Los números destacan la brillante temporada del 2017 de J.D. Martínez

Los números destacan la brillante temporada del 2017 de J.D. Martínez

Es posible que la siguiente estadística asombre a varios: Giancarlo Stanton no es el líder de Grandes Ligas en porcentaje de slugging. Técnicamente lo es porque los otros dos por encima del guardabosque de los Marlins no tienen suficientes turnos para calificar.

Uno de ellos es Mike Trout. El jardinero de los Angelinos lleva .631 de slugging, superando por poco a Stanton, quien lleva .629.

Pero el otro jugador aventaja a Stanton por 31 puntos.

El otro jugador es el primero en la historia de la Gran Carpa en ganar el premio al Jugador de la Semana cuatro veces en una campaña. Aquel cañonero es J.D. Martínez.

El guardabosque de los D-backs se vuela la cerca en cada 9.9 turnos -- un mayor promedio que el del mismo Stanton. Martínez es el primer toletero desde Barry Bonds en promediar un jonrón en menos de 10 turnos. También es el 18vo en la historia de las Mayores en sacudir cuatro bambinazos en un partido. También tiene tres cuadrangulares hacia la banda contraria de al menos 425 pies de distancia, lo que no es una verdadera estadística, pero también es impresionante.

La temporada de Martínez ha sido bastante deslumbrante -- 40 jonrones y 91 empujadas en 110 partidos; .672 de slugging; lleva promedio de .375/.456/.875 contra lanzadores zurdos -- y pocos se habían dado cuenta de lo que hacía.

El cuadrangular 40 de Martínez

La campaña de Martínez se divide en varias formas. Primero, su año comenzó apenas el 12 de mayo. Se perdió más de cinco semanas por una dolencia en un pie. Por eso no acaparó los titulares en abril.

Segundo, Martínez fue cambiado de Detroit a Arizona a mediados de julio. Cuando un jugador pasa a otro club, son pocas las veces que sus estadísticas de todo el año son tomados en cuenta. Los seguidores de los D-backs solamente piensan en lo que el jardinero ha hecho en el desierto (un desempeño increíble, pegando 24 vuelacercas en 53 partidos).

Tercero, Martínez ha estado bajo el radar ya por varios años. No fue un cotizado prospecto. Fue dado de baja por los Astros en el 2014. Comenzó a sobresalir con el madero casi inmediatamente después de integrarse a los Tigres, pero hasta los mismos Felinos no estaban seguros del talento de Martínez y tardaron un poco para darle tiempo de juego como titular.

Hay otro dato interesante de la espectacular temporada de Martínez. Observemos los números principales de su campaña con Detroit (57 encuentros) y con Arizona (53 compromisos):

Detroit: promedio de .305, .630 de slugging, 16 jonrones, 1.018 de OPS
Arizona: promedio de .284, .725 de slugging, 24 jonrones, 1.065 de OPS

Eso demuestra que Martínez ha seguido mejorando desde que llegó a los D-backs. Pero su OPS+ -- su OPS ajustado al circuito y al estadio -- es el mismo en el Comerica Park que en el Chase Field: 161 de OPS+. Martínez es el mismo bateador, pero pasó de un estadio casi neutral a uno de los que más favorecen a los cañoneros. Martínez pasó de la Liga Americana a la Liga Nacional; existen varios números que demuestran que el Joven Circuito es el más difícil.

Además, las estadísticas de poder de Martínez siguen aumentando mientras mantiene su consistencia.

Por eso vale la pena imaginarse lo que haría Stanton, quien juega la mitad de sus partidos en un Marlins Park que favorece bastante a los lanzadores, si jugara la mitad de su temporada en el Chase Field. Quizás sea necesario imaginarse. Puede ser que Martínez ya lo esté demostrando.