José Berríos ha mejorado de manera dramática del 2016 al 2017

José Berríos ha mejorado de manera dramática del 2016 al 2017

Existe una enorme diferencia entre el José Berríos de un 2016 en las Grandes Ligas para el olvido y el derecho que se ha convertido en una pieza de calidad en la rotación de su equipo en el 2017. El dirigente de los Mellizos de Minnesota, Paul Molitor, esperaba que las seis primeras aperturas del boricua en la actual temporada serían una prueba sólida de lo que pudiera ser un porvenir brillante. Y su séptimo inicio le brinda la razón de forma absoluta.

Con efectividad de 8.02 en sus 14 aperturas iniciales en la Gran Carpa en el 2016, el nativo de Bayamón, Puerto Rico, le ha dado un viraje bien positivo a su trayectoria con 6-1 y 2.74 de promedio de carreras limpias permitidas en lo que va de este año.

Entre sus logros figura el juego del 18 de mayo frente a los Rockies de Colorado al convertirse en el Mellizo más joven capaz de ponchar a 11 ó más bateadores en un partido desde el dominicano Francisco Liriano en el 2006. En su juego del jueves frente a los Marineros de Seattle, Berríos espació cinco hits y toleró dos carreras en ocho episodios de trabajo frente a la novena que ocupa el cuarto puesto del Joven Circuito en bateo colectivo (.265).

En una etapa de la actual justa de las Mayores, los oponentes apenas le promediaban .188, con 12 ponches en situaciones en las cuales al derecho, que fuera integrante del Equipo Todos Estrellas de la Liga Internacional (Triple-A) en el 2016, lanzaba con hombres en base.

Molitor disfruta ahora de lo que calculaban los Mellizos al seleccionar a Berríos en la primera ronda - 32do en total - del Draft o reclutamiento de talento amateur para las Grandes Ligas en el 2012. La recta de cuatro costuras del serpentinero de la Isla del Encanto ha sido cronometrada por Statcast™ a velocidad promedio de 93.72 millas por hora.

"Prefiero ser cauteloso sobre mis respuestas, porque todavía no hemos visto un período largo de éxito", comentó Molitor, antes de la apertura reciente del boricua. "Lo ha hecho significativamente bien desde su ascenso. Se trata de un hombre bien joven, pero a la vez de enorme talento".

En la aurora del 2017, Berríos no necesitó de mucho tiempo para cosechar en la Triple-A los numeritos necesarios (3-0, efectividad de 1.13) para convencer al alto mando de los Mellizos que lo subieran a la meca de la pelota el pasado 13 de mayo.

"Las diferencias principales fueron [en el 2016] la falta de localización y no tirar strikes, cosas que lo metieron en muchos problemas, quizás no tanto por los boletos dados sino porque consistentemente estaba por debajo en la cuenta y cuando venía por la goma lo aprovechaban", analizó Molitor. "Ahora ha pasado a ser el atacante, por lo menos en lo que va de su actual período".

En busca de un ejemplo para fortalecer las palabras de Molitor no hay que ir muy lejos. En su penultima apertura, en la cual salió airoso frente a los Gigantes en San Francisco, Berríos se metió en atolladeros, pero supo salir de ellos gracias a su competitividad a la hora buena.

"En resumidas cuentas, ha sido la confianza", aseguró Berríos, al hablar de su progreso. "Se lo debo a la manera como me preparé en la temporada muerta, para poder hacer bien el trabajo en los Entrenamientos de Primavera, la Triple-A y las Grandes Ligas. Lo que hacía en Triple-A era muy bueno [en el 2016], pero venía aquí a tratar de hacer mucho más que eso. Esa no era la lógica. No era la manera que iba a mejorar.

"Trataba de ser muy perfecto con los pitcheos, usaba mucho los lanzamientos a las esquinas, me ponía detrás en la cuenta y cuando tiraba strikes venían las líneas que me daban", especificó Berríos. "Este año ha sido al revés. Nada es perfecto, pero me siento mucho mejor que el año pasado".

Nada de esto hubiera sido posible, empero, de no haber sido por la forma como se exigió en su preparación con miras a la temporada del 2017.

"Siempre he trabajado fuerte", especificó el derecho. "Eso es lo que nos da comer, la manera como nos preparamos nos va a dar resultados a la hora de jugar. En eso me enfoco totalmente, física y mentalmente. Por eso voy a la lomita con confianza".

A Berríos lo ayudó bastante ser parte de la novena de Puerto Rico que por segunda ocasión seguida conquistó el subcampeonato del prestigioso Clásico Mundial.

"Fue una experiencia muy buena, junto a grandes estrellas como Yadier Molina, Carlos Beltrán y jóvenes como Carlos [Correa], Francisco [Lindor], Javier [Báez], fue un grupo muy bonito", recordó el derecho puertorriqueño. "La pasamos muy bien. Aprendimos mucho de cada uno de ellos".

La preparación de Berríos para el 2017 fue tan buena, que Molitor se ha dado cuenta de su estado físico al punto de que proclamó que no lo pensaría dos veces a la hora de usar al boricua como corredor emergente si le hiciera falta en los Juegos Interligas en diamantes de la Liga Nacional.

"Yo soy lanzador, pero siempre me preparo como un atleta de alto nivel", precisó Berríos. "Me da [Molitor] esa confianza porque ve la manera como trabajo. Soy un gran competidor y estaré disponible para ayudar al equipo en lo que sea necesario".

Uno no se imagina que un pelotero tan joven pueda tener habilidades de liderazgo, pero Molitor considera que Berríos es uno de sus jugadores latinoamericanos que cuenta con esas aptitudes.

"Ser un líder es algo fuerte", definió Berríos. "Un líder es el que lo da todo por su grupo, no es el que manda sino el que hace. Me preparo para enseñar. No soy un sabelotodo, pero me gusta compartir ideas, para ayudarme a mi y a mis compañeros".