El 2017 fue de crecimiento y desarrollo para los Padres

El 2017 fue de crecimiento y desarrollo para los Padres

SAN DIEGO - Seis novatos de los Padres jugaron el día inaugural, en Los Ángeles, una tónica que marcó cómo la organización iba a enfrentar la temporada del 2017.

Fue un año de desarrollo desde el inicio, y los Padres ciertamente tuvieron muchas cosas positivas en ese sentido, pese a los inconvenientes que enfrentaron a lo largo del camino.

Con la temporada 49 de la franquicia ya en los libros, aquí están cinco de las historias y momentos más importante de los Padres en el 2017.

  1. Margot emerge como el jardinero central del futuro

Ningún jugador de los Padres impactó más juegos de forma consistente en esta campaña que el jardinero central novato, Manuel Margot, quien bien lo hizo con su bate, con su guante o con su velocidad. Los números de Margot ciertamente no fueron espectaculares, pero él se posicionó como el jardinero central del futuro en esta organización.

Margot comenzó la temporada como el mejor prospecto de la organización. Él se perdió cuatro semanas por una lesión en la pantorrilla, en mayo. Tras su retorno, él comenzó a crear problemas en las bases y a mostrar una excelsa defensa. En el plato, Margot siempre ha sido proyectado como un bateador de líneas, pero él mostró un mayor poder desde el inicio, comenzando con dos jonrones contra los Gigantes en el primer juego en casa.

Margot ha profesado su deseo de convertirse en una superestrella en el futuro. Él también quiere ganar un Guante de Oro.

"Uno quiere tener a un muchacho que tenga una sólida campaña de novato y que al final puede mirar hacia atrás y decir: "Soy mejor que eso", dijo Andy Green, manager de los Padres. l está en camino para tener éxito por mucho tiempo".

  1. Hand es todavía de los Padres

Estuvo claro desde temprano que Brad Hand podría ser uno de los objetivos más buscados de las mayores antes de la fecha límite para realizar cambios sin tener que pasar por waiver. Su éxito en la temporada del 2016 fue trasladado al 2017. En julio, Hand recibió su primera invitación al Juego de Estrellas. En septiembre, se convirtió en el segundo relevista de los Padres en lograr temporada corridas de 100 o más ponches, uniéndose al legendario, Trevor Hoffman.

Como un relevista bajo control de un equipo sin oportunidad de competir, Hand recibió mucho interés de cambio. Más de la mitad de la liga preguntó por el lanzador zurdo en julio, y con pocas horas antes de la fecha límite, al menos cuatro equipos pujaron por sus servicios.

Sin embargo, al no tener una oferta aceptable, el gerente general, A. J. Preller, prefirió no venderlo, por lo que Hand se mantuvo con el equipo toda la temporada. Él será pretendido una vez más, pero Preller ha ya mostrado no tener apuro.

"Estoy feliz de estar todavía en este equipo", dijo Hand. "Ojalá esté aquí el año que viene y por muchos años".

  1. Myers prendió los motores

Will Myers comenzó la temporada del 2017 con la mira en ser un 40-40. Luego de firmar un contrato de seis años, Myers ha emergido como el jugador franquicia y él comenzó la campaña de forma sólida en abril.

Pero no duró mucho ese buen arranque para el primera base, quien estuvo en medio de muchos slumps prolongados, al tiempo que sufrió una regresión en su defensa. Él terminó con uno números ofensivos por debajo del promedio de la liga.

"Este ha sido uno de los años más difíciles que he tenido jugando béisbol", dijo Myers. "Necesito ser mucho mejor que esto".

Afortunadamente para Myers y los Padres, hubo destellos de brillantez durante su campaña, que recordaron lo que él es capaz de hacer. Él completó el ciclo en abril. Él lideró al equipo en jonrones y bases robadas. Al tener cinco campañas ya en Grandes Ligas, es fácil olvidar que él tiene solo 26 años de edad y que todavía tiene mucho por desarrollar, así como muchos de los jóvenes jugadores de los Padres.

  1. Zinter quedó fuera pero los problemas para embasarse aún continúan

Por segundo año corrido, la ofensiva de los Padres no pudo salir de su propia vía. Ellos terminaron últimos en las mayores en carreras, en promedio al bate y en porcentaje de embasado en el 2017. Aunque ellos impusieron un récord de jonrones para la franqucia, no fue suficiente para salvar el trabajo del coach de bateo, Alan Zinter.

Los Padres despidieron a Zinter en septiembre y ya han comenzado su búsqueda de un nuevo coach de bateo. Para el 2018 no hay una mayor área en el que se deba mejorar que en la capacidad del equipo para embasarse.

"En medio de este proceso de búsqueda de un coach de bateo, quien nos dé la posibilidad de mejorar nuestro porcentaje de embasado estará en el tope de la lista", dijo Green. "Tenemos que hacer en eso para poder ser exitosos. Hay mucho que debe gustar en este equipo, su resistencia, su lucha, su vibra, la energía. El porcentaje de embasado no es uno de esos factores. Queremos ser mejores".

  1. Los jóvenes ofrecen esperanza

Los Padres comenzaron la temporada con el objetivo de darle a sus jóvenes peloteros una campaña de experiencia en Grandes Ligas. Misión cumplida. Margot, Hunter Renfroe y Austin Hedges vivieron los rigores de lo que es una campaña completa en Grandes Ligas. Mientras que Dinelson Lamet y Carlos Asuaje fueron agradables sorpresas tras sus tempranos llamados.

Cada uno de sus jugadores nombrados anteriormente están bajo control del equipo por al menos cinco años más.

"Nosotros estamos muy bien para el futuro", dijo Asuaje. "Vamos a estar jugando muchos por mucho tiempo".

Si todo sale según lo esperado por los Padres, el 2017 marcará el camino de este joven grupo de jugadores dentro de San Diego.