Cashner. Los resultados fueron mixtos. Todos tuvieron sus momentos, pero también problemas y pasos por la lista de lesionados. Cashner ganó el premio al jugador con Más Chances de Regresar.

Los Rangers también le dieron una extensión de un año al receptor Robinson Chirinos - una decisión que fue un acierto - y un trato de seis años al segunda base Rougned Odor. Él estará con el equipo hasta 2022.