Lesiones definen una difícil temporada para los Mets

Lesiones definen una difícil temporada para los Mets

NEW YORK - Los Mets siempre recordarán la temporada del 2017 como una plagada de lesiones. El equipo se vio disminuido en cada una de sus filas por su incapacidad de mantener a sus peloteros en el terreno. De tal forma, el equipo que muchos predijeron iba a ganar la División Este de la Liga Nacional terminó la temporada cerca del fondo de la división.

También hubo momentos brillantes y muchos juegos memorables, tanto positivos como negativos, a lo largo del verano. Aquí un vistazo de las cinco historias que dominaron la temporada de los Mets:

  1. La próxima vez, él se hará un MRI

Aunque el brazo derecho de Noah Syndergaard estaba dando claras señales, él no quiso someterse a una resonancia magnética cuando los doctores lo examinaron la última semana de abril, y los Mets no lo forzaron. Syndergaard se subió a la lomita el 30 de abril, en Washington, y sufrió una rotura en el tejido muscular de su dorsal, en la derrota 23-5 ante los Nacionales. Él no hizo lanzó más sino hasta el penúltimo fin de semana de la ronda regular.

El caso de Syndergaard fue característico en un equipo de los Mets que también perdió a Yoénis Céspedes, David Wright, Matt Harvey, Steven Matz, Zack Wheeler, Jeurys Familia y otros por un período de tiempo significante en la ronda regular. Casi todos los jugadores del lineup de los Mets en el día inaugural y en la rotación fue a la lista de lesionados en algún momento, dejando al equipo sin respuestas para encontrar reemplazos durante todo el verano.

  1. Ocho es suficiente

No fue todo malo para las superestrellas de los Mets. Después de los dos peores lapsos de su carrera como abridor, Jacob deGrom hilvanó una cadena de ocho triunfos desde el 12 de junio hasta el 24 de julio. Él inició esa seguidilla con un juego completo de 116 pitcheos ante los Cachorros. Además de esas ocho victorias, deGrom dejó efectividad de 1.61 en esa cadena, en la que registró 58 ponches y 12 boletos en 61 entradas y dos tercios. Él terminó superando los 200 innings por primera vez e impuso topes personales en victorias y ponches.

  1. Llevando su talento a South Beach

Michael Conforto casi no hace el roster del día inaugural de los Mets, y no jugó mucho hasta que Céspedes comenzó a tener problemas con su tendón de la corva. Pero una vez que Conforto comenzó a recibir tiempo de juego regularmente, él fue exitoso, bateando para .284, con 14 jonrones en la primera mitad, lo que le valió su primera elección al Juego de Estrellas, representando a la Liga Nacional. Él fue el único representante de los Mets en Miami.

Al final, sin embargo, Conforto no pudo escapar de la misma fortuna que muchos de sus compañeros. Él se dislocó el hombro izquierdo y se desgarró la cápsula mientras hacía un swing el 24 de agosto, generando que su temporada acabara tras tener que someterse a una operación.

  1. Ventas al remate

Para julio, ya era claro que los Mets no iban a la postemporada por primera vez en tres años. En ese punto, ellos cambiaron su estrategia, cambiando a la mayoría de los peloteros que se iban a convertir en agentes libres una vez finalizara la temporada, ahorrando dinero y adquirieron peloteros jóvenes, relevistas que pudieran tener bajo control.

El primera base, Lucas Duda, y el relevista, Addison Reed, empacaron sus maletas en julio; seguidos por los jardineros, Jay Bruce y Curtis Granderson; y el segunda base, Neil Walker, en agosto. Todos ellos terminaron jugando roles importantes para sus equipos en la lucha a la postemporada.

  1. Los muchachos están bien

Un día después del 31 de julio, la fecha límite para realizar cambios son pasar por waivers, los Mets llamaron de ligas menores al campocorto prospecto, Amed Rosario, su mejor recluta. Diez días después, Rosario conectó un jonrón en el noveno inning que les dio la ventaja, eso fue en el mismo juego en el que el primera base, Dominic Smith, el segundo mejor prospecto de la organización, debutó. Rosario y Smith terminaron jugando más al final de la temporada, mostrándose para la campaña del 2018.

Los Mets también utilizaron su roster para probar a sus jóvenes peloteros, incluyendo al jardinero, Brandon Nimmo; los infielders, Gavin Cecchini y Phillip Evans; y dos relevistas (Jacob Rhame y Jamie Callahan) que adquirieron en los cambios de agosto.