Elvis Andrus reflexiona sobre su llegada a los Rangers hace 10 años

Elvis Andrus reflexiona sobre su llegada a los Rangers hace 10 años

La noticia más importante en los predios de los Rangers el 31 de julio fue, con toda justificación, el cambio de Yu Darvish a los Dodgers.

Aquel día, hubo distintas emociones alrededor del clubhouse. Pero entre todo ese caos, el momento también sirvió para recordar todo lo que han progresado los Rangers como franquicia en la última década. El 31 de julio de hace 10 años, Texas envió a Mark Teixeira y Ron Mahay a los Bravos, que estaban buscando la postemporada, a cambio de un paquete de prospectos.

Entre ellos había un joven campocorto venezolano llamado Elvis Andrus.

Andrus fue uno de los cinco jugadores que los Bravos mandaron a Texas, donde el torpedero se ha convertido en uno de los jugadores más consistentes de los Rangers en el tiempo que ha pasado allí. Andrus, por entonces un muchacho de 18 años que hacía apenas dos había firmado con los Bravos su primer contrato profesional, no olvida "la locura" de aquel día.

El nativo de Maracay se encontraba jugando con Myrtle Beach Pelicans, la filial Clase A Avanzada de los Bravos, y obviamente estaba confundido con lo que acababa de pasar. Para alguien tratando de ascender por ligas menores y llegar algún día a las Grandes Ligas, algo así puede verse como que tu equipo dejó de confiar en ti. Pero gracias a la ayuda de su hermano, Andrus fue capaz de ver el lado positivo del movimiento.

"Me golpeó un poco, pero al mismo tiempo mi hermano me hizo ver el lado bueno del cambio: la oportunidad de llegar a Grandes Ligas mucho más rápido que si mi hubiese quedado en la organización de los Bravos", contó Andrus. "Cuando lo vi de esa forma, pensé, 'Ok, eso tiene sentido'. Tan pronto llegué aquí, seguí trabajando duro y traté de hacer todo lo posible por llegar lo más rápido que pudiera a Grandes Ligas".

Andrus fue asignado a Clase A Avanzada Bakersfield, donde la transición al nuevo equipo se le hizo mucho más fácil porque el manager era el también venezolano Carlos Subero, quien ahora se desempeña como coach de primera y del cuadro con los Cerveceros.

"Me llamó de una vez", dijo Andrus. "Al escucharle supe que tendría al menos a alguien conocido y que las cosas se me harían más sencillas".

Andrus escaló con rapidez por las menores. El resto del 2007 lo pasó en Bakersfield, donde bateó .300 y se robó 15 bases. En el 2008 fue ascendido a Doble-A Frisco, bateando .295 con 64 carreras empujadas y 54 almohadillas estafadas.

Michael Young era el torpedero de los Rangers y llegado el 2009, venía de haber sido convocado al Juego de Estrellas en las cinco temporadas anteriores. Pero Texas decidió mover al veterano a la tercera base y nombró a Andrus, quien sólo tenía 20 años, como su campocorto para el Día Inaugural. Andrus hizo todo lo que pudo para aprender de Young. Y en el 2011, el dominicano Adrián Beltré se unió al equipo, moviendo a Young al puesto de designado. Era otro veterano más que le ayudaría a Andrus a convertirse en una estrella en las Mayores.

"Se encargaron de todo", dijo Andrus. "Mis primeros dos, tres años, me preocupaba por cómo estaba jugando el short, por no hacer errores en las bases, por embasarme. Pero ellos son ese tipo de peloteros que sólo tienes que verlos trabajar, ver cómo afrontan el juego, para aprender.

"Para mí fue fácil. Yo trataba de hacer todo lo que Michael Young estaba haciendo ofensivamente. Son gente que sólo quiere que mejores. Te enseñan las cosas de la forma correcta y juegan duro, y eso es el tipo de cosas en las que uno se fija cuando es joven. En realidad te hace las cosas mucho más fáciles".

Ahora, en el décimo aniversario del cambio que le trajo a los Rangers su torpedero por las últimas ocho temporadas, Andrus es capaz de mirar hacia el pasado y utilizar esas lecciones que aprendió para ir asumiendo ese rol de líder y compartir sus propios consejos con los muchachos jóvenes del clubhouse.

"Tener cerca a alguien que tiene experiencia y sabe las cosas buenas y las malas, y que conoce cómo reaccionar en diferentes situaciones de juego, eso hace una diferencia tremenda", dijo Andrus. "Uno va viviendo esas cosas al principio de su carrera y ahora que he pasado por todo eso y que tengo ya algo de tiempo en las Grandes Ligas, puedo enseñarle a los más jóvenes cómo lidiar con las mismas cosas que me tocaron a mí hace unos años.

"Es como una especie de ciclo que se cumple y mientras estés dispuesto a ayudar, no habrá problemas".