Los Astros han vuelto a jugar como un equipo dominante

Los Astros han vuelto a jugar como un equipo dominante

Contar con Dallas Keuchel, Justin Verlander y Lance McCullers Jr., uno detrás del otro y lanzando bien, es el gran objetivo de los Astros en lo que queda de la temporada regular. Por eso, la barrida que le propinó Houston a los Marineros a principios de la semana puede ser tan significativa.

Los Astros han cambiado de forma dramática en la última semana. Primero, estuvo el rápido viaje de vuelta a casa para ver cómo estaba Houston después del paso devastador del Huracán Harvey, un proceso necesario a nivel emocional para el equipo.

Pero después de eso, los Astros empezaron a mejorar de verdad. El campocorto puertorriqueño Carlos Correa regresó el domingo tras cinco semanas en la lista de lesionados. McCullers volvió el miércoles.

No es tan sólo que los Astros finalmente hayan empezado a parecerse al equipo que tenía record de 58-27 a partir del 5 de junio y que tuvo que luchar con lesión tras lesión, perdiendo 19 de 30 en un momento de la temporada.

Gracias a la llegada de Verlander y del patrullero Cameron Maybin la semana pasada, Houston tiene posibilidades de tener un mejor equipo del que han tenido en cualquier momento de la temporada.

Los Astros comenzaron la jornada del viernes con su número mágico para conquistar la División Oeste de la Liga Nacional en nueve. La postemporada está a la vuelta de la esquina, tan cerca que ya pueden empezar a verla, tocarla y sentirla.

"Hay algo que tiene septiembre", dijo el manager A.J. Hinch. "Date una vuelta alrededor del juego y habla con el manager de cualquier equipo que esté en la pelea. El nivel de energía sube. El ánimo mejora. La sensación de urgencia también se eleva. Eso es algo a tomar en cuenta".

Y todo empieza con la rotación. Keuchel y Verlander se mostraron dominantes lunes y martes, mientras que McCullers lanzó mejor el miércoles de lo que sugiere el boxscore. Son tres lanzadores que, juntos, son capaces de dominar una serie de postemporada.

Como dijo la semana pasada el gerente general Jeff Luhnow: "Nosotros sabemos que la suerte juega un gran papel en la postemporada, pero nos sentimos muy bien con el momento que estamos atravesando".

Y debería ser así. Luhnow ha armado un equipo que puede ganar en octubre.

"Ciertamente, cuando puedes comenzar una serie con tres abridores así, eso te da una tremenda energía", dijo Hinch. "En estos momentos nos sentimos súper bien con cualquiera de los muchachos que esté abriendo".

Keuchel es la definición de un primer abridor. Los Astros tienen récord de 14-5 cuando él se sube al montículo. Debido a los dos períodos que ha pasado en la lista de incapacitados, debe de llegar al Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Americana con una carga razonable de trabajo.

Y después está Verlander. ¿Cuántos equipos pueden tener a dos abridores así de buenos en los puestos 1 y 2? OK, Cleveland, Washington, Arizona…

¿Ven? Así es el béisbol de octubre. No hay garantías. Cualquier equipo es capaz de ganar.

Digamos que los Rangers son capaces de colarse como uno de los Comodines de la Liga Americana. Tienen la posibilidad de alinear a Cole Hamels, Andrew Cashner y el venezolano Martín Pérez.

Pero volvamos a Verlander. Es un número 1, no importa dónde lo coloque Hinch. Ha sido ese tipo de lanzador casi toda su carrera, uno de esos nombres con los que el resto de los pitchers de su generación se compara.

En cuanto a McCullers, era la gran interrogante después de pasar cinco semanas en la lista de incapacitados por culpa de su espalda. Cuando está al tope, es tan bueno como los mejores. Al momento de ser convocado al Juego de Estrellas, tenía 7-1 y 2.69 de efectividad.

McCullers lanzó a pesar de los dolores en la espalda por un buen tiempo, porque Houston tenía a otros tres abridores en la lista de lesionados. Esta vez, los Astros lo llevaron con cuidado al saber que podían ganar la división sin él, pero que llegada la postemporada sería una pieza determinante.

"Lance será clave para nosotros", dijo Hinch. "Cuando está bien, es un muchacho que puede lanzar de verdad. Puede hacer mucho daño".

Es una frase que aplica para los Astros como equipo.

Como dijo el propio Hinch: "Pienso que, de alguna manera, estamos demostrando que podemos ganar de varias maneras. Estamos lanzando, estamos bateando, y estamos jugando con mucho entusiasmo. Es un buen momento para el equipo".