Los D-backs han enviado un mensaje contundente a sus rivales en estos días

Los D-backs han enviado un mensaje contundente a sus rivales en estos días

Si usted piensa que a los Diamondbacks les causa temor enfrentar a los Dodgers en octubre --en caso de que ambos equipos avancen a la postemporada-- primero recuerde lo que J.D. Martínez hizo en la cuarta entrada el lunes por la noche.

Y en el séptimo episodio. Y luego en el octavo inning. Y, oh sí, también en la novena entrada.

Tras haber recibido la extraña oportunidad de batear en los últimos tres innings del encuentro, Martínez se convirtió en el primer jugador en conectar cuatro cuadrangulares en un partido en el Dodger Stadium.

Piense en ese hito por un momento.

Los azules han venido jugado béisbol en Chávez Ravine durante 56 temporadas, y nadie había podido conectar cuatro vuelacercas en un solo juego en dicha instalación. Ni Hank Aaron. Ni Willie Mays. Ni Barry Bonds. Ni Matt Kemp.

Cody Bellinger podría lograr dicha proeza algún día, pero eso está por verse.

Cuatro jonrones en un partido es una hazaña mágica, y ha sucedido dos veces esta campaña. Scooter Gennett, de los Rojos, se convirtió en el 17mo jugador en la historia de la Gran Carpa en hacerlo. Ahora Martínez es el 18vo.

Tras lograr este hito, Martínez refuerza aun más la noción de que su pase a los D-backs fue la adquisición más acertada vía canje para cualquier equipo a mitad de campaña.

No tengo nada en contra de Justin Verlander, quien ya pertenece a los Astros. Pero desde que los D-backs adquirieron a Martínez procedente de los Tigres el 18 de julio, el equipo del desierto luce más fuerte juego a juego.

La contundente victoria por 13-0 la noche del lunes sobre unos Dodgers que repentinamente lucen mortales fue su 11ma al hilo - cuatro de ellas contra los propios Dodgers por un marcador combinado de 34-11. Martínez no tuvo que ver con ninguno de los siete cuadrangulares conectados por Arizona en la serie que ganaron por barrida en el Chase Field la semana pasada, pero el lunes en el primero de una serie de tres encuentros en el Dodger Stadium el toletero de 30 años de edad se desquitó a lo grande.

Démosle crédito al gerente general de Arizona, Mike Hazen, por haber podido concretar la acertada maniobra justo después del receso del Juego de Estrellas.

Probablemente el directivo no esperaba que su equipo estuviera en la lucha por la postemporada en su primera temporada al mando, pero los D-backs tuvieron marca de 32-12 del 10 de mayo al 27 de junio, y mientras que se encuentran a kilómetros de distancia de los punteros Dodgers en el Oeste de la Liga Nacional, sí son los dueños de la cima en la lucha por el Comodín del Viejo Circuito.

Torey Lovullo, a quien Hazen contrató como su capataz, insiste en que para él no fue sorpresa que su escuadra tuviera 17 juegos por encima de los .500 en el receso del All-Star, incluso cuando pocos mantuvieron su fe en los D-backs.

"Nos sentíamos bastante bien con este grupo al iniciar la campaña, debido al núcleo de talento joven y nombres de peso como Paul Goldschmidt, A.J. Pollock, Zack Greinke y Shelby Miller", declaró Lovullo. "Sentíamos que contábamos con las piezas idóneas que podían llevarnos hasta donde estamos ahora, y eso es exactamente lo que ha sucedido hasta ahora".

La mayor necesidad de los D-backs era un bateador derecho de poder que pudiera proteger a Goldschmidt en la parte gruesa del lineup, y Hazen se las ingenió para adquirir a Martínez antes de nadie. Fue una maniobra brillante.

"(Los D-backs) estaban batallado un poco ante lanzadores zurdos, y los equipos preferían no lanzarle a Goldschmidt", destacó el presidente de los Cachorros, Theo Epstein, a principios de agosto. "Ahora tienen a J.D. Martínez bateando detrás de Goldschmidt frente a pitchers zurdos. Si miramos hacia adelante, podemos ver que estarán enfrentando a lanzadores zurdos de mucha calidad".

Mientras que los D-backs todavía no han enfrentado a Clayton Kershaw desde que adquirieron a Martínez, los zurdos Rich Hill (dos veces) y Hyun-Jin Ryu han iniciado tres de los últimos cuatro duelos que han tenido contra los Dodgers.

El jardinero cubano-estadounidense está empatado en la novena posición en las Mayores con 34 vuelacercas en el 2017, incluyendo 18 estacazos en 40 partidos por Arizona. También ha remolcado 40 carreras en su nuevo equipo, con lo que acumula 79 producidas en el año junto a un porcentaje de embasarse más slugging (OPS) de 1.021.

El récord de Arizona contra pitchers zurdos con Martínez en la alineación es de un estupendo 10-2. Ningún otro equipo cuenta con más abridores zurdos que los Dodgers.

Si los D-backs logran ganar el juego por el Comodín de la Liga Nacional, se convertirán en un verdadero dolor de cabeza para el equipo más ganador de Grandes Ligas en la Serie Divisional de la Liga Nacional, aun con Kershaw abriendo dos veces en la serie al mejor de cinco juegos. Y Martínez acaba de dejar eso bien claro.