José Abreu se metió en un club muy selecto de toleteros

José Abreu se metió en un club muy selecto de toleteros

CHICAGO -- El cubano José Abreu volvió a demostrar que, por sobre todas las cosas, es un pelotero de equipo.

Aunque el sábado se convirtió en el tercer jugador en la historia de las Grandes Ligas que comienza su carrera con cuatro temporadas seguidas sumando al menos 25 jonrones y 100 carreras empujadas, el pelotero de los White Sox tomó el logro con tranquilidad.

El bateador designado estaba orgulloso, pero no exultante después del encuentro en el que cayeron derrotados ante los Reales por 8-2. Era difícil para un líder como Abreu celebrar un logro individual después de una derrota.

"Honestamente no me siento tan contento porque perdimos", dijo Abreu. "Personalmente se siente bien alcanzar esta meta, este logro. Es algo muy especial para mí y para mi familia".

"Lo estábamos buscando y lo logré", siguió Abreu. "Quiero darle las gracias a la organización de los White Sox, al manager Rick Rentería, a mis compañeros, y a todas las personas que me han estado apoyando a lo largo de mi carrera y especialmente este año".

Abreu, que empujó las dos anotaciones de los White Sox el sábado, se unió al dominicano Albert Pujols (2001-10) y a Joe DiMaggio (1936-39) como los únicos que han logrado este extraño hito. Pujols, DiMaggio (1936-42), Abreu, Al Simmons (1924-34) y Ted Williams (1939-42) son los únicos jugadores que comenzaron sus carreras con cuatro campañas al hilo remolcando al menos 100 rayitas.

Desde que se unió a los White Sox, Abreu ha sido un modelo de consistencia ofensiva. Sus totales de empujadas en cada una de esas temporadas son 107, 101, 100 y 100. Ha dado 36, 30, 25 y 31 jonrones y 35, 34, 32 y 41 dobles, respectivamente.

La consistencia siempre ha sido un objetivo para Abreu, desde su ética de trabajo a la forma en la que se conduce hasta su producción. Pero las 100 empujadas eran una marca de la que habló con su familia durante la temporada muerta.

"Cada año después de la temporada me siento con mi familia a revisar mis números y mi temporada", dijo Abreu. "El año pasado, cuando nos reunimos, les dije, 'El año que viene voy a dar 30 jonrones y voy a empujar al menos 100'. Y lo hice".

"Fui capaz de lograrlo y eso es algo que me hace sentirme orgulloso de mi mismo y de mi familia. Ellos son los que han estado allí apoyándome a lo largo de toda mi carrera".

El logro de Abreu fue alcanzado jugando con dolor, pues a mediados de semana se bateó un foul en la espinilla. Pero Abreu quería seguir jugando para la organización que lo ha respaldado estas últimas cuatro campañas.

Eso dice más de Abreu que cualquiera de sus impresionantes estadísticas.

"Esta organización fue la que hizo posible el sueño de mi madre de verme jugar pelota en las Grandes Ligas", dijo Abreu. "Yo tengo que hacer todo lo que pueda por esta organización. Yo voy a seguir hacia adelante. No me estoy sintiendo al 100%, pero voy a seguir jugando".

"Él trabaja extremadamente duro", dijo Rentería. "Todo el mundo está feliz por él. Se metió en un grupo muy selecto".